Derechos fundamentales en Chile: Se predica pero no se practica.
No puede ser posible que las mismas personas que exigen justicia por las violaciones de derechos humanos vividas en nuestro país, tengan la desfachatez de golpear auna mujer por tener un pensamiento contrario.

Como bien dice nuestra Constitución Política, Chile es una república democrática.

Ciudadanas y ciudadanos chilenos, hoy fruto del esfuerzo de muchos hombres que nos precedieron, tenemos, por ejemplo, instancias de participación y discusión donde libre y confiadamente podemos transmitir nuestras ideas, pensamientos e inquietudes.

Tenemos primero que nada, libertad de conciencia. Toda persona puede y tiene la libertad de valorar lo que se le presenta ante sí como quiera. Aunque de nada serviría esto si no gozáramos de la libertad de expresión, uno de los derechos fundamentalesque todo Estado que se hace llamar democrático debe garantizar.

Todo esto va porque hace unos días invadió las redes sociales un vídeo donde se golpea una mujer pinochetista. No pude evitar leer los comentarios. Insultos y mufas se dirigían a ésta mujer.

No puede ser posible que las mismas personas que exigen justicia por las violaciones de derechos humanos vividas en nuestro país, tengan la desfachatez de golpear auna mujer  por tener un pensamiento contrario.

Y la pregunta es la siguiente, ¿Qué se está defendiendo con tanto fervor?

Si la respuesta fueran los derechos humanos, la situación vivida aquel día no hubiera ocurrido. No me convence la idea de que se defiendan los derechos humanos, si al momento en que se presenta otra persona con los mismos derechos, pero con un pensamiento distinto, con una interpretación distinta del pasado chileno, se viene y se le golpea, por el solo hecho de pensar diferente.

Desarrollarse como sociedad es tarea de todos, de ellos y de nosotros, es una labor de todos los chilenos. Hay que proteger los derechos fundamentales, pero no sólo los nuestros, también los derechos de los otros.

No puedo concebir una sociedad donde no se vele por los derechos fundamentales, por eso, me manifiesto en contra de la dictadura militar vivida durante 17 años en nuestro país. Pero tampoco puedo concebir ni aceptar, que hoy, en nuestro Chile democrático, se lesionen los derechos de aquellas personas afines a su gobierno militar –cada uno que interprete como quiera-.

Yo defiendo los derechos humanos con convicción, el derecho a la vida, a la integridad física y psíquica, el respeto y protección a la vida privada y a la honra de la persona y su familia, la libertad de conciencia, el derecho a la libertad personal y la seguridad individual, y todos los demás,  pero no los defiendo para mí, mi familia y mis amigos, yo los defiendo para todos.


Imagen

Ricardo Hidalgo Gajardo

Chileno, Serenense, con los pies en la tierra y la cabeza en las nubes.