#Política

UDI: Malos Argumentos y Fe Pública

6 |
COMPARTIR
EN WHATSAPP
COMPARTIR
EN WHATSAPP

Imagen

El partido Unión Demócrata Independiente (UDI) ha sido, sin duda, el más golpeado por la crisis surgida por el llamado Caso Penta. La opinión pública ha acosado, justificadamente, a políticos de dicha colectividad. A raíz de esto, el partido ha debido salir a defender su reputación a través de diversas entrevistas y comunicados de prensa.


Creo profundamente en la democracia. Para que las instituciones democráticas funcionen debe existir una competencia honesta por el poder. Los partidos tienen que ser capaces de convencer por medio de buenas razones a la opinión pública de que los principios que defienden son los que el país necesita.

Una buena proporción de los argumentos de la defensa sostienen que el problema no es sólo un escándalo de corrupción que afecta a la UDI sino que a todo el sistema político. Distintos personeros de la colectividad han sostenido esta línea argumentativa. A mi entender aquel alegato es problemático por dos razones. Primero, todos sabemos que nuestro sistema político tiene defectos, especialmente en temas referentes a la relación entre política y dinero. Por lo tanto, esgrimir aquel argumento es decir nada nuevo, o en otras palabras, nada que pueda ser usado como defensa. Segundo, este argumento es incierto porque no se hace cargo del problema de fondo: la gran mayoría de los involucrados pertenecen al gremialismo. La opinión pública nota que aquellos alegatos huelen más a empate político que hacerse cargo del problema de fondo.

En el último comunicado lanzado por la UDI, el líder de la colectividad sostiene que ninguno de los involucrados usó los dineros para ‘beneficio personal’. A mi entender, aquel discurso no es sólo falaz sino que además ofende a la opinión pública. ¿Cómo se explica que los dineros que ganaron dichas personas como conceptos de dietas parlamentarias durante todo el tiempo que fueron electos?

Me parecen comprensibles las palabras que llaman a la calma debido a que aún no hay un fallo judicial y, por lo tanto, no se puede condenar a nadie. Sin embargo, me gustaría distinguir entre lo que es una condena judicial y una moral. Si bien hasta el día de hoy no hay una condena judicial, ya hay una censura social y moral (algunos de los involucrados incluso ya pidieron disculpas públicas). No me referiré sobre el tema judicial. Sobre la condena moral, no obstante, creo que la UDI debiese tener una actitud distinta de la que ha tenido hasta el momento.

¿Cómo hacerse cargo del problema? Creo que la forma de enfrentar esta crisis es que lo responsables asuman sus responsabilidades de forma individuales (sin perjuicio que se establezca una participación institucional en actividades ilegales). La justicia deberá determinar si hubo delito o no. Respecto a la UDI y la condena moral, el partido debiese quitarle todo el piso político a quienes mienten, ocultan, o omiten información a la opinión pública (sea o no un delito). Creo que ésta es la única manera en la cual la ciudanía puede volver a tener la certeza de que el partido tiene un compromiso irrestricto con la verdad. De otro modo, pareciese que hay una defensa corporativa lo cual, valga decir, derrumba el argumento de que esto es una falla del sistema. Si es que la UDI quiere volver a ser visto como un partido político serio y honesto, no puede permitir que nadie este por sobre la honra del mismo. No importa quién sea el involucrado, la UDI ya debiese haber suspendido la militancia de varios de los ya implicados.

Mención especial merece lo de la senadora Ena von Baer. En una entrevista afirma fehacientemente que nunca ha pedido un peso a nadie. Cuando sale a luz pública el correo electrónico en que se demuestra que efectivamente pidió dinero, la senadora no tiene el decoro para enfrentar a la opinión pública y disculparse (otros si lo hicieron). Cuando finalmente sale a dar la cara, califica su vinculación en el caso como un ‘error involuntario’. Aquella defensa es simplemente desvergonzada, no resiste ningún análisis. Si estoy en mi cocina y se me cae un huevo al piso, perfectamente podríamos decir que aquel fue un ‘error involuntario’. Sin embargo, si tomé acciones directas para que el huevo se cayese, ese es un error voluntario. Enviar un correo electrónico a otra persona jamás podrá calificarse como involuntario debido a que hay una acción directa o, hay una voluntad de hacer algo.

Incluso si aceptamos las pésimas excusas de la senadora, todavía quedan abiertas algunas interrogantes. ¿Por qué la ciudadanía debiese creer que no habrá más errores involuntarios (recuérdese que ya se nos mintió una vez)? Si fue un simplemente ‘error’, ¿Por qué se necesita un estrategia comunicacional para enfrentar a la ciudadanía?, ¿Por qué se necesita una semana para meditar?

Creo profundamente en la democracia. Para que las instituciones democráticas funcionen debe existir una competencia honesta por el poder. Los partidos tienen que ser capaces de convencer por medio de buenas razones a la opinión pública de que los principios que defienden son los que el país necesita. Cuando un partido político falla en esta tarea, quien falla no es sólo aquel partido sino todo nuestro sistema político. Una forma de no equivocarse es incentivar, por medio del voto, a nuestros políticos a que mantengan altos estándares de honestidad. No basta con satisfacer los estándares judiciales, es necesario mantener altas pautas de honestidad para cuando llegue elecciones, los electores sepan que votan por quienes sinceramente defienden esos principios. Eso es lo que algunos llaman ‘fe publica’. Eso es algo que se gana con sinceridad y buenos argumentos. Esto es lo que la UDI perdió estas últimas semanas.

TAGS: #CasoPenta UDI

Los contenidos publicados en elquintopoder.cl son de exclusiva responsabilidad de sus respectivos autores.
Te invitamos a conocer nuestras  Reglas de Comunidad

Comentarios

Quedan 1500 carácteres.

Ordenar comentarios por:

17 de enero

Usted dice al final (bis)…”Una forma de no equivocarse es incentivar, por medio del voto, a nuestros políticos a que mantengan altos estándares de honestidad. No basta con satisfacer los estándares judiciales, es necesario mantener altas pautas de honestidad para cuando llegue elecciones, los electores sepan que votan por quienes sinceramente defienden esos principios.”…y con eso deja en manos de ellos, los politicos el reconsiderar sus estandares morales y hacer los cambios necesarios para demostrar que ya limpios de alma y espiritu, trabajaran por una verdadera democracia representativa de la ciudadania en general. Es muy claro su articulo y muy similar a las posiciones que muchos lideres mundiales tomaron despues del ataque terrorista en Paris….son algunos pero no todos. Aqui, son todos los politicos que adolecen de la falta de moral y etica, enquistados en un sistema politico que perpetua precisamente lo que queremos cambiar…la perpetuidad inmoral y nada de reprersentativa de los iuntereses nacionales sino que lo contrario, intereses a los que se adhieren por las ramificaciones menarias y comerciales en las finalmente se envuelven. Se necesita un cambio politico que debe venir de las bases, no de los dirigentes…con todo respeto.

18 de enero

Gracias por su comentario Don Sergio. Concuerdo con ud. es casi todo. Creo, sin embargo, que lo que se necesita es un cambio político tanto a nivel de bases como a nivel de dirigentes (no creo que sean excluyentes)! EN mi columna me refiero al nivel diirigencial exclusivamente. Creo que el electorado debe premiar a quien actúa con honestidad.

18 de enero

Estoy con el sr. Bulnes.

Pero lo del comportamiento de los electores puede ser esperar demasiado. Después de casos como MOP-GATE, sobresueldos, chiledeportes, etc— los electores a veces incluso parecían favorecer con su voto a los protagonistas. No hay que esperar nunca demasiado de los electores y demostrar que una organización no esperará una resolución incierta del electorado sino que piensa en el largo plazo: debe sancionar resueltamente con ojala mucho mas anticipación a quienes se burlaron del propio electorado que votó por ellos porque esgrimen valores y principios que violaron.

Saludos

18 de enero

El quid del asunto realmente es como…que vino primero, la gallina o el huevo. No dudo de que hay politicos honestos y que tienen las intenciones de cambiar el sistema por uno mejor pero lentamente son absorvidos, unos mas que otros, por el idus de poder o simplemente deben de de negociar sus principios para poder tener algo de influencia en sus puestos. Es una tarea que requiere de un cambio cultural en que la masa debe de ser educada para tener la capacidad no de ser comprada sino de ser analitica y poder levantar la voz y poder tomar decisionesy elejir caminos. Pero…y es ahi donde viene el pero, como llegar a ese nivel? Todos vemos el problema y podremos diferir o aceptar los puntos del Sr Bulnes pero finalmente somos incapaces de encontrar una respuesta que pueda resolver la problematica vigente. Encuentro loable en todo caso el articulo, que encara la situacion que una mayoria ve pero casi todos evitamos enfrentarla siquiera. Mis respetos.

18 de enero

Muchísimas gracias por sus comentarios Don Jose Luis. Ellos me motivan a seguir escribiendo. Concuerdo con Ud. con que no hay que esperar mucho del electorado. Este muchas veces re elige a los mismos que se vieron involucrados en hechos de corrupción. Mi columna, apunta a lo ‘ideal’, a lo que debiese ser, a un ideal politico. Me gustaría que mucha gente considerase este ideal a la hora de votar, pero no tengo control sobre ello.
Saludos cordiales.

19 de enero

Esperar a que cambie la política gracias a la sanción moral del electorado es como esperar que cambie la parrilla programática de la TV abierta por obra y gracia del rating que termina indefectiblemente dejando como puntero a Morandé con Companía.
De hecho, si no fuera que José Luis es extrema derecha y yo extrema izquierda más que seguro ya habríamos coincidido que lo mejor es un dictadura. Si… ¡dije lo políticamente incorrecto! Una dictadura, claro está sin violaciones a los derechos humanos, pero una dictadura donde no se le pidiera pensar a la gente y que fueran los alfa los que guiaran a la nación. Algo asi como “Un mundo feliz”, pero con marihuana en vez de soma.
En el fondo si me prometieran una vida sin sobresaltos para mí y mi familia, viendo que todos los individuos de la sociedad están libres de pobreza material e intelectual y con vacaciones regulares de tres semanas anualmente, trabajaría gustosamente 60 horas semanales sin problema.
Porque… para que seguir mientiéndonos a nosotros mismos ¿cuál es la ESENCIA del instrumento llamado ESTADO? Dos palabras: BIEN COMÚN. Ergo, el día que ese famoso “bien común” sea alcanzado ¿cuál sería el sentido de seguir jugando a la política de partidos y democracia representativa?
Pero ¡qué estoy escribiendo! A pesar de que cognitivamente estamos destinados al fracaso producto de nuestra corruptibilidad por el poder, la democracia es definitivamente el sistema político perfecto, así que por favor olviden este exabrupto de mi falta de litio y volvamos a la discusión donde los electores pueden ser educados, los políticos pueden ser sancionados y la historia de la humanidad es una historia de inexorable progreso.

Ver todos
Ocultar

Nuevo

VER TODO

Nuevo

Es bueno cuestionarlo aunque sea en tono sarcástico como lo hago en este texto. Y es urgente hacerlo en días en que el lugar común intenta disfrazar una movida comercial empresarial de algo que necesita ...
+VER MÁS
#Política

Visita del Papa: el nuevo triunfo empresarial

A Chile no le hace bien que nuestros argumentos base sean las descalificaciones, que a final de cuentas, poco impactan en la intención de voto.
+VER MÁS
#Política

La eterna contradicción del voto informado

Todos debemos estar convencidos de que la Contraloría tiene que disponer de más poderío para que su importante tarea, que busca la probidad en todos los ámbitos del quehacer nacional, sea una realidad e ...
+VER MÁS
#Política

El gobierno no desea que la Contraloría ejerza bien su trabajo

Yo en lo personal siempre he pensado que el más poderoso es quien puede hacer lo que quiera, quien simplemente sus actos no le conlleven consecuencias alguna, puesto le da lo mismo lo que piensen de él.
+VER MÁS
#Ciudadanía

¿Quién es el más débil?

Popular

Lamentablemente, la Mecánica Cuántica en vez de llegar a la cultura popular por sus logros científicos y tecnológicos, lo hizo con versiones extravagantes, engañosas y en algunos casos hasta ridículas ...
+VER MÁS
#Ciencia

El erróneo uso del término Cuántico por las pseudociencias

Sí a su equipo le faltó coraje, valentía, decisión, arrojo, valor, ánimo, esfuerzo o ímpetu, no se complique, dígalo con algunas de esas palabras, no con los anodinos "faltó huevos" o &quo ...
+VER MÁS
#Sociedad

Eufemismos... ¡Cuánto mal hacen!

Sólo nos quedará ver que pasa en la segunda vuelta, con los mismos actores que conocemos desde la vuelta de la democracia, que aunque las reglas han cambiado y nuevos actores han entrado, siguen siendo lo ...
+VER MÁS
#Política

Segunda Vuelta: La antesala de una crónica anunciada

El Chile de todos no merece un gobierno de derecha que signifique retroceder en los cambios de largo aliento, sino más bien uno que se atreva a generar políticas responsables que no dinamiten el camino t ...
+VER MÁS
#Política

El eterno retorno: Desafíos de la centro-izquierda chilena