Cambiemos Chile

En la sociedad internacional se muestra a Chile como un país serio, democrático y estable, donde  la ley se cumple y las inversiones son respetadas. Felicitan a Chile por el crecimiento de su economía, que desde 2010 viene creciendo por sobre el 5% y nos felicitan por tener el ingreso PIB per cápita más alto de América Latina.

Todo parece color de rosa y pareciera ser que pronto llegaremos a ser un país desarrollado. Sin embargo, quienes veneran y adoran el modelo de desarrollo chileno no dicen que es el único país latinoamericano donde todas las universidades son pagadas, es decir, independiente de si son estatales o privadas, las familias deben desembolsar de su bolsillo para educar a sus hijos.

Tampoco dicen que tenemos la educación más cara del mundo si lo medimos por poder adquisitivo.  Jamás han dicho que es el país más desigual de la región y no dicen que el 30,1% de la población puede tener exactamente la misma representatividad que el 60% en el parlamento.

Los políticos y los defensores del modelo jamás han denunciado las excesivas ganancias de las empresas transnacionales de la gran minería del cobre, que el año pasado tuvieron utilidades de 35 mil millones de dólares y solo aportaron al erario nacional 5.435 millones de dólares; es decir, aproximadamente una séptima parte de sus utilidades. Codelco, produciendo solo el 27% del cobre, aportó en 2011 7.092 millones de dólares ¿Cuál es el verdadero beneficio de la inversión extranjera en la gran minería del cobre?

La semana pasada se discutió el salario mínimo. La propuesta del gobierno ahora es de 193.000 pesos, el valor más bajo de los últimos 23 años, ya que solo representa el 29,4% del PIB per cápita. Es decir, el salario mínimo ha perdido poder de compra.

La propuesta es totalmente miserable, es una burla para los trabajadores, que hoy en día produce mucho más que hace 10 años, la ciudadanía debe saber que el salario mínimo actual ($182.000) es el mismo que tenía Francia en 1963, pero la gran diferencia es que el PIB per cápita era de US$ 2.113 y Chile hoy en día tiene ese ingreso en US$ 17.222. Entonces, la pregunta que hay que hacerse ¿Por qué el gobierno propone un aumento de salario tan miserable? ¿Cómo el gobierno pretende que una familia promedio de cuatro personas viva con este ingreso?

La solución a estos problemas estructurales que tiene Chile no pasa por mejorar a nuestros economistas, no pasa por participar solamente en alguna ONG o denunciar por las redes sociales ciertos abusos; la ciudadanía debe entender que los cambios reales se hacen a través de la política, porque los cambios son políticos, no son técnicos.

Es muy difícil que en Chile los libros no tengan IVA, la educación pública sea un derecho y de calidad, que la salud sea digna, que los homosexuales puedan casarse y ser aceptados si usted, ciudadano, no toma conciencia de los cambios que necesita nuestro país. Usted puede participar en numerosas ONG y puede ir a todas las marchas, pero si eso no lo acompaña con participación, conciencia y organización política, entonces esos cambios jamás llegarán.

Por lo tanto, debes luchar por cambiar a la clase política que ya está vencida y que ya está podrida; su rol fue la transición a la democracia, al que llevaron con éxito, pero eso ya cambió y el pueblo de Chile lo que exige es más participación, más igualdad  y más libertad.

Si usted quiere cambios reales debe tomar conciencia, debe participar y debe organizarse para que los cambios sucedan y eso se hace mediante la política, de lo contrario esto jamás cambiará.

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Foto: Darren Tunnic / Licencia CC

Gonzalo Harismendy