#Política

Los porqué de la bronca

0 |
COMPARTIR
EN WHATSAPP
COMPARTIR
EN WHATSAPP
Hay bronca, mucha bronca. Profunda, esencial, viva y creciente. Cada grito, cada piedra, cada paso de esta interminable marcha nace de ella. Bronca múltiple que pesa más que la suma de sus partes.
 
Nos preguntamos el porqué de tanta ira y se nos viene a la memoria Barrancones y Castilla, HidroAysén, Puchuncaví y ahora Isla Riesco. La lista es incompleta. El gas de Magallanes, Calama, Dichato. La desdichada reconstrucción que avanza a tropezones. La demagogia de una intendenta, las crisis de gabinete, los desmentidos, los contradesmentidos, los rumores, las ceremonias cinematográficas, los enroques y reemplazos. Las designaciones. La ineficiencia crónica y grotesca, casi una caricatura en un gobierno que se hizo elegir sobre la base de promesas de eficacia. Mediocridad donde se prometió excelencia.
 
Las promesas, oh, las promesas. Gigantografías que anuncian fines de fiesta para los señores delincuentes. El fin de las colas en los consultorios. Tantas otras que se disipan entre las brumas del recuerdo. Es incluso posible que alguna de ellas se cumpla, en alguna medida. No pretendemos un panfleto político. No todo lo actual es malo, como tampoco – y con mucho – lo pasado fue bueno. Carencias, omisiones, vacilaciones son consubstanciales a la política, toda política.
 
Pero hay una justa medida. Matar a Nicanor no es un crimen, es una torpeza. Resucitar a Robinson no es un milagro, es ignorancia. Atribuirse descendencia incaica produce algo de vergüenza, pero termina en una sonrisa. No es alimento para la bronca.
 
Sí lo es la educación. Todos conocemos sus problemas. No está bien nuestra educación. Construimos muchos edificios (cosa que había que hacer) pero descuidamos sus contenidos. En alguna medida vale la manoseada alusión al gobierno anterior. No se puede negar que en este aspecto y no obstante los avances, los gobiernos anteriores quedaron en deuda. No desmantelaron el engendro creado por la dictadura, lo remendaron. Lo mismo ocurre con nuestro sistema político, que hace agua a raudales. Se hace manifiesta una parálisis política que produce una falta de credibilidad mayoritaria en los políticos y los partidos. Esto último también ocurre a babor y a estribor.
 
Y entonces hace irrupción en la escena la juventud. Con bailes, cantos, marchas y manifestaciones. Una ventana se abre, entra aire fresco. Se insinúa la primavera. Una juventud ruidosa invade  plazas y  callas con  su graciosa insolencia. Nos dicen en su particular lenguaje que vienen a darnos una mano, que quieren ayudarnos a zafar el país de la indolencia. Quieren mostrarnos que somos más que consumidores y deudores. Que tenemos un alma. Adormecida tal vez, cansada y resignada, pero alma en fin de cuentas.
 
Pero no es sólo bulla lo que traen. Es un diagnóstico certero. De una crudeza y generosidad que sólo la persona joven es capaz de desplegar. Nos piden que mejoremos la educación de nuestra sociedad. Una mejoría cuyos resultados nosotros, obviamente, no podremos recibir, ni siquiera ellos. Pero sí, sus hijos, nuestros nietos y bisnietos. Una educación que contribuya a la igualdad y no incremente la desigualdad, que nos prestigio en el concierto mundial y regional, que nos vuelva al sitial que alguna vez sí tuvimos.
 
Una educación que, obviamente no es gratuita. Pero que estamos dispuestos a pagar. Sí, a pagar. A meter las manos bien al fondo de nuestros bolsillos y sacar los recursos necesarios. Usar los fondos que hemos depositado y que, de paso, peligran de naufragar en una de las tormentas periódicas de la economía mundial. Invertirlos en lo más valioso que tenemos: nuestra juventud. Comprender que la educación es más que un artículo de consumo y susceptible de lucro.
 
Y si para ello es necesario derribar estructuras, derribarlas. Ir en búsqueda activa de una expresión más democrática y participativa. Incinerar la Constitución de 1980 y regalarnos una nueva Constitución que nos haga más responsables, más conscientes, más ciudadanos y más participativos.
 
Nuestra respuesta no puede consistir únicamente en reprimir, emponzoñar la atmósfera con gases venenosos, infiltrar agentes embozados y salpicar a los muchachos con excrementos. Ése no es Chile. Es un residuo de la dictadura.
 
Los mayores debemos aportar nuestra experiencia y sabiduría a los bríos juveniles. Ser parte del medio millón que colmará los límites del parque. Gritar también nuestra bronca para aplacar la de ellos. Así, tomados de la mano y orgullosos de que ellos nos acepten en su marcha.  
—————–

TAGS:

Los contenidos publicados en elquintopoder.cl son de exclusiva responsabilidad de sus respectivos autores.
Te invitamos a conocer nuestras  Reglas de Comunidad

Comentarios

Quedan 1500 carácteres.

Nuevo

VER TODO

Nuevo

Aunque un tal Matteo Renzi ha vuelto a instalar la idea, no es más que el caballito de batalla de políticos desesperados en circunstancias difíciles. A veces los puentes se caen… y eso sucede muchas ve ...
+VER MÁS
#Política

Hay puentes que caen antes de la primera piedra

La industria 4.0 se apoya esencialmente en el análisis de grandes volúmenes de datos, la computación en la nube, la ciberseguridad, la robótica y la integración de los procesos. Se aspira a que toda em ...
+VER MÁS
#Tecnología

Hacia una empresa inteligente

Con la escasa información y poca congruencia que aún se tiene de los programas de los candidato(a) s a la presidencia y de cara a los resultados a obtener a marzo del 2022 así: ¿No sería lo mismo el ca ...
+VER MÁS
#Política

¡Atención electores de Chile!

Esto no se trata de quién gana y quién pierde, se trata de devolver la vida al boxeo, en general como historiador escribo columnas sobre la época dorada del boxeo entre 1930-1960 cuando el boxeo llevaba ...
+VER MÁS
#Deporte

La vuelta del público al boxeo

Popular

El Chile de todos no merece un gobierno de derecha que signifique retroceder en los cambios de largo aliento, sino más bien uno que se atreva a generar políticas responsables que no dinamiten el camino t ...
+VER MÁS
#Política

El eterno retorno: Desafíos de la centro-izquierda chilena

Sólo nos quedará ver que pasa en la segunda vuelta, con los mismos actores que conocemos desde la vuelta de la democracia, que aunque las reglas han cambiado y nuevos actores han entrado, siguen siendo lo ...
+VER MÁS
#Política

Segunda Vuelta: La antesala de una crónica anunciada

Es bueno cuestionarlo aunque sea en tono sarcástico como lo hago en este texto. Y es urgente hacerlo en días en que el lugar común intenta disfrazar una movida comercial empresarial de algo que necesita ...
+VER MÁS
#Política

Visita del Papa: el nuevo triunfo empresarial

Para algunos, en lugar de la resignación, la única alternativa podría ser la violencia, lo que supondría un retroceso en el desarrollo de la humanidad y un nuevo golpe contra la paz mundial.
+VER MÁS
#Internacional

España, capital Bagdad