#Política

Los cómplices pasivos y los Panama Papers

6 |
COMPARTIR
EN WHATSAPP
COMPARTIR
EN WHATSAPP

Imagen

Cuando en 2013 se cumplían 40 años del Golpe Militar y el inicio de la Dictadura de Pinochet, los medios de comunicación poblaron su agenda con reportajes, entrevistas, análisis y documentales para dar, con la perspectiva del tiempo, un balance de tan trágico episodio de la historia reciente de Chile. Tinta, imágenes y pixeles no fueron escatimados para mostrar la represión y el horror. Historias y guiones contándonos y recordándonos desde la caravana de la muerte hasta la historia de la Vicaría de la Solidaridad; se editaron tiradas de periódicos haciendo alusión a las víctimas de la violaciones a los derechos humanos, a las condiciones de crisis política previas a 1973, mea culpas, recuerdos, lágrimas, explicaciones, justificaciones y ausencia de perdón, nuncamases por doquier.


Mientras no se repare y regularice la fiebre del Oro que ha significado la privatización de los bienes públicos, mientras los derechos como salud, educación y previsión no salgan de la lógica del lucro ilegítimo no podremos decir que hemos dejado el horror atrás.

Sin embargo, todo este sano ejercicio de memoria fue incompleto. Muy pocos, para no decir nadie, hizo la conexión con el para qué de dicho golpe o sobre los efectos en el detrimento de los bienes públicos privatizados ocasionaron al patrimonio común.

El quiebre Institucional no sólo tenía que ver con interrumpir un proceso de avance al socialismo o de extirpar el “Cáncer Marxista”. El régimen dictatorial impuso un modelo económico y político destinado a refundar un país basado hasta 1973 en el desarrollismo, transformándolo en uno de tipo neoliberal, y esto sobre la base de tres pilares.

Primero,  la privatización, es decir el traspaso a manos privadas de la propiedad o los derechos de explotación de empresas estratégicas, de los derechos sociales y de los recursos naturales incluyendo el agua, la pesca, los minerales como cobre, litio, la madera, el espectro radioeléctrico, etc.

En segundo lugar, la liberalización del flujo de capitales y la desregulación de los servicios financieros lo que ha permitido, desde entonces,  la constitución de una economía de la deuda que ha alcanzado niveles de endeudamiento personal y de utilidades bancarias y financieras como nunca antes en la historia del país y con indicadores fuera de rango de la realidad mundial.

En tercer lugar, junto con el desmantelamiento del estado empresario producto de las privatizaciones, también se procuró la disminución del rol  fiscalizador del sector público y su reemplazo por uno (¿des?) regulador que promoviera la autorregulación del mercado, y por tanto preocupado más bien de la protección del derecho de propiedad y las garantías al capital extranjero, que de los demás derechos humanos, convertidos ahora en fuente de negocios muy lucrativos en forma de AFP´s, ISAPRES, Universidades Privadas con fines de lucro, etc.

Para implementar este modelo es que tuvimos que ser testigos del desmantelamiento de las organizaciones sociales, sindicales y políticas mediante el terror de la tortura, la desaparición de personas, la suspensión de garantías constitucionales, el respeto selectivo y arbitrario del estado de derecho, la simulación de plebiscito de 1980, y la represión sistemática de la ciudadanía movilizada contra el régimen. Todo, con la finalidad de poder consolidar las bases de este nuevo modelo que en democracia hubiera sido imposible.

Dicho directamente, la dictadura insiste en recordarnos que vive en su obra. La respuesta a por qué es tan difícil salir de una transición a la plena democracia está precisamente en esta estructura de intereses heredados desde la década del ochenta y que, nos duela reconocerlo, fue el precio de la salida pacífica de la noche dictatorial a este permanente amanecer, frío como el alba, de una democracia que no puede recuperar su autonomía relativa frente al grueso del PIB nacional dependiente de las utilidades que generan los “derechos” privatizados y los recursos naturales “Expropiados” al Estado. Toda esta estructura es la que está protegida por el marco legal legitimado en la constitución y que jamás se ha reformado o derogado, sino tan solo morigerado.

Cada vez que emerge un gran escándalo en Chile vinculado a la relación entre política y dinero, al abuso empresarial, al irrespeto del medio ambiente, incluso detrás del conflicto con los pueblos originarios, nos daremos cuenta que alguna relación protagónica existe con los negocios de la dictadura. Las Forestales en el Sur, Los derechos de agua, las jubilaciones, el sistema de salud, la crisis del modelo educativo, solo por nombrar algunas áreas, están todas relacionadas con este imbricado armatoste de relaciones e intereses económicos que constituye el modelo económico, social y político heredado.

Hoy somos testigos de cómo la apertura al mundo, la liberalización del flujo de capitales, la acumulación de fortunas (No capital) individuales fruto de los desequilibrios y asimetrías del mercado quedan de manifiesto permanentemente en estos 25 años. Ayer en conflictos tarifarios, en la necesidad de concesionar para poder construir, en la desregulación urbana, en los conflictos medioambientales, en la figura del copago, en la marchas estudiantiles, en SQM, en PENTA, en la lógica de negocios del tipo CAVAL, en la oposición a la reforma tributaria.

Hoy  en los “Panama Papers” vemos nombres y platas de ese mismo origen. Fortunas asociadas a las ventas de derechos de agua, ex ministros y prohombres de la dictadura que se enriquecieron del modelo de privatizaciones y además esconden las utilidades para pagar menos impuestos, platas provenientes del retail, de la minería, del agua, de los capitales financieros hinchados con los ahorros previsionales, de las ISAPRES, y vaya a saber uno que más pues vamos recién en la punta del Iceberg.

Mientras no se repare y regularice la fiebre del Oro que ha significado la privatización de los bienes públicos, mientras los derechos como salud, educación y previsión no salgan de la lógica del lucro ilegítimo no podremos decir que hemos dejado el horror atrás.

TAGS: Dictadura Militar Panama Papers Pinochet Privatizaciones

Los contenidos publicados en elquintopoder.cl son de exclusiva responsabilidad de sus respectivos autores.
Te invitamos a conocer nuestras  Reglas de Comunidad

Comentarios

Quedan 1500 carácteres.

Ordenar comentarios por:

06 de abril

Señor, disculpe pero me parece la información que tiene se distancia de la realidad y la valoración que hace se distancia del buen criterio. El camino neoliberal que transformó Chile no irrumpió con el golpe militar, los militares no eran neoliberales, y los datos reales van en sentido contrario al articulo porque demuestran que el valor que ha tenido para Chile el modelo es bastante distinto. Le sugiero un video porque como académico debe valorar unos minutos para aprender:

Saludos

06 de abril

Para evitar la evasión impositiva hay que combatir las “Guaridas Fiscales”

http://www.dw.com/es/la-larga-batalla-contra-los-para%C3%ADsos-fiscales/a-19165553

Saludos

06 de abril

Aquí un artículo relacionado al brutal Neoliberalismo Anglosajón, que nos fue implantado en dictadura por los llamados Chicago Boys (década de los 80). Modelo que sirvió para que los ricos fueran más ricos, gracias a una ciudadanía con bajos sueldos, situación que la hace vulnerable a ser capturada por al sistema financiero, y que vive constantemente endeudada.

¿Neoliberalismo: un modelo económico o una religión mercado-céntrica?

Saludos

Servallas

07 de abril

En síntesis, el artículo poco lamenta los horrores de la dictadura, las cuestiones de los derechos humanos, aparte de decir que las privatizaciones fueron un chiste, cosa que compartimos pero ahora es llorar sobre la leche derramada, intenta decir lo mucho que hemos perdido al no tener un estado empresario, y lo malo que son los privados, una suerte de gente abyecta, despreciable, deberían ser sometidos a tortura.
Quizás no necesitemos un estado empresario, no sólo es una mala idea, sino que es corrupto por definición, una repartija oscuras de recursos, crecimiento de contratos ad-infinitum y malos resultados, no, no necesitamos un estado empresario, pero si un estado fiscalizador, un estado especializado que ataque frontalmente el abuso, que controle y se auto-controle, planifique y regule, pero al mismo tiempo que mantenga abierta las ventanas para no ahogarnos con más de lo mismo, porque el emprendiendo, las nuevas ideas, las innovaciones, el riesgo viene de los privados, y sobre todo los impuestos, el tributo, sin ese aporte, por mucho que adoremos la tutela del estado y sus dádivas, este no puede operar, se queda sin recursos y sólo puede ofrecer pobreza.

07 de abril

Estimado Servallas:

Yo no generaliza. Tengo muy buenos amigos emprendedores, en la ciencia, en la empresa, en Chile y en el extrajero. No subvaloro para nada el aporte privado ni creo que el Estado deba hacerlo todo. No juego con etiquetas.

Lo que digo y constato, es que hay algunos que se beneficiaron indebidamente de su apoyo a la dictadura y que, antiecnómicamente, se hiciero, ilegitimamente, de empresas y recursos naturales a precio de huevo o gratis (Derechos de agua, concesiones mineras, etc) por el solo hecho de ser cómplices y amigos de la dictadura. Eso es inmoral e injusto, aquí y en la quebrada del ají. Pregúntale a algún norteamericano, o sueco o japonés, empresario o no y ve que te dice. Compara lkas tasas de interés de la banca, a ver que ves, en fin… compara lo que quieras y llegarás a la misma constatación.

Saludos

Ver todos
Ocultar

Nuevo

VER TODO

Nuevo

Desde sus detractores neoliberales acusan la reforma al Código de Aguas de ser profundamente ideológica. Y por cierto que lo es. Lo es señalar que el agua debe contar con una priorización que permita en ...
+VER MÁS
#Medio Ambiente

Reforma al Código de Aguas en el congelador: ¿Una nueva claudicación?

Para algunos, en lugar de la resignación, la única alternativa podría ser la violencia, lo que supondría un retroceso en el desarrollo de la humanidad y un nuevo golpe contra la paz mundial.
+VER MÁS
#Internacional

España, capital Bagdad

La jueza Mónica Jeldres advirtió que "no se debe relativizar la protección de la infancia", cuando el Estado asigna recursos, cobertura y legislación en la Protección de la niñez.
+VER MÁS
#Ciudadanía

El defensor que no será defensor

No es difícil soñar e imaginar durante el siglo XXI, ver crecer la ciudad eléctrica, eólico-fotovoltaica más grande de América, una ciudad para vivir sin un horrible puerto de carga al frente, con la ...
+VER MÁS
#Sociedad

Soñando Valparaíso, la ciudad eléctrica

Popular

Lamentablemente, la Mecánica Cuántica en vez de llegar a la cultura popular por sus logros científicos y tecnológicos, lo hizo con versiones extravagantes, engañosas y en algunos casos hasta ridículas ...
+VER MÁS
#Ciencia

El erróneo uso del término Cuántico por las pseudociencias

Sí a su equipo le faltó coraje, valentía, decisión, arrojo, valor, ánimo, esfuerzo o ímpetu, no se complique, dígalo con algunas de esas palabras, no con los anodinos "faltó huevos" o &quo ...
+VER MÁS
#Sociedad

Eufemismos... ¡Cuánto mal hacen!

Sólo nos quedará ver que pasa en la segunda vuelta, con los mismos actores que conocemos desde la vuelta de la democracia, que aunque las reglas han cambiado y nuevos actores han entrado, siguen siendo lo ...
+VER MÁS
#Política

Segunda Vuelta: La antesala de una crónica anunciada

Uno de los pilares y principios en que se basa la mediación en salud, es efectivamente a imponer mesuradamente en la sociedad Chilena un cambio de razonamiento y de búsqueda a sus problemas, y así desjud ...
+VER MÁS
#Justicia

Un cáncer llamado negligencia médica