#Política

Lo que la juventud no lograba comprender

0 |
COMPARTIR
EN WHATSAPP
COMPARTIR
EN WHATSAPP
Recuerdo, hace mucho tiempo atrás, en mi niñez, el tocar algún tema con los adultos venía precedido por un: “silencio, usted no sabe de estas cosas pues no está informado y es muy chico para opinar”.  A esa edad estas sentencias resultan ser especialmente irritantes, pues a pesar de lo muy informado que pudieras estar, el solo hecho de ser niño te inhabilitaba para poder formar parte de una conversación. Reconozco que eso me motivó, en parte, a ser una persona más informada, lo que me llevo a ser hoy en día un periodista.
 
Cuando ya te conviertes en adulto, te das cuenta que esa capacidad de ningunearte aún se encuentra ahí, y de una manera mucho más insultante, pues se encuentra en tu trabajo, en tu comuna y obviamente en la política.
 
Existe un ninguneo constante, certero y profundo para los ciudadanos de a pie por parte de nuestra clase política. El creer y hacer una constante el hecho que el chileno no recuerda, nos lleva a ver espectáculos tan macabros como senadores y diputados  que cometen errores garrafales, insultantes e infantiles, que más que dañar a un país, dañan su imagen y la confianza que sus propios  partidarios. Aún tengo presente a un honorable senador, quien  no pudo aceptar que un carabinero tuviera la idea supina de multarlo por exceso de velocidad, sin considerar su puesto y poder para hacerle la vida imposible (cosa que  le informó y realizó). La prensa, diligentemente (y de forma muy reactiva) comenzó a realizar reportajes sobre el exceso de velocidad que muchos parlamentarios cometían. Así muchos de ellos, amparándose en ese ninguneo constante a la población, llegaron a señalar que estaban hasta autorizados para transitar a más de la velocidad permitida por la investidura de su rango. Imperdonable.
 
Basar la carrera política en el supuesto de una mala memoria colectiva y recurrente, es apelar al fanatismo que todo perdona. Pero, ¿hasta cuándo puede llegar esta fuente de impunidad? ¿Cuántas faltas de respeto se encuentra dispuesta a aguantar la sociedad sin decir basta? La respuesta ya se estudió, y no fue completamente desagradable para estos profitadores sempiternos del Estado. La juventud de los noventa les dio la respuesta: “no estoy ni ahí con la política ni con lo que representa, pues es sucia, mañosa e imposible de reparar”.
 
Esta definición tan poco decorosa pero muy aterrizada, no es del desagrado de sus protagonistas. Mirándolo fríamente, es útil y relajante saber que no se meterán en tu negocio pues hay que ingresar a un partido, donde te adoctrinarán para que mantengas la línea que tantas utilidades te ha dado. Lo primordial es que sigan dando que hablar. Como bien dice el dicho, con el pueblo, para el pueblo pero sin el pueblo.
 
Negocio redondo, todos detestan la política y por ende  a sus protagonistas, pero el Estado nos necesita. Así que realizamos un discurso público a participar, pero sólo dejamos gozar de las utilidades a una red de familiares y amigos que conocen bien este circo.
 
¿Qué joven, que quiere vivir la vida a concho, se quiere fregar la vida peleando por el bien común si sabe que de no pertenecer al ala diestra o zurda tendrá nulas posibilidades de aportar? Sólo el hijo de honorable, quien sabe las ganancias y estilo de trabajo, el cual se hereda con habilidad envidiable.
 
A tal grado llegó el nihilismo en nuestra juventud que el porcentaje de votantes bajó de manera considerable. Tanto así, que hasta los propios involucrados se pusieron manos a la obra para promulgar el voto automático, una verdadera demostración de democracia.
 
Pero algo paso en el intertanto. El programa cabalmente pauteado se escapó de las manos. La clase política chilena, aletargada por el constante festín de la autorregulación complaciente, subestimó lo que en un momento se llamó revolución pingüina y que ahora se convierte en movimiento estudiantil.
 
La juventud se enteró que los verdaderos cambios se realizan desde adentro y comenzó a participar, de una forma tan activa y explícita que los asustó. Trataron de  usar la vieja técnica del apoyo televisivo y el palmoteo de espalda para calmar y controlar esa fuerza, ese ímpetu. Pero chocaron  con la fuerza del conocimiento, con el bastión de la información. Ya no bastaba con controlar a los medios de prensa, una idea, un dato es tan pernicioso como la tuberculosis en los tiempos de la cuestión social.
 
Ahora la juventud, a diferencia de los setentas y ochentas donde los ideales y la fe eran la única herramienta para exponer sus pensamientos, sabe que el voto es el arma primaria para realizar cambios de fondo y no de forma. Ya no vamos a maquillar, sino que vamos a operar.
 
La juventud se vuelve, día a día, en la nueva buena tuberculosis de la clase política chilena. Tanto así, que la clase trabajadora vio que la juventud abrió un nuevo camino. Aysén lo tomó con decisión y coraje, pronto verá los resultados.
 
No estaban tan equivocados los profetas y pitonisas sobre el fin del mundo. Este 2012 empieza el fin del mundo de la clase política y para uno mejor.
———-
TAGS:

Los contenidos publicados en elquintopoder.cl son de exclusiva responsabilidad de sus respectivos autores.
Te invitamos a conocer nuestras  Reglas de Comunidad

Comentarios

Quedan 1500 carácteres.

Nuevo

VER TODO

Nuevo

El fenómeno de la migración ha ido en aumento en la última década y es consecuencia propia de la realidad de Sudamérica, de sus procesos políticos, su desarrollo económico y de la globalización. Ant ...
+VER MÁS
#Sociedad

Inmigración en Chile: la Norma vigente y su enfoque de seguridad nacional

La sociedad, el ciudadano corriente, proyectó con estupor y horror la posibilidad de que una oposición que avala y promueve el terrorismo a ese nivel se convirtiera en gobierno. “¿De que sería capaz l ...
+VER MÁS
#Internacional

La MUD movilizó millones de votos para el chavismo

Un día en donde la lucha feminista gana un nuevo paso hacia una sociedad más igualitaria, más inclusiva y que nos reconoce como sujetas de derechos. Las lágrimas de emoción de muchas y muchos presentes ...
+VER MÁS
#Género

#aborto3causales ganamos todas, incluso ustedes

Donde las prácticas a las que se apunta con fiereza (incluso con cierto espíritu de superioridad moral) como responsables de la deslegitimación de la institucionalidad, del ejercicio de lo público, no s ...
+VER MÁS
#Política

Tropiezos del Frente Amplio: ¿Crónica de un fracaso o de aprendizaje?

Popular

El tema de fondo es cómo no se desperdicia la oportunidad histórica de conquistar una sentida demanda del magisterio, por más que hoy se desdibuje por la conducción actual del Colegio.
+VER MÁS
#Educación

La desmunicipalización y la postura errática del Colegio de Profesores

No sé usted, pero nunca he visto a alguien usando trigonometría en la calle para medir la altura de un árbol o ecuaciones para comprar pan (y mucho menos para calcular el impacto de un kame-hame-ha)
+VER MÁS
#Educación

Las matemáticas de la vida real

Así que, mis queridos contertulios, si realmente están interesados en opinar de política, participen e involúcrense, porque si ya resulta difícil conseguir que los chilenos vayan a votar por algún pol ...
+VER MÁS
#Política

El joven Giorgio Jackson

Debemos replantear la participación del Estado, replantear el modelo de Licitaciones y prestaciones de servicios públicos por parte de las empresas privadas. Que no se confundan los Liberales, no estoy ne ...
+VER MÁS
#Política

La funcion Pública no es concesionable ni licitable