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La constitución del 80 y el acaparamiento del poder

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El toque maquiavélico y genial de la constitución del 80 es que ambos pilares se blindan mutuamente. El político bloquea reformas tributarias, de sindicalización y entorpece el control antimonopólico, lo que favorece la concentración del poder económico. Y éste provee a los partidos de ambos bandos los recursos necesarios para campañas electorales que alcanzan costos exorbitantes. 

Entre todos los argumentos que justifican la exigencia de una nueva constitución, me concentraré  en el más grave vicio del actual marco institucional de Chile. Este es, a mi juicio, el fomento de una concentración excesiva e ineficiente de poder, lo que atenta contra el funcionamiento democrático del país e impide la provisión digna de derechos sociales. Esto se produce mediante dos pilares, uno económico y otro político, que se blindan mutuamente, bloquean la modernización de las instituciones y producen profundas fracturas socioeconómicas.

En el aspecto económico, la constitución establece un principio de subsidiariedad que somete el rol del Estado a los intereses privados en el mercado. Esto no se plantea en forma frontal, pero está hábilmente distribuido en varios párrafos redundantes, lo que dificulta su modificación. En particular, los artículos 1, 19 y 23, y párrafos menores en otros, establecen la prioridad absoluta del derecho a la propiedad y de la libertad económica individual, en perjuicio de la acción pública a favor del interés colectivo.

Lo anterior permite la privatización y descuida la protección de bienes comunes como el agua, el mar, el medio ambiente y los recursos naturales en general. Además priva al Estado de herramientas capaces de proveer en forma digna derechos sociales como salud, educación y pensiones. Por supuesto esto no está prohibido de forma explícita, pero la omisión de deberes del sector público, que debiera ser garante universal de todo lo anterior, fomenta mecanismos de acumulación que atentan contra el bien común.

El gran problema de la constitución del 80 es que está concebida para defender únicamente la libertad negativa, que es un principio de no interferencia en asuntos ajenos. Por ejemplo, la posibilidad de pasear por el espacio público sin ser agredido. Pero ella no establece garantías para la libertad positiva, tal como la define Amartya Sen, lo que consiste en otorgar a cada individuo los medios necesarios para ejercer su voluntad. Siguiendo el ejemplo anterior, esto equivaldría a proveer una silla de ruedas a un individuo con movilidad reducida, para que pueda circular como cualquier otro. Ambos tipos de libertad son necesarios para el desarrollo pleno de los ciudadanos y por lo tanto, para que exista justicia social, el ejercicio combinado de ambas debe realizarse en igualdad de condiciones.

Pero la capacidad de acción económica es muy desigual, debido a la acumulación previa de capitales materiales y sociales. Esto agrava imperfecciones del mercado como la falta de información o el abuso en la determinación de los salarios. Como el Estado chileno ha sido incapaz de regular esta situación, nos endeudamos creyendo en publicidad engañosa que promueve el lucro con educación de mala calidad. Tampoco tenemos sindicatos capaces de enfrentar a directorios que ganan cien o mil veces más que el salario medio y, por lo tanto, no se consiguen condiciones de trabajo estables y bien remuneradas. Estas y muchas otras son situaciones injustas producidas por una carencia de libertad positiva.

Esto ha generado en Chile una concentración ineficiente y abusiva del poder del capital. La economía chilena es oligopólica, con un 3% de empresas que dominan nueve décimos del mercado y con un 1% de la población que acapara un tercio del ingreso.

¿Cómo es posible que este nivel de injusticia se mantenga durante generaciones en un sistema democrático?

La permanencia de este sistema se logra con el segundo pilar de la constitución del 80, que fomenta la concentración y retención del poder político. El sistema binominal, mecanismo electoral que distorsiona la voluntad democrática para generar un equilibrio artificial en el congreso, ha inducido la creación de dos bloques hegemónicos y muy centralizados. Así se han instalado dos cúpulas multipartidarias que desde Santiago negocian e imponen parlamentarios en todo el país. Por lo mismo han bloqueado reformas urgentes para la descentralización política, fiscal y administrativa de Chile, ya que estas implicarían distribuir su poder. Con una capacidad legislativa limitada por el veto de un sector conservador minoritario, ambos bandos se han habituado a actuar en forma concertada para mantener el statu quo y evitar su renovación.

Este veto puede ser impuesto debido a los altos quórums necesarios para reformar la constitución y una serie de leyes orgánicas, lo que ha hecho imposible modernizar normativas que perjudican el desarrollo y la convivencia nacional. La esencia de esta camisa de fuerza constitucional no ha cambiado desde la dictadura, lo que afecta a todo el ordenamiento jurídico y administrativo del país. En el mismo periodo, nuestra sociedad ha evolucionado, se ha abierto al mundo y el ingreso por habitante se ha triplicado. En suma, tenemos instituciones obsoletas e incompatibles con las necesidades contemporáneas, por lo que es urgente renovarlas.

El toque maquiavélico y genial de la constitución del 80 es que ambos pilares se blindan mutuamente. El político bloquea reformas tributarias, de sindicalización y entorpece el control antimonopólico, lo que favorece la concentración del poder económico. Y éste provee a los partidos de ambos bandos los recursos necesarios para campañas electorales que alcanzan costos exorbitantes. Al mismo tiempo, la insuficiencia del financiamiento público dificulta la entrada de nuevos actores a la arena política. Para colmo, el lobby desregulado y la falta de transparencia de los aportes reservados generan conflictos de interés escandalosos y demasiado frecuentes.

En suma, dos elites coludidas como una sola, que no se renueva, preservan los quórums políticos y la herencia económica, gracias a una constitución diseñada para crear y fortalecer estos privilegios. Por eso, para construir un país solidario y verdaderamente democrático es necesario cambiarla de raíz. Así, la principal razón para exigir otra constitución es evitar la concentración injusta y antidemocrática del poder, es decir, hacer valer el derecho a vivir en un país normal.

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08 de julio

Me surge preguntarle don Matías ¿en qué lugar del mundo usted considera que se puede encontrar la ejemplificación de un “país normal”?…

A falta de un conocimiento acabado de la Constitución de mi parte, pero, recién vistos los artículos 1, 19 y 23 de la misma, me gustaría que pudiera aclarar lo que expone en el segundo párrafo de su artículo, porque la verdad no se comprenden con facilidad, especialmente si consideramos que el Estado es dueño de la actividad de determinadas empresas, tal como CODELCO, por ejemplo…

Por mi parte, me parece que los ciudadanos hemos sido negligentes respecto de la capacidad organizacional que ya debiéramos haber adquirido, en contra partida a la capacidad organizacional de la mafia política y económica que está bien afiatada y aceitada y tiene mucho recorrido superándose, además de toda una historia de privatizaciones que seguramente el pueblo no hubiera aprobado… Entonces, echarle la culpa al empedrado en este caso, no me parece que sea la única forma de enfrentar el problema, ya que si tenemos problemas económicos, o incluso políticos, no me cabe la menor duda que sí seríamos capaces de resolverlos con la debida organización ciudadana y ello sin necesidad de cambiarle ni siquiera una letrita a la Constitución…

Entiendo que su propuesta y demanda es razonable, porque es la de muchos, aunque su justificación de la necesidad de ella más se parece a un “cantinfleo”, dado lo que dice el artículo, que a un mecanismo acabado de presentación de la perspectiva de su mirada, misma que le agradecería que ampliara, de ser posible, dejando de lado la teoría que dice que “no lo dice o prohíbe explicitamente, pero, lo hace”, porque, ello, a ojos inexpertos como los mios y posiblemente los de otros lectores, no termina de convencernos, o al menos no lo hace conmigo…

09 de julio

Estimado peon,
Es cierto que presente argumentos bastante abstractos, porque la intencion era mostrar que la injusticia del sistema chileno no se trata solo de un conjunto de situaciones particulares, que necesitarian un libro para ser detalladas, sino que hay una raiz comun, en la constitucion, que las produce.

Intentare explicar de otro modo la hipotesis de un efecto por omision. La naturaleza del capitalismo es a la concentracion de riqueza, lo que se logra apropiandose del valor del trabajo, es decir, explotando a los trabajadores. Esto no es una teoria sino una triste constatacion de lo que ha ocurrido durante dos siglos, desde la revolucion industrial. Frente a esto, lo que haria una democracia sana, seria regular el poder economico con un poder politico representativo, redistribuyendo el ingreso y dando servicios sociales de calidad.

(Esto, que me parece normal desde un punto de vista de convivencia entre iguales, desgraciadamente no es muy frecuente. El mejor ejemplo que conozco es Finlandia.)

El punto central de la columna es que en Chile, el poder politico no actua equilibrando al economico, sino que facilita su concentracion. Y esto es un problema de diseño constitucional, ya que la constitucion deberia especificar que derechos tan elementales como la educacion y el bienestar de los ciudadanos deben ser garantizados por el Estado. Si esto se omite, el “no hacer” tiene consecuencias muy concretas, ya que se deja a los ciudadanos a merced de la ley del mas fuerte que opera en el mercado.

Y respecto a Codelco, que tras la dictadura seguia siendo empresa del Estado solo porque proveia fondos reservados al ejercito, es un buen ejemplo de como permitimos la apropiacion privada de recursos que pertenecen a todos los chilenos. Codelco produce un cuarto del cobre chileno y aporta al pais dos tercios de los recursos provenientes de el. Las mineras privadas lucran con el resto, aportando mucho menos. Asi, por cada peso proveniente del cobre que entra al fisco, dos pesos entran al bolsillo de empresas privadas, que no producen valor agregado, sino que rentan con un recurso no renovable. Con estos dos pesos adicionales podriamos tener salud y educacion gratis.

Gracias por sacarlo a la discusion, el cobre es un excelente ejemplo de hasta donde llega el abuso y colusion entre poderes politico y economico.

09 de julio

No hay caso, estimado… Simplemente no puedo estar de acuerdo con usted…

Revisaré punto por punto lo que dice, para luego darle una impresión general de lo que aprecio:

Segundo Párrafo:

No se logra la concentración de la riqueza precisa y exclusivamente con “la explotación de los trabajadores” tal como usted expone. Eso no es precisamente verdadero, porque, además de todo lo relativo que es el concepto de riqueza dentro de un grupo poblacional, ya sea pequeño o grande, alguien puede tornarse rico a base de su propio trabajo; el trabajo con trabajadores haciendo un pago justo del salario; y mediante la compra y venta de acciones, por ejemplo… ¿O acaso usted me podría decir que Warren Buffet explotaba trabajadores desde su niñez, mientras compraba acciones que le parecía que eran las adecuadas por comprar?… ¿Acaso Bill Gates se volvió inmensamente rico explotando trabajadores?…

Por otro lado, dadas sus palabras, pareciera que usted quisiera que existiera una Constitución en donde el poder político prohibiera volverse rico o inmensamente rico y eso es inadecuado… Esto, porque si acaso existe un buen gimnasta en el país, es como si usted quisiera limitar sus capacidades, impidiéndole procurar ser campeón olímpico, por ejemplo, ya que “como sabe tanto de gimnasia” y hay otros que saben tan poco, a usted se le ocurre la idea que él sea profesor de gimnastas de menor calidad, que sería lo mismo o similar que tomar la riqueza del más rico y distribuirla para que otros tengan más de lo que tenía, según lo que saco en limpio de su teoría…

Es decir, usted no le puede prohibir a la gente, ni menos ponerle trabas constitucionales por querer ser inmensamente rico… Si es rico, usted le puede exigir que pague sus impuestos, que dé un trato digno a sus trabajadores y no me refiero sólo a las retribuciones de dinero, sino que a un ambiente de respeto, pero, no puede imponerle al que puede ser rico, que no lo sea. Lo que si puede vigilar también es que no se haga rico cometiendo fraudes o algo similar como pasar sobre la Ley…

Además de esto, usted dice que ante ello, lo que HARÍA UNA DEMOCRACIA SANA… Y hasta ahí no le comprendo, porque, no existe en nuestro país una democracia siquiera, ni tampoco en América Latina, ni en ninguna parte que yo sepa y si usted cree que Finlandia es el ideal al que se refiere, más bien creo que lo podríamos ver como una excepción a la norma, si acaso tienen efectivamente una democracia siquiera…

Por otro lado, cualquier supuesta democracia que desee redistribuir el ingreso, porque se encontró con un tipo inmensamente rico, no asegura que los recursos que distribuirá de su riqueza alcancen para darle a la población los servicios de calidad estatales a los que usted se ha referido y una vez que se acabe la riqueza distribuída del rico, todos vuelverían a ser pobres (esto ante un ejemplo figurado en el que, usando el concepto de límite matemático, tenemos a un rico y a una población indeterminada… Supongo que usted como arquitecto me comprenderá muy bien)…

Además de todo esto, si usted se refiere a que el poder político debe regular la riqueza personal, le recuerdo que la definición implícita de poder político surgió a manos de los ricos, ya que no fueron los pobres los que crearon una nación, o dictaron sus leyes, tal como sucedió también con la creación de reinos y feudos en la antigüedad… Por lo tanto, hablar de poder político, es hablar de poder económico… Luego, si esto a usted no le parece adecuado,

antes de pedir un cambio de Constitución, debe definir qué clase de democracia es a la que usted quiere apuntar, ya que “desligará al poder político del económico” con una varita mágica que le aseguro que a todo el pueblo chileno le gustaría conocer y particularmente a mí también…

En torno a este punto también, si usted cambia la Constitución para crear la democracia a la que implícitamente pareciera que nos estamos refiriéndo, sin haberle concedido al pueblo mecanismos de creación de riqueza personal (tal como lo pudiera ser una serie de subsidios interminable, o el traspaso de empresas a manos del pueblo), parte con crear cierta inestabilidad económica y financiera que detiene la inversión y así estanca la creación de empleo, por lo tanto, el paso del estado “A”, que es la realidad que vivimos, al estado “B”, que es una realidad en la que la riqueza sería regulada por un nuevo poder político, pasa a tocar el equilibrio nacional, y esto puede ocasionar casos de extremo sufrimiento a muchas personas, cosa que probablemente no lo sufrirá usted en carne propia porque es un profesional y seguramente tiene una situación económica relativamente estable, sino que serán los más pobres y las familias con menos recursos las más afectadas…

Esto podría llegar a ser similar al caso de cuando una nación, por negligencia en la toma de decisiones gubernamentales, tal como sucedió en el período de Bachelet, toma una decisión inadecuada (no quitar el impuesto a los combustibles momentáneamente) e instala una inflación considerable en el país, en donde ni la Presidenta ni el Ministro de Hacienda sufrieron los efectos, pero, si lo hizo una población numerosa hasta el día de hoy, ya que por solo mencionar un item de ello, el precio del pan pasó, donde vivo, de $600 a $900, para luego nunca descender… ¿Comprende usted el impacto de una chambonada tan grande como esta para la vida de las personas de una nación con menos recursos?

Ya sé que lo que le estoy diciendo puede parecer un pensameinto de extrema derecha, tal como si esto lo estuviera diciendo un politico de tal clase, sin embargo, así y todo, sin ser yo partidario de la derecha en sí, o de partido político alguno, procuro hacerle ver que:

mientras no esté diseñado el sistema completo al que nos estamos refiriéndo, con una democracia verdadera delineada claramente, la pretención de cambios a la Constitución puede detonar hechos o eventos que usted no está preveyendo y le recuerdo que todo buen proyecto de ingeniería debe tener un “tratamiento de desechos”, lo mismo que un proyecto de arquitectura, imagino; en este caso, un plan para las contingencias de toda clase de externalidad negativa, tal como tener subsidios súper especiales a personas que quedarán posiblemente desempleadas.

Relacionado a esto, le puedo colocar el ejemplo de los exonerados políticos, que hoy son redargüidos vía un subsidio, tal vez sin necesitarlo a esta altura, pero, para ser más práctico, cuando se creó el transantiago, hubo choferes de micros propias, o micro empresarios, que se terminaron quitando la vida porque las nuevas condiciones en las que operaría el mercado en el que trabajaban no tuvieron un plan de diseño de contingencia para que la situación de ésos choferes, que quedaría desempleados y endeudados, no fuera extrema…

Por lo tanto, si usted dice quiero cambiar la Constitución y no define el tipo de democracia que tendremos, o al menos la que usted imagina, porque supongo que imagina alguna, no está haciendo un aporte responsable, porque ya hemos sufrido chambonadas del porte de un elefante tipo trasatlántico por diseños mal pensados, tal como lo fue la nacionalización del cobre, por más maravilloso que le hubiera parecido a algunas personas, porque terminó con la intervención de la mafia estado unidense creando un golpe de Estado y colocando a un milico rayado del mate que liquido a miles de personas en el país…

Entonces, no me queda más que insistir en que si usted quiere cambiar la Constitución, tenga un plancito siquiera que parezca creíble para que sea aplicado en la nación con criterios de racionalidad y no de irresponsabilidad… Yo no estoy en contra de que la gente quiera cambiar la Constitución, pero, sí estoy en contra de los criterios que desean imponer personas faramullentas sin justificación de lo que están exponiendo… Si acaso usted tiene un buen argumento para lo que está exponiendo, colóquelo, porque hasta aquí no lo está haciendo, porque lo que ha seguido haciendo, me disculpará usted y quienes piensen similar a usted, sigue siendo un cantinfleo…

PD: No he terminado…

09 de julio

Me parece que el sr. Garretón tine un planteamiento absolutamente ideologizado para la institucionalidad del pais. Con esa imposisión ideológica trasgrede toda lógica en premisas importantes como la condición económica para proveer bienes y servicios a la población, olvidándose que muchas veces para proveerlos no se requieren leyes sino que se debe facilitar la gestión empresarial que lo haga.

No se necesita de una ley para respirar, y al menos hasta el momento, afortunadamente el aire es gratis, no hay que pagarle a nadie para que respiremos. Pero si un dia se necesitan inversiones en maquinas, pagarle a ingenieros y tecnicos y comprar espacios para las instalaciones y fabricar aire, la solución no será hacer una ley para respirar, sino que leyes para facilitar que se provea de aire a la población, leyes que faciliten la gestión privada para hacerlo ya que la gestión pública ha probado ser tremendamente ineficiente. A Codelco le cuesta 5 veces mas que una privada producir una libra de cobre, por lo tanto sus utilidades se deben a el alto precio del cobre no a la gestión estatal.

Si no hubiera que pagar a nadie para tener salud, educación, o incluso agua en muchas partes de Chile tembién seria casi redundante ponerlo como derecho constitucional.

Es otro articulo cojo que resta facultades para que empresas privadas provean de bienes y servicios pero sin replantear claramente el tan fracasado modelo marxista donde el estado sea la superempresa que provea de todo.

09 de julio

Cuarto Párrafo:

La garantización de derechos fundamentales como la educación y bienestar de los ciudadanos no precisamente está afectada por una concentración de poder económico tal como usted sugiere, como si esto fuera como la regla inyectiva en matemáticas, o uno a uno, o causa efecto directa, o proporcionalmente directa…

Esto porque garantizar una educación de calidad y gratuita, tal como el bienestar de la población, tiene costos limitados que no son exhorbitantes en comparación con el PIB nacional y los impuestos que no pagan las mineras. Ya ve usted que el proyecto de educación gratuita de Bachelet, incluídos unos extras, no supera los cinco mil millones de uesei dollars, cosa que si la comparamos con los más de 40.000 millones de dólares que se llevan las transnacionales, no es casi nada…

Igualmente, programas como el auge, que mejoran el acceso a salud, tienen o tenían un costo de alrededor de unos 500 ó 600 millones de dólares, no alcanzando ni siquiera los mil millones de dólares. Por lo tanto, si usted amplia al doble el auge, o al triple incluso, o a 5 veces lo que hoy es, con el debido aumento consiguiente de cobertura en la calidad de la salud garantizada que provee el Estado, y lo suma a la educación de calidad del proyecto de Bachelet y sus extras, y a eso añade además otros 2 mil millones de dólares para ampliar aún más la cobertura estatal a otros servicios que requiere la población, nos encontramos con que el Estado probablemente sí estaría brindando lo por usted referenciado, o acercándose mucho a ello,

por lo tanto, si esto fuera una realidad, el país, sin haber cambiado la Constitución, puede imponer un impuesto a las mineras extranjeras del orden del 25% de sus utilidades netas para financiar todo lo que le acabo de comentar, cosa que me imagino que le dejaría a usted satisfecho, porque las personas recibirían una mayor contribución a sus necesidades, y por otro lado, no sería imprescindible cambiar la Constitución, aparte del hecho que eso no quita que sea estudiada a cabalidad y reformada según lo estima la ciudadanía o una Asamblea Constituyente,

hecho que demuestra que si nuestros gobernantes del tipo de la mafia de la Concertación no hubieran entregado toda la proporción del cobre que entregaron a las transnacionales (probablemente con la pistola al pecho), el país tendría los recursos que necesita para lo que usted ha sugerido…

Entonces, el tema más bien parece ir por el lado de dónde salen los recursos y acá lo más apropiado sería meterle la mano al cobre, y en general a toda la roca que sale del país sin ninguna clase de procesamiento, conteniendo oro, molibdeno, plata y otros metales que, seguramente en no pocos casos, es más de lo que es el cobre en sí, contenido en esa roca… Sólo ese refinamiento adicional y la elaboración de productos de cobre a exportar, ya crearían un delta muy significativo que aportaría al país una cantidad inmensa de recursos…

Así las cosas, pareciera que el punto central de discusión vendría a ser cómo se nacionaliza el cobre, o cómo se camina hacia la nacionalización del cobre, para lo que ya existen teorías, pero, estas deben ser discutidas como nación, tanto como para evitar chambonadas y tanto como para que sea factible este proceso de nacionalización que, seguramente, tendría topes a las cantidades nacionalizadas, como usted bien se podrá imaginar…

Por otro lado muy distinto, se puede desarrollar un proceso de nacionalización de las empresas que se determine necesarias que fueron privatizadas durante la dictadura militar, más de 700 según entiendo, así como las que fueron privatizadas durante la dictadura de la Concertación,

cosa que nos pone en un plano en el que no se estaría limitando la capacidad de enriquecerse de nadie, sino que se pretendería que los recursos que han sido soberanos y deberían seguirlo siendo, procuren serlo una vez más, ya que de ello podrían provenir todos los recursos que necesita la nación…

Cuando hablo de nacionalizción de un recurso soberano, no hablo de quitárselo a quienes hoy lo administran, sino que hablo de un proceso de nacionalización que, tanto como aplicado al cobre, podría leerse más o menos así:

1º se detiene la inversión extranjera en minería y el Estado coayuda a terminar las inversiones en curso, de forma que ya el Estado entre en un proceso de participación de las inversiones que se están haciendo en minería. Recuérdole que el actual Gobierno de la dictadura de extrema derecha permitió la nueva inversión de unos 35.000 millones de dólares para la minería transnacional, que será desarrollada en un total de 8 años, por lo tanto, acá el Estado tiene mucho que hacer si acaso se decide a co-invertir en esos nuevos proyectos de inversión minera, particularmente porque esos nuevos 35.000 referidos son una cantidad importantísima respecto de lo que ha invertido la minería transnacional en el país en toda la historia de Chile, cosa que, aunque desconozco el % específico, estimo que esta inversión constituirá entre el 20% y el 40% del total invertido… Si tiene el dato, si quiere me corrige…

En segundo lugar, luego debiera pasarse por un proceso en el que el Estado comienza a devolver la inversión hecha por transnacionales y/o a redargüir a éstas de la forma que se determine más apropiada, siendo la última instancia la generación de un decreto de Ley que nacionalice el cobre a la manera en que lo hizo Allende, cosa que sería casi descabellada…

Así, es posible que los capitales extranjeros se demoren una década o más en ser totalmente reemplazados por capitales nacionales, no siendo requisito básico que el cobre sea absolutamente nacional, para que el proceso propio de la nacionalización tenga un sentido práctico que no nos lleve a ser los súper enemigos “comunistas” de EE.UU., para que no actúa una vez más como mega cabrón en el país, provocando tantos golpes de Estado como crea convenientes…

Como puede ver, cuando me estoy refiriendo a la nacionalización del cobre y de forma similar a la nacionalización de otros recursos soberanos, tales como la inversión en servicios básicos de la poblacìón y las empresas, estoy planteando un PROCEDIMIENTO preliminar con el que abordar el problema, cosa que no sucede así cuando usted plantea la creación de una nueva Constitución, sin considerar ningún efecto colateral, cosa que torna a su planteamiento en algo que encontrará diversa clase de oposición en muchos sectores; por mi lado, apenas en torno a los procedimientos básicos de operación y objetivos de lo que espera lograr,

pero, por el lado de conservadores extremistas, como los políticos y los intereses que defienden, y particularmente los intereses de toda la mafia de las empresas transnacionales (que son quienes mandan acá), usted y la propuesta encontrarán nuevas exigencias al planteamiento y si acaso usted llegara a plantear que la mejor forma de nacionalziación del cobre, por ejemplo, fuera la que utilizó Allende, le aseguro que su propuesta se tornaría infactible y además de ello brutalmente irresponsable…

Por lo tanto, una cosa es hablar de nacionalziación de los recursos soberanos con un método adecuado y otra muy distinta es pensar en los recursos que requiere el país para brindar educación gratuita y ampliar la cobertura de servicios del Estado “”impidiendo el enriquecimiento excesivo de alguien””, particularmente un capital nacional que fue adquirido bajo toda clase de legalidad aceptada por todos y no aprovechada en dictadura, porque el caso puede darse, por lo tanto, me parece que usted en ese párrafo procura mezclar agua y aceite y lograr una masa homogénea y estable en el tiempo…

PD: Sigo sin terminar aún… Usted luego podrá referirse a cada comentario en particular, si acaso lo desea…

09 de julio

Para finalizar mi exposición, quiero decir que pretender que con una nueva Constitución nuestros problemas serán resueltos, nos pone en un camino en el que, en primer lugar debemos enfrentar el proceso de su generación, ya sea vía Asamblea Constituyente o no, cosa que nos pone en un plano en el que perfectamente se puede dar su infactibilidad política, ya que esto no es tirar y abrazarse…

En segundo lugar, puede que el día del corcho esto esté finiquitado y nadie nos garantiza los resultados esperados, por lo tanto, cabe cuestionarse si acaso el proceso de la creación de una nueva Constitución sería lo más adecuado dado el caso que vivimos en nuestra nación, una que es inmensamente rica en cobre y por ello despertó los intereses de toda una mafia que nos ha impuesto desde golpes de Estado a cambios de gobernantes a su entero antojo, ya que lo primero que se le pidió a la mafia de la Concertación, cuando llego al poder, fue precisamente que entregara el cobre que Pinochet no quizo entregar…

Por lo tanto, si dudo del proceso de la posible nueva Constitución, debiera proponer una alternativa, imagino, para que no resulten mis comentarios una mera oposición a lo que alguien desea hacer y además debiera parecer lo que hubiere de proponer algo factible, ¿verdad que sí?…

Pues, eso existe y le he llamado a la herramienta adecuada “Cámara Ciudadana Digital”, que vendría siendo la creación institucional de una herramienta que garantice la participación ciudadana en todos los aspectos de la vida nacional, pudiéndose perfectamente en ella dar un debate amplio y completo respecto a todo lo relativo a nuestra Constitución, al mismo tiempo que se desarrollan procesos paralelos en donde se busca implementar otras mejoras necesarias en el país y que no precisamente requieren un cambio previo de la Constitución, y todo ello pensando en mejorar nuestro modelo…

Así, por ejemplo, podríamos discutir la creación de una AFP y un banco de dinero de los trabajadores, con los que crear riqueza en manos del pueblo chileno y con las que cambiar la estructura financiera que se impone a la ciudadanía, particularmente a las PYMES y a la gente con menos recursos, mejorando la capacidad de adquirir créditos más económicos, procurando encontrar un punto de equilibrio entre los porcentajes que le sigan dando vida a la banca privada y los que pueda proporcionar el referido Banco de los trabajadores, que bajo algún artilugio podría llegar a ser de todos los chilenos,

al que por Ley podríamos procurar que, si existen excedentes de dineros no invertidos a manos de quienes lo soliciten, podrían ser utilizados en la expansión de las operaciones de CODELCO o bien la co-financiación de las inversiones de las mineras extranjeras, haciendo visible con ello que existe una cantidad monumental de espacios en el mercado en los que podrían ser invertidos esos recursos de los trabajadores, hecho que de por sí les brindaría a los eventuales posibles nuevos jubilados nuevas perspectivas en los montos de pensión que podrían recibir,

ya que como usted bien sabrá, las AFPs le prestan nuestro dinero a la banca a intereses del orden del 5% anual, pero, la banca nos lo llega a prestar a nosotros con intereses que llegan hasta la onerosa suma del 55% anual de interés…

A falta de sistemas tales de inversión como estos, Velasco y la sra. Bachelet exportaron del país 16.000 millones de dólares, dinero de las AFPs que probablemente hubiera sido mejor haberlos invertido en el país, lo que es una punta del iceberg que muestra cuánto hay por hacer …

Por otro lado, el país podría crear organismos que procuren ampliar las posibilidades de desarrollo comunal, aplicando modelos de desarrollo local, dos de los cuáles los inventé yo, uno de los mismos que tiene un premio a nivel nacional al que no me interesa referirme en este momento. Lo que sí puedo decir respecto de ello es que estos modelos crearían un aumento significativo del PIB regional; aumentarían el empleo en las comunas; disminuirían la migración poblacional al Área Metropolitana; y desviarían recursos estatales invertidos en el crecimeinto metropolitano a las comunas, tornando los mecanismos de desarrollo de nuestros sistemas en algo más racionales de lo que son, porque la inversión de nuevas mil hectáreas por año de urbanización de más Región Metropolitana no sólo tienen un costo elevadísimo para el país, sino que también para la calidad de vida de las personas…

Yo sé que esto no es parte del tema al que usted se ha referido, pero, no deja de serlo si acaso partimos con un diseño prelimianr de la citada Cámara Ciduadana Digital, que se preocupe de exponer las situaciones territoriales que constituyen problemas latentes de la población que hasta ahora no están siendo tratados de ninguna forma, incluídos, como dije, lo relativo a la Constitución y otras situaciones particulares de amplio detalle.

Por lo tanto, es posible hacer una combinación de la creación de una nueva Constitución, o la modificación parcial de ella, con mecanismos complementarios que ayuden al crecimiento personal y familiar de la ciudadanía, al mismo tiempo que se mejora el desarrollo económico local y se crean las condiciones en el país para que las comunas tengan mejores herramientas para su desarrollo, hecho que redunda en mejorar la situación expuesta en su comentario.

Como puede ver, es toda una mezcla de cosas que sumadas nos brindan una oportunidad alternativa, por lo tanto sujeta a riguroza evaluación en beneficio del país, ante la mera creación de una nueva Constitución, proceso que, como señalé, tiene resultados inciertos y nadie nos garantiza que ello pueda ocurrir…

Lo mismo sé que me puede decir respecto de la Cámara Ciduadana, sin embargo, a ello podría replicar que nadie le impide a la ciudadanía simular esa Cámara Ciduadana Digital e iniciar el proceso de creación de procedimeintos de la sociedad civil necesarios no sólo para crear los mecanismos mencionados de mi parte y la nueva Constitución que usted desea, sino que además nos permitiría organizarnos para presentar candidatos propios a la Presidencia, a cada uno de los escaños del Parlamento y a cada uno de los 300 puestos de confianza que define el Presidente de la nación, tornando a la creación de una nueva Constitución algo mucho más factible que la situación actual que tenemos, respecto a su creación por falta de quórum político o de poder político ciudadano…

En resumidas cuentas, lo que propongo es una metodología que supera ampliamente a la caprichosa idea de la ciduadanía o de alguno de sus ciudadanos por disponer de una nueva Constitución, y todo ello sin crear ninguna clase de marcha o desorden público, sino que esacalando paso a paso un crecimeinto racional del poder económico y financiero que pueda alcanzar la ciudadanía chilena, además de ser una descripción clara y sencilla de una forma en la que el pueblo podría alcanzar efectivamente todo el poder político que estime conveniente…

Así, mediante un proceso de estudio de estas posibilidades, podrían generar procedimeintos específicos en varios órdenes de cosas que planteen mecanismos de cambios de nuestros sistemas financieros, económicos y de desarrollo territorial y así nacional, al mismo tiempo que podemos emprender la creación de un sistema educativo mucho más amplio, específico y que aporte a las futuras necesidades que tendrían las comunas del país por contar con determinados profesionales y técnicos específicos que brinden el soporte que requiere toda esta última exposición que estoy realizando,

al mismo tiempo que podemos crear clases de controles distintos a lo que puede llegar a ser la realidad de la salud de la población, ya que la forma tradicional de brindársela, en muchos casos se refiere a la medicina curativa llevada a cabo con medicamentos excesivamente caros, todos a base de plantas con las que pueden hacer curaciones efectivas del cáncer, suplementar y/o suplantar a los tratamientos de quimioterapia, tanto como prevenir la obesidad, diabetes, colesterol y una serie de enfermedades que sufre la población por la falta adecuada de promoción de los conocimeintos específicos que lograrían lo que expongo…

Por lo tanto, la creación de una nueva Constitución es un proceso que la sociedad civil puede saltarse, apelando a los que puedan ser sus intereses, sin ninguna clase de pérdida significativa de oportunidades, ya que en realidad lo que sucede es que estamos subutilizando lo que ya tenemos, ya que con lo mismo que existe, pero, realizando las innovaciones a las que me he referido, la cosas podrían ser muy distintas y todo ello sin crear ninguna clase de conflicto social que asuste a nadie, ya que lo que propongo es escalable y podría penetrar la vida nacional de una forma suave, no a mazasos como lo fue la nacionalización del cobre, o a codazos, como lo podría ser la creación de una Asamblea Constituyente…

Cada una de las cosas que propongo las puedo argumentar largamente, pero, este no es el lugar para hacerlo, ni un solo lector la persona adecuada para recibir esta información, porque entre nosotros no hay más que una mera disputa de puntos de vista, que bajo ninguna clase de circunstancia definirán el destino de la nación o las generación de las innovaciones que supuestamente necesitamos,

además que nadie me asegura que usted será el debido proceso par que requiere el tema expuesto para su discusión…

Saludos

09 de julio

Estimado Cristian,
Por supuesto que hay una ideologia detras de mi posicion: el bienestar humano tiene prioridad sobre la libertad de acumular riqueza. Con esto no niego la importancia de la innovacion y el emprendimiento, pero sostengo que hay ambitos, como la educacion, salud y manejo de recursos naturales, en los que la empresa privada produce severas injusticias de distribucion.

Y aunque no te des cuenta, tu planteamiento esta mucho mas ideologizado. Hasta justificas hacer negocio con el aire si es necesario! El sector publico no es menos eficiente que el privado, esto ocurre precisamente cuando se reduce por ideologias contrarias a su accion y se le niega asi el capital humano y material que son necesarios para ejercer sus tareas. Insisto, no en todo ambito, sino en sectores socialmente sensibles y donde el mercado presenta graves imperfecciones.

Por ultimo, tu ceguera ideologica es tan severa que me imputas afirmaciones que no hago. En lo que mas insisto es en la necesidad de desconcentrar el poder, lo que es exactamente opuesto a promover un estado totalitario.

Gonar

19 de julio

Estimado Matías:

Como una manera de aportar a la conversación, que por cierto me parece muy interesante y sin duda de mucha actualidad, me quiero referir a “la ideologización”.

Los que no quieren que las cosas cambien tiene una determinada ideología y los que quieren que las cosas se modifiquen tienen otra.
Lo curioso que los primeros acusan a los otros de “ideologizados”.
Es decir, cuando tú estás de acuerdo con lo que ellos imponen tus eres “a ideológico” o sin ideas y cuando discrepas eres “ideologizado”.

Bueno, tengo la idea que si no se cambia la constitución llegará el momento que no tendremos, mar, ni agua, ni recursos naturales, ni derechos, ni educación, y caminar y respirar será licitado como las autopistas y el que opine será un advenedizo.
Bueno creo que este es un tema que va teniendo cada vez más relevancia, la discusión recién comienza, felicitaciones por poner el tema en el tapete.
Saludos Cordiales,

Gonar.

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