#Política

Golborne: el político de la felicidad

1 |
COMPARTIR
EN WHATSAPP
COMPARTIR
EN WHATSAPP

Si alguien oficia de renovador de la política, lo mínimo, es honestidad sobre sus intenciones y claridad sobre sus ideas. Sobre todo si aspira, ni más ni menos, a la presidencia de la república.
Lo anterior se hace más imperioso cuando el país se encuentra en un período de los más álgidos socialmente de los últimos años, con las instituciones devaluadas y la credibilidad del gobierno (del cual él es parte) altamente socavada. Más que el momento para responder con frases de manual aristotélico ramplón (Aristóteles indicaba que todo agente racional busca como fin último su propia felicidad) se necesita de quienes, legítimamente, quieren dirigir los destinos de la nación que indiquen cuáles son aquellos grandes lineamientos que articularían su propuesta.

Laurence Golborne, entrevistado el domingo en el programa Tolerancia Cero, al ser interrogado por su visión de país y prioridades, indicó que éstas eran: “que la gente sea feliz”. Basta acordarse de Voltaire, quien indicó que “buscamos la felicidad, pero sin saber dónde, como los borrachos buscan su casa, sabiendo que tienen una” o del también escritor francés Houellebecq, quien señala que “no hay que temerle a la felicidad: pues no existe”, para notar el problema en el que se encuentra el ministro-candidato.

Si alguien oficia de renovador de la política, lo mínimo es honestidad sobre sus intenciones y claridad sobre sus ideas. Sobre todo si aspira, ni más ni menos, a la Presidencia de la República.

Lo anterior se hace más imperioso cuando el país se encuentra en un período de los más álgidos socialmente de los últimos años, con las instituciones devaluadas y la credibilidad del gobierno (del cual él es parte) altamente socavada. Más que el momento para responder con frases de manual aristotélico ramplón (Aristóteles indicaba que todo agente racional busca como fin último su propia felicidad) se necesita de quienes legítimamente quieren dirigir los destinos de la nación, que indiquen cuáles son aquellos grandes lineamientos que articularían su propuesta.

Sumado a que la situación actual de nuestro país no se podrá disociar de la discusión internacional general sobre hasta dónde el sistema de democracia representativa, altamente minimalista en la participación, que Occidente consolidó y difundió desde fines de la Segunda Guerra Mundial y que fue de gran utilidad en la Guerra Fría, podría estar mostrando signos generales de agotamiento.

Esto último se notaría en al menos dos aspectos: primero, aumento de la desigualdad de modo creciente al ser el capital y no la industria el principal factor de enriquecimiento; segundo, colapso paulatino de las formas de gobernanza del liberalismo, a la Hayek, para responder a la creciente demanda de la ciudadanía por participación.

Eso requiere discutir hasta dónde la acumulación de poder en unos pocos puede terminar transformando a los ciudadanos en verdaderos súbditos contemporáneos, empoderamiento de asociaciones que pueden vigilar a las grandes corporaciones, descentralización, un Estado activo que controle la influencia de los grandes grupos económicos,  mayor inclusión de distintas minorías, etc. Esos debates son hoy por hoy globales. Chile no se va poder substraer de modo simple de esos desafíos que implican una visión no cosista de la política ni de checklist de metas puntuales.

Tampoco se sortean con “pura buena onda, happy, happy”, que implica suponer que la manipulación, generada por un marketing alimentado por recursos provenientes de la simpatía de los grupos económicos, haga olvidar a la población los problemas político-sociales reales. Se necesita una visión general de las reformas estructurales para una realidad cada vez más compleja.

Al final las sociedades, aunque algunos sueñen con hacerlas parecidas, no son un mall. Requieren líderes con proyectos, no filosofía simplona.

Toda la razón Montaigne: “Nadie está libre de decir estupideces, lo malo es decirlas con énfasis”.

—–

Fuente Foto: Suplemento “El Semanal”, La Tercera, vía La Voz de Maipú.

TAGS:

Los contenidos publicados en elquintopoder.cl son de exclusiva responsabilidad de sus respectivos autores.
Te invitamos a conocer nuestras  Reglas de Comunidad

Comentarios

Quedan 1500 carácteres.

Ordenar comentarios por:
Marta Barba

17 de mayo

Arrogante el articulo. No votare x Golborne por muchas otras razones, pero esa respuesta sobre la felicidad es eso: una respuesta espontanea y simple q destila lo q asumo le gustaria ver y no puede explicar en dos frases, en un programa de tele, donde no va como candidato en campaña.
Y que pasa si saliera elegido con esa frase como hilo conductor de su campaña? Convierte a la mayoria en simplones y estupidos? Maybe…

Ver todos
Ocultar

Nuevo

VER TODO

Nuevo

Hoy todos y todas podemos votar, hombres y mujeres, personas en situación de discapacidad, ricos y pobres, jóvenes y adultos, analfabetos, solteros, casados, etc. Hoy cuando no existen impedimentos legale ...
+VER MÁS
#Política

El voto y la historia

Baradit deja al desnudo aspectos políticamente incorrectos, ha tocado la fibra del conservadurismo doble estándar de la elite criolla, aristocrática, oligárquica, momia. Para ellos, es de muy mal gusto ...
+VER MÁS
#Sociedad

El caso Baradit, o el arte de develar lo incómodo en Chile

Chile debe aceptar el desafió de ir por sus ventajas comparativas y tomar como propio el ser considerado como el país con más proyección en Energías Renovables (Solar, Eólica, GeoTérmica, Mareomotriz ...
+VER MÁS
#Desarrollo Regional

La leña, el cambio climático y la industria forestal

Nuestra participación y la de muchos otros es la que hace posible orientar la dirección de un país en un sentido u otro. Un grano de arena no hace una montaña, sin embargo un gran número de granos, sí ...
+VER MÁS
#Política

¿Por qué no votar?

Popular

Baradit deja al desnudo aspectos políticamente incorrectos, ha tocado la fibra del conservadurismo doble estándar de la elite criolla, aristocrática, oligárquica, momia. Para ellos, es de muy mal gusto ...
+VER MÁS
#Sociedad

El caso Baradit, o el arte de develar lo incómodo en Chile

Para nosotros los psicólogos, cuando la química (no racional) te impide dar tu 100% con un paciente estás obligado a derivarlo a otro, luego, si eres responsable, tienes que analizar porque no toleraste ...
+VER MÁS
#Política

Cero tolerancia al Rincón que mata en mala

Ahora bien, en estas elecciones no da lo mismo quien gobierne los próximos años, lo que está en juego es decidir el país que soñamos.
+VER MÁS
#Ciudadanía

Porque no da lo mismo quien gobierne

Nuestra participación y la de muchos otros es la que hace posible orientar la dirección de un país en un sentido u otro. Un grano de arena no hace una montaña, sin embargo un gran número de granos, sí ...
+VER MÁS
#Política

¿Por qué no votar?