#Política

El indulto y la ezquizofrenia republicana del Bicentenario

0 |
COMPARTIR
EN WHATSAPP
COMPARTIR
EN WHATSAPP

La discusión en torno al indulto -pasando a llevar principios republicanos básicos como secularización y separación de poderes- y el aumento en las brechas sociales, denotan que la celebración del Bicentenario en septiembre, parecerá más bien un acto colectivo esquizofrénico, marcado por delirios de grandeza e incoherencia absoluta.

La celebración del Bicentenario ha sido levantada por las élites como punto culminante del devenir patrio y sus bases fundacionales. Como construcción discursiva, con la máxima fastuosidad publicitaria, emula la idea de una nación que ha dejado atrás todas las estructuras y ataduras vetustas del antiguo régimen colonial.

Sin  embargo, detrás del discurso del Bicentenario se esconde la crudeza de la existencia inmediata que define la realidad de un Chile indefinido. Un país que en el siglo XXI no es ni desarrollado ni tercermundista, sino expresión de su propia génesis como nación. Un país insustancial, fracturado en diversas dimensiones, estamental. Una promesa republicana de 200 años, no cumplida.

Por eso, el Bicentenario más bien parece un acto patológico de negación por parte de las élites, que cubre bajo esa sensación de irrefrenable festejo, la realidad cruda de una chilenidad actual atrofiada, enferma y fracturada.

Tal fractura en el discurso republicano, se ha hecho notoria en éstas últimas semanas, debido al indulto Bicentenario propuesto por la Iglesia Católica y Evangélica; y con el aumento de las brechas sociales en los últimos diez años.

Estos últimos acontecimientos han dejado en evidencia que principios básicos como secularización o separación de poderes; o la necesidad de una sociedad activa e independiente libre de lastres estamentales, no están asimilados como principios concretos de la vida republicana chilena. Chile no está empapado de la República.  Como si el antiguo régimen colonial no hubiera cambiado en el fondo, sólo en la forma.

Por eso, para las élites –políticas, económicas, culturales, etc- el Bicentenario se constituye como un  eje rearticulador de la idea de progreso republicano –perdida desde el principio- que se impuso desde la fundación patria y que prometía la “copia feliz del Edén”…pero siempre desde arriba.

En otras palabras, celebrar 200 años -de la patria, nación, Chile- es un salvavidas para el dominio de las élites, sin interrupción, ocultando su ineptitud histórica para cumplir con las promesas independentistas y republicanas. Es una forma desesperada de retomar el principio de un camino que se desvió  casi en sus primeros pasos, pero sin que nadie se diera cuenta.

En el fondo, el Bicentenario sólo sirve para reforzar a las propias élites y disciplinar al pueblo atomizado y desencajado de su condición ciudadana, pues al igual que la fundación, la celebración no es obra de un pueblo llamado Chile, sino que proviene del Estado, y en específico de las élites que lo han controlado por dos siglos. Porque tal como decía Mario Góngora, Chile no es un pueblo que surgió de la cotidianeidad, sino que una nación, o sea, una construcción elitista.

Por eso las élites, a través del Bicentenario, tratan de recomponer esa construcción, imponiendo una realidad social nueva desde el imaginario colectivo, donde no se percibe que el devenir de la patria ha sido –tal como decía Gaetano Mosca- la historia de las élites, cuya desviación en cuanto a las pretensiones fundacionales independentistas republicanas, se produjo casi al mismo tiempo.

Lo cierto es que Chile, debido a esa especie de amnesia fundacional de sus élites, en muchas ocasiones y espacios sigue siendo un pueblo colonial en el último rincón del mundo, cuyos principios siguen siendo la monarquía (“esperando una decisión sabia y justa del presidente”), el caudillismo, el patronazgo, el autoritarismo, el clasismo, el racismo, el paternalismo extremo y la influencia eclesiástica en las decisiones del gobierno.

Así, Chile sigue siendo una seudo-república donde las elites aún desconfían profundamente de los ciudadanos. El Bicentenario parece ser sólo una nueva posibilidad disciplinarlos con  esperanzas que se cumplan en 200 años más.

——————————————————–

Foto: Panfleto "ni perdón ni amnistía", década de los 80. Memoria chilena. 
 

TAGS:

Los contenidos publicados en elquintopoder.cl son de exclusiva responsabilidad de sus respectivos autores.
Te invitamos a conocer nuestras  Reglas de Comunidad

Comentarios

Quedan 1500 carácteres.

Nuevo

VER TODO

Nuevo

¿Y por qué creo que es necesario todo esto?, porque deseo que en mi país se respete mi libertad, y la de todos, de buscar mi propia felicidad en un ambiente optimo, donde se respeten las opiniones y no s ...
+VER MÁS
##UnPaísQueOpina

Mis ideas para un Chile mejor

Me parece insolito pensar que la razón de esta visita, largamente esperada, era rearmar el espíritu de los congregados, mediante buscar aumentar la credibilidad en la Iglesia. Pues claramente estuvo lejo ...
+VER MÁS
#Religión

Papa Francisco en Chile. Una venida que de nada sirve

¿Qué peso y legitimidad tiene tomar definiciones de una ley que no se ha podido implementar porque carece de reglamento?
+VER MÁS
#Política

¿Trabajo, derecho para todos? Los reglamentos de la Ley 21.015

¿Cuántos obreros que ganan el mínimo se habrán reunido para ponerse pulseritas y ver tocar a Moral Distraída
+VER MÁS
#Política

Izquierdapalooza

Popular

Es posible que alguien que no tenga un conocimiento adecuado de la PSU realice rankings de las escuelas basados en sus puntajes y realice inferencias respecto de su calidad
+VER MÁS
#Educación

La responsabilidad de #DataChile

Cuando escuchas o vez los noticiarios, o cuando pretendes dimensionar lo que pasa luego de la lectura noticiosa de un diario, las imágenes que dibujas en tu cabeza no hacen justicia con la real dimensión ...
+VER MÁS
#Sociedad

Chaitén, botas húmedas

Para una economía relativamente pequeña como la chilena, el tamaño de estos grupos es extraordinariamente mayúsculo.
+VER MÁS
#Economía

Chile y su Concentración Económica

Se podría pensar que el nuevo gobierno de Piñera apuntará a una restauración mercantilista y conservadora. Así como sería lógico que toda la Nueva Mayoría coincidiera con el Frente Amplio en una age ...
+VER MÁS
#Política

Chile ¿Qué está en riesgo?