#Política

El golpe y la generación mesiánica del 60

1 |
COMPARTIR
EN WHATSAPP
COMPARTIR
EN WHATSAPP

Lo que más incomoda de los líderes sesenteros (en todas sus dimensiones políticas), es que aún hoy intentan brindarnos lecciones de gobernabilidad y eficacia política (…) Como generación es necesario que se hagan cargo del pasado que nos legaron.

Los jóvenes de los años sesenta utilizaron principalmente la política como un espacio para generar un cambio de época. De hecho las frases clichés de aquel tiempo aún se rememoran: “Seamos realistas, pidamos lo imposible”; “Queremos el mundo, y lo queremos ahora”; “Tomar el cielo por asalto”; etc. El romanticismo es quizás uno de sus tópicos más recurrentes.

Esa famosa generación lideró también en la finis terrae chilena, la rebeldía social, musical, familiar y, por cierto, intentó un cambio político-económico. Las familias del barrio alto estaban consternadas con el idealismo de sus hijos. En las barriadas las mujeres y hombres se animaban con la oratoria de estos vecinos de ojos claros y sonrisa larga.

Pero detengámonos en esta generación política. ¿A razón de qué? Principalmente porque ella encabezó un hito histórico que hasta el día de hoy nos afecta. Poco se ha escrito respecto de sus errores y responsabilidades políticas y, quienes lo han hecho, ha sido a título personal.

Si tuviera que caracterizar en una sola palabra a dicha generación, no dudo un segundo: el mesianismo. Me explico. Fue una generación marcada por ese espíritu de confianza desmedido, respecto de un líder y de ellos mismos. Lo que predominó fue la certidumbre de sus convicciones, que los llevó, muchas veces, al fanatismo devoto del ideologismo. Y lo que es peor, autoerigirse como conocedores de lo que la gente quería y necesitaba.

Es cosa de leer los documentos internos de los partidos. Me tocó revisar la mayoría de estos escritos para un trabajo de investigación y una de las conclusiones -paralelas a mi trabajo- es que los invadía un personalismo no menor.

La muerte de Allende, por ejemplo, y sobre todo la forma en que lo hizo, no es casual. Se autoeliminó en nombre de sus seguidores. Aunque dijera en su famoso discurso que no tenía pasta de mártir, convengamos -40 años después- que la tenía de sobra. Recordemos que para Allende el ejemplo de Balmaceda era digno de destacar.

No es casual que cuando me encontré con dirigentes de la época, todos tardaron más una hora en contarme sus logros y denostar al contrario (muchas veces de su propio sector). El inconsciente les llevaba por la gloria de sus actos mancomunales, cuando mis preguntas simplemente iban en dirección contraria. No es casual que varios se adjudicaran la autoría de ciertos documentos de trascendencia (“yo lo escribí” o “él lo redactó, pero yo le dicté”). El “yoismo” contrastaba con sus caras cansadas y tristes.

Cuando conversé con algunos de estos jóvenes sesenteros, para conocer las causas del golpe, se excusaban, en cierta manera, de su responsabilidad política argumentando “los locos años sesenta” en donde “nos queríamos comer el mundo”. Lo mismo ocurrió cuando les pregunté por la renovación y las ideas transformadas. Muchas respuestas simplemente no daban el ancho. Incluso, algunas reflexiones parecían sacadas de un guión del otrora programa “Plan Z”.

Todo lo anterior me hace pensar en el atributo generacional. Más aún cuando estos mismos actores se autoerigieron para liderar la transición y los sucesivos gobiernos.

Los llamados pingüinos -con sus aciertos y defectos- me parecen una generación más enriquecedora y, en cierta forma, se encargaron de hacer visible los errores de antaño (la imagen de Bitar intentando acallar las denuncias del dirigente estudiantil Francisco Figueroa, habla de eso). Cuando estos chicos 2.0 relaten su periplo, en un par de décadas más, será interesante oírlos.

Lo que más incomoda de los líderes sesenteros (en todas sus dimensiones políticas), es que aún hoy intentan brindarnos lecciones de gobernabilidad y eficacia política. Creo que como generación -y más allá de los “mea culpa” personales- deben explicaciones por lo ocurrido el 11 de septiembre de 1973. Pero hasta el momento, poco y nada se ha hablado de eso. Como generación es necesario que se hagan cargo del pasado que nos legaron.

TAGS:

Los contenidos publicados en elquintopoder.cl son de exclusiva responsabilidad de sus respectivos autores.
Te invitamos a conocer nuestras  Reglas de Comunidad

Comentarios

Quedan 1500 carácteres.

Ordenar comentarios por:
Marcelo

10 de septiembre

Muy buena columna. Cojonuda.

Ver todos
Ocultar

Nuevo

VER TODO

Nuevo

Sin duda estamos frente a un Santiago distinto, en donde la población vibra con el deporte, practicándolo desde el núcleo de organización más básico, sin aspiraciones grandilocuentes, que finalmente e ...
+VER MÁS
#Deporte

El torneo de los barrios

Desde hace un tiempo el debate en torno a las esferas de lo público y lo privado se ha ido instalando en la agenda mediática, especialmente en cuanto a la vulneración de la privacidad y derechos de image ...
+VER MÁS
#Sociedad

Derechos de imagen y protección de identidad ¿Qué hacer cuando tu privacidad es vulnerada?

Es tentador, entonces, pedirle a ese grupo de seres ciegos y sordos a la abrumadora realidad de la corrupción y la pobreza, que expliquen por qué cada día mueren niños y adultos por causa de la violenci ...
+VER MÁS
#Internacional

Les deben una explicación

Tenemos la capacidad para las revoluciones que sean necesarias. ¿Tenemos las ganas? ¿Tenemos la responsabilidad? ¿Tenemos el compromiso? ¿Hasta dónde llega nuestro amor por Guatemala realmente?
+VER MÁS
#Internacional

¿Está preparada Guatemala para una segunda revolución?

Popular

Lean el Informe Valech: en este país, personas fueron violadas por perros, les metieron ratas y arañas en sus genitales, les extirparon a las mujeres hijos de sus vientres metiéndoles los brazos a travé ...
+VER MÁS
#Justicia

Reserva de identidad de la Comisión Valech

Pero esto es la típica actitud del nuevo progresismo: individualizar las problemáticas y no ver más allá. Tal vez le resulta más fácil no detenerse en que la dictadura es más que un panelista que dic ...
+VER MÁS
#Política

El problema no es Melnick

Un gran aspecto que los cursos deben superar es que estos no solo se basen en la opinión de expertos. La opinión o los consensos forman la base de la pirámide de la calidad de la evidencia, en otras pala ...
+VER MÁS
#Salud

Reflexiones en torno a los cursos ofrecidos a los cirujanos dentistas

Fue tal el impacto de lo que se hizo en la comunidad que, en el 2013, se realizó un acto en el que se instaló una placa en memoria de Littré Quiroga y Víctor Jara; el homenaje contó con la presencia de ...
+VER MÁS
#Cultura

Población y memoria