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El conflicto de clases en la búsqueda del bien común

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El bien común es algo que, más se ha buscado que cuestionado. Podemos decir que la herencia del concepto de bien común viene de los utilitaristas que, en su definición clásica y general postulan que, en la sociedad, debe haber el mayor de bienestar para el máximo de individuos. El bien común es algo que en apariencia, nos concierne a todos. Cada uno de nosotros nos beneficiaríamos del bien común. Incluso el Estado, escrito en ¿nuestra? Constitución, promueve dicho bien.


Se me hace difícil concebir el bien común tanto material como abstracto que sea realmente común. Si veo una sociedad de clases, solo veo distintas concepciones de bien común. Sin embargo no podemos ceder ante el pesimismo. El bien común es una construcción que requiere de individuos iguales entre sí.

Sócrates decía que aquel hombre – o mujer históricamente excluido y que conoce el bien no puede dejar de hacerlo. Rousseau hablará que la voluntad general presupone la existencia del bien común en todos los individuos. ¿Qué hay que no podemos alcanzar aquel bien común? Aquel estado de la sociedad en donde los problemas fundamentales estarán resueltos y no habrá más que problemas singulares y particulares que atañará a cada individuo y grupo social resolverlo.

¿Dónde quedó aquel zoon politikon de Aristóteles?, ¿No basta con ser animales políticos capaces de organizarnos y crear sociedades? Qué hay de ese leviatán de Hobbes. Aquella autoridad central, monarca en rigor, que representaría cada uno de los individuos para que abandonemos aquel siniestro y violento estado de naturaleza y logremos alcanzar una convivencia, por lo menos, civilizada. ¿Será una búsqueda sempiterna? Una especie de mito de Sísifo que una vez alcanzada, no significa otra cosa que volver a empezar de cero en la búsqueda.

Escribo esta columna a partir de la inquietud que surge en mi interior cuando leo o escucho “bien común”. De qué servirá buscar aquel anhelado bien si hay condiciones materiales desiguales. ¿Es posible hablar de un bien común cuando hay conflicto de clases? A mi juicio no es más que fraseología exhortar o promover el bien común si la distintas capas de la sociedad se hallan en condiciones materiales asimétricas. El proletariado, en su amplia expresión marxista, no puede, incluso ni debería, aspirar a proyectar su bien común con la clase burguesa, o dominante. Las dos clases, históricamente antagónicas, representan intereses materiales diferentes. El bien común de la clase poseedora o, en lenguaje actual, que tiene la concesión de los medios de producción “esenciales” no sincroniza su bien común, la rentabilidad constante, con la del proletariado o clase trabajadora.

Mi reflexión va dirigida al bien común en su aspecto material. En una clase de teoría de la democracia escuché, y por lo tanto aprendí, que hubo una intelectual – lamentablemente la exclusión de la mujer en el ejercicio intelectual, como actividad del ser humano, solo puede despertarnos vergüenza- llamada Mary Wollstonecraft que postulaba- entre otras ¿ideas? la reivindicación de la mujer- que la desigualdad material, es decir , de la riqueza, en primer lugar, era artificial y , en segundo, que la existencia de pobres los desliga del campo político y por añadidura, de la reflexión del bien común. Si hay una capa de la sociedad, por más que sea pequeña, no tan solo despojada del dominio y control del producto de trabajo ejercido por su fuerza de trabajo, sino que, aún sin posibilidad de vender su fuerza de trabajo, debe vivir, por ejemplo, a través de la limosna. Me pregunto que posibilidad hay de tener un bien común realmente común.

Pienso en los pobres, aquellos excluidos, que gozan de menos oportunidades. Que su condición material escasa se traduce en otro conjunto de atributos culturales, sociales, etc. distinto a la mayoría de clase media – que vende su fuerza de trabajo profesional, por lo tanto goza de un salario que le permite vivir una vida más allá de una simple humanité – y de la clase burguesa. Los primeros con los últimos ¿tienen alguna chance de concebir y construir un bien común de igual status, no en el sentido jurídico sino material, expresado en la misma participación, por ejemplo, de la educación y salud, para cada uno de los individuos?

Naturalmente que he decidido usar un enfoque marxista para tratar de hablar de bien común en una sociedad de clases con un modo de producción capitalista. Me he enfocado en el bien común material. Se me podrá contraargumentar que tal bien común material es fácilmente solucionable mediante un sueldo mínimo legitimado o con otra medida que aumente el salario o los ingresos. Qué lo importante es bien común abstracto. Aquellos valores , por ejemplo, que queremos para nuestra sociedad.

De ser así, ¿acaso lo material no tiene también su aspecto abstracto? Quiero decir que quienes gozan ciertas satisfacciones material , a partir de su relación social de producción, es decir, el lugar que ocupan en la producción, también gozan o desearán gozar de las satisfacciones abstractas, como la libertad para contratar en el caso que los trabajadores se vayan a huelga.

Ejemplifico lo anterior, yo como empresario, que gozo de condiciones materiales favorables – aunque ser empresario no implica per se gozar de aquellas condiciones favorables- necesito también gozar de un bien común abstracto. Necesito de una noción, en este ejemplo “libertad de contratar”, que primero sea la hegemónica, aceptada por la gran mayoría y segundo que tenga valor jurídico, que se halle en el corpus júrídico o conjunto de normas de Estado.

Necesariamente un antagonismo de clase no implica una guerra civil por la “lucha de la instalación de un bien común”. La gran clase asalariada o está dopada por los placeres del capitalismo, consumo inmediato de bienes asociados a la felicidad, o alejada del concepto del bien común ya que no posee por no haber podido desarrollar las herramientas educacionales que le despierte su lado crítico.

Finalizo esta columna que  se me hace difícil concebir el bien común tanto material como abstracto que sea realmente común. Si veo una sociedad de clases, solo veo distintas concepciones de bien común. Sé que es fácil criticar. De hecho ni siquiera reflexioné sobre una solución. Solo quise desarrollar una descripción de la estructura social-económica de la sociedad.

Tal vez el tan vilipendiado Schumpeter, en Capitalismo, socialismo y democracia, no estaba tan erróneo que la clásica teoría democrática no es más que una quimera. El bien común es irrealizable. Sin embargo no podemos ceder ante el pesimismo. El bien común es una construcción que requiere de individuos iguales entre sí.

 

TAGS: Bien Común Desigualdad Social Empresarios

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Comentarios

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Jose Luis SIlva Larrain

19 de mayo

El bien común, entendido como “aquello de los que se benefician todos los ciudadanos” no es exactamente lo mismo que “ el mayor de bienestar para el máximo de individuos”.

Pero dejando de lado la semántica para entrar al contenido: supongamos ud. es un papá que tiene 17 millones de hijos, algunos trabajan y les vá de maravillas, de hecho aportan en la casa, otros trabajan y se las arreglan solos y otros no pueden arreglárselas solos. Si ud decide bienestar para el máximo de sus hijos, bueno se le irán todos sus recursos en los que simplemente logramos sobrevivir y con algunas penurias. Pero a los mas necesitados que son una minoría ud no le quedará ni un peso pero segun usted no importa porque ahí no está la mayor cantidad de individuos.

Si Ud. fuese padre y no político, no ayudaría “donde hayan mas hijos”, sino que ayudaría primero a los que mas lo necesitan, aunque hayan enormes las masas lloriqueando por ayuda a ellos por envidia a sus hermanos mas afortunados, ellos no lloriquean para ayudar a sus hermanos menos afortunados. Si Ud. fuese padre créame que a todos sus hijos los criaría con ese criterio en lugar de malcriar al grupo mas numeroso.

Pero parece que Ud. es otro político. ¿Lo es?

Saludos cordiales

PD: No hay gobierno como el del tata, cada vez se demuestra lo grande que fué.

19 de mayo

El bien común, por lo menos, en occidente tiene una fuerte raigambre utilitarista. Naturalmente que hay discrepancia acerca de la definición de “bien común”. Mi columna trataba de apuntar que antes que discutir sobre el bien común hay que ver la estructura de la sociedad. Postulo, no sé si con éxito o no, que un conflicto de clases, trabajador vs empresario, deviene en una imposibilidad de concebir algún bien común realmente común. Hice el ejemplo de la clase más desposeida , la gente en situacion de calle, para ilustrar que el bien común no puede discutirse teniendo personas viviendo en esa calidad. En otras palabras, el bien común de ellos, a lo mejor tener un techo, ya es algo que para otros ni siquiera es un bien común, siempre han tenido un techo. Jamás le concedí un valor negativo, como ud menciona.
No sé si la metafora del padre que cria a sus hijos es la más indicada para entender la sociedad. Quizás esa metáfora es más pertinente para entender la relacion Estado-sociedad, pero yo me enfoco en la relación capital-trabajo. Aquellos que poseen medios de produccion vs los que deben vender su fuerza de trabajo como mercancía única.
Para responder su última pregunta, le digo que no soy político. Solo un estudiante.

Gracias por leer.

20 de mayo

Es tu restricción que” se requiere individuos iguales entre si” la que convierte tu postulado del “Bien Común” en una quimera.

Pues los seres humanos somos -felizmente- todos diferentes, incluso perteneciendo a la misma clase.

¡Viva la diversidad!

23 de mayo

Mi única objeción a tu comentario es sobre si es tan así , aquella felicidad, de los diversos humanos de una misma clase. Hay otros elementos que fomentan o no la felicidad. Saludos !

23 de mayo

Alguna alusión a un supuesto revisionismo mio? jaja. Saludos

Servallas

23 de mayo

Sospecho que el bien común no es más que otra de las quimeras que se requieren para referirnos a ciertos estados ideales del ser material, no metafísico, pero no parece ser hasta ahora con el avance civilizatorio una meta alcanzada, las respuestas pueden ser muchas pero quizás la más lógica puede ser el tema de las capacidades humanas, no somos iguales, hay gente más capaz que otra y es un asunto de la naturaleza. Es evidente que se hace todo lo posible por revertir, por nivelar, por ajustar todo un conjunto de variables para que no hayan afectados, pero en esos movimientos de ajuste, normalmente políticos, no sociales, lo único que se consigue es tensión social y generar ambientes frágiles, falsos e injustos.

23 de mayo

Naturamente las reformas no son “aceptadas por todos”, en la medida que un sector se puede ver perjudicado. Puede ser que el bien común no sea más que una quimera – al igual que la declaración universal de los derechos humanos (?)- para no legitimar una “Libertad sin restricciones”. Sin embargo, hago énfasis en las condiciones materiales que a mi juicio no puede tener la categoría de “quimera”. Hay que distinguir entre el bien común abstracto y el material – ambos correlacionados- no obstante, el segundo es vital para la supervivencia humana. En fin, es un tema que da para mucho más. Saludos!

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