Entrada en Política
12
Difunde: Whatsapp

Beyer y la superación de la tecnocracia

beyer1

La superación de la tecnocracia ha marcado un hito hoy con la acusación constitucional a Beyer. Ello porque Beyer representa, quizá sin intención, a ese grupo de intelectuales que se creen inmunes a la política e independientes de ésta.

Las siguientes notas son recomendaciones que emanan de artículos académicos de uno que otro think tank  o centro académico criollo.

“Se estima que en la situación actual no es recomendable suprimir el financiamiento compartido porque éste ha allegado importantes recursos a educación, pero además porque no es evidente que la prohibición de aportar a la educación de los hijos en el colegio inhiba a los padres de gastar en su educación.”

“La clave está en seleccionar adecuadamente a los directivos de las escuelas y liceos públicos y luego empoderarlos para que realicen una gestión orientada a los aprendizajes de los estudiantes. Por cierto, esa orientación debe ser apoyada desde fuera con exigencias específicas de desempeño de los estudiantes. Los directivos deben ser evaluados en función del cumplimiento de esas exigencias.”

“No hay tampoco aquí, entonces, desde el punto de vista de los desempeños educativos, razones para justificar un financiamiento especial para los establecimientos estatales.”

“Parece necesario, entonces, introducir cambios al régimen laboral de los docentes, asegurando algún grado mayor de libertad para los sostenedores públicos de educación.”

El factor común de las citas es que su autoría corresponde al hoy acusado-constitucionalmente ministro de educación de Sebastián Piñera, Harald Beyer. Son propuestas que se lanzan desde la densidad de los datos, la discursividad persuasiva en la presentación de argumentos –con su manoseada “evidencia empírica”- y con la autoridad que otorga la producción constante de papers. Su ocasión no es irrelevante, todas son propuestas que se suman al gran coro académico que tuvo que salir a explicar el momento 2006, la Revolución Pingüina y su denuncia al sistema educativo, su institucionalidad, su desigualdad y segregación.

Los datos y la evidencia empírica con que se nutre la discusión académica se han transformado en la trinchera perfecta de los argumentos ideológicos de la derecha y un buen sector de la Concertación. La aparente neutralidad de este espacio de trabajo ha seducido a muchos que están en veredas opuestas de la representación partidista, pero que comparten profundas visiones culturales y posiciones sociales. Quizá sea por eso que varios académicos salieron a defender a Beyer en el preámbulo de la votación en la cámara. Quizá usaron todo lo que han aprendido para argumentarle al público lo inadecuado de la acusación constitucional, ya sea por su carácter político y no jurídico, o por su elogio a Beyer por su gestión.

Beyer, un político camuflado, ha sido pintado como un conocedor técnico de la educación chilena y sus problemas. Su producción académica avalaría su conocimiento y su “neutralidad”. Esto fue razón suficiente para que muchos pensaran que el conflicto de la educación podría resolverse si dejaran al académico trabajar en lo que sabe. Muchos hicieron bonitos elogios augurando una buena gestión, todo basado en sus credenciales académicas.

Beyer es un político de derecha, y eso no debemos olvidarlo. Su producción académica lo hace ver como un representante neutral de quienes “saben” y “han estudiado” la educación. La capacidad discursiva de enmascarar su ideología, como en las citas del principio de esta columna, ha sido bien vista por una clase política que se ha independizado de la sociedad, pero que la maneja y la domina mediante sus instituciones. La defensa de Beyer, esa que vemos en los medios de comunicación, no es solo la ilusión de neutralidad que nace del ejercicio de argumentación académica. La defensa de Beyer es la apología a un sector que le da conciencia propia al empresariado dominante: la tecnocracia. Es la intelectualidad que define la “calidad” en base a lo que necesita el empresariado, que define “libertad”en base a la libertad del empresariado, que define lo “bueno” en base a lo que es bueno para los empresarios. Es la intelectualidad que se beneficia de la producción en masa de la “ciencia” que justifica la venta de derechos sociales, como la educación. Esta tecnocracia es un conjunto de “trabajadores cognitivos” que se encargan de nutrir el andamiaje de “evidencia empírica” con que se justifica la imposición de una ideología que denigra y deshumaniza a las mayorías, quitándoles sus derechos a educarse, a estar sanos, a vivir en un medio ambiente limpio, a tener una vejez digna. Al mismo tiempo, esa intelectualidad idolatra a minorías que transforman esos derechos en mercancías.

Superar a la tecnocracia implica producir un relato sobre el rol explícito del conocimiento en la política y en la organización de nuestra vida. Implica también ser capaces de identificar los argumentos ideológicos que se esconden como evidencia “neutralizada”. Implica entender que los “problemas” se definen desde una perspectiva específica, y no desde el aparente consenso sobre conceptos tan vacíos como la “calidad” o la “excelencia”. Esa perspectiva específica requiere el posicionamiento en torno a demandas, que de neutras no tienen nada. La superación de la tecnocracia ha marcado un hito hoy con la acusación constitucional a Beyer. Ello porque Beyer representa, quizá sin intención, a ese grupo de intelectuales que se creen inmunes a la política e independientes de ésta. Al final, la tecnocracia no puede funcionar sin la política, y eso es un gran avance para entender donde están los defensores del lucro.

————–

Foto: Codelco / Licencia CC

Comentarios

Ordenar comentarios por:

05 de abril

Gran columna! Estoy muy de acuerdo. Lo único que me gustaría aportar es que este no es un hecho nuevo o propio del neoliberalismo (aunque la despolitización que ha impuesto en la sociedad ha vuelto el tema más notorio). De hecho, Marx trataba de “apologistas” a los mismos tipos que hacían lo mismo que Beyer hace 200 años.

05 de abril

Gracias Pablo por el aporte.

Tamara

05 de abril

Esta buena columna dice cosas muy interesantes. En Chile existe una seudo elite que gobierna Chile donde hay personas que se autoproclaman expertos de la educación y nunca han caminado siquiera en un aula escolar a a no ser cuando eran estudiantes. Son los mismos que ahora quieren hacer una Facu de Educación en mi universidad (udechile), y que no quieren ideologias sino ser -clase mundial-. Puro marketing para engañar y asegurar el caballito de la “objetividad” en el seno de la U mas critica al modelo educacional. Lean esto: http://www.elciudadano.cl/2013/04/03/65363/la-disputa-de-proyectos-educativos-en-la-universidad-de-chile-en-que-vereda-estamos/

05 de abril

Interesante columna, pero me parece un poco ingenuo pensar que la superación de la tecnocracia o cualquier otra forma de ramificación del capitalismo, sea superada desde departamentos de un Estado que fue capturado por esa misma tecnocracia, y que por ende, capturó a la política.

La política hoy tiene la visión de la tecnocracia, y sus representantes, los encargados de hacer política, también. La superación de la misma implica no un proceso de interpelación o acusación constitucional entre ellos mismos; después de Beyer no colocarán a un marxista en educación, más bien otro agente de las filas de la tecnocracia será ungido en esa cartera, ya sea un concertacionista o un aliancista, a estas alturas da lo mismo. Esa superación implica un proceso social y político profundo en la misma ciudadanía, que en algún momento debe tomar conciencia de su realidad y deber histórico en el proceso social que se ha impuesto.

Creo que no hay nada que celebrar. Seguirá la lógica del endeudamiento. Nada se dice de la educación particular subvencionada, que es la caja pagadora de la clase política. Los mismos representantes del empresariado en el hemiciclo decían de manera clara “no más lucro en la educación superior”, como si con esa diatriba se terminara la aniquilación de la misma educación en todos sus niveles. No es casual que desde el retorno de la “democracia” se hayan cerrado más de 1000 establecimientos públicos, y con esa muerte, hayan nacido una cifra similar o superior de colegios particular subvencionados con copago, donde el mentado lucro hace nata en esa espuria realidad.

Tomar la salida de Beyer como un triunfo de algo me genera rubor ya que nada se tocará, nada. La educación pública, gratuita y universal no se dará con esta clase política que hoy se regocija por este artificial triunfo. Están todos metidos en la matanza de la educación pública y el endeudamiento masivo de la familia chilena por el mismo tema. Este escenario que han montado hoy es parte del lavado de imagen que pretenden hacerse, por qué, porque como sus relaciones son tecnócratas, acordes al modelo de desarrollo, y debido al despertar de parte importante del soberano, algo de deben entregar.

La dramática realidad chilena, drama escondido, no se puede remitir a un burdo juego de tecnócratas. La salida a nuestra problemática es mucho más profunda que regocijarse por este montaje de los mismos de siempre.

Saludos cordiales.

05 de abril

Gracias por comentar
Concuerdo contigo en el tema de la ingenuidad, pero no es el punto de la columna.
Pocas veces, o ninguna en estos años de “paz” post-dictatorial, tuvo el congreso que salir a explicar su voto a la ciudadanía movilizada. Que la acusación constitucional aprobada sea un hito es una lectura sobre la historia, no sobre lo que implica en el día a día o los cambios que habrá mañana en la mañana. Con esa salvedad, esto es una señal, no necesariamente un triunfo, pero si algo importante que considerar en el nuevo campo de fuerzas que se dibuja gracias al movimiento estudiantil.
El desafío está en lo que expreso en el último párrafo: crear una nueva narrativa que permita reconocer la naturaleza del conocimiento experto y ponerlo a disposición de la fuerza social que se moviliza. Esa es una de las ramas que deben movilizarse si esperamos celebrar un triunfo. Por mientras, la caída de Beyer en un ministerio tiene un efecto importante para atacar la subjetividad de la tecnocracia educativa de hoy. Reconocer eso no nos transforma en triunfalistas, pero tampoco podemos despreciar su significado histórico.
Saludos.

05 de abril

Saludos Iván:

La aprobación de la acusación contra Beyer, no lo debemos tomar ni como un triunfo y menos histórico, por cómo ha sido la matriz de esta democracia falsa. Lo que ocurrió ayer es un intento claro del sistema político de capturar el poder de las movilizaciones y llevarlo al statu quo para adormecerlo, o de frentón matarlo, porque está en juego el destino de la misma clase política.

Es histórico bajo la lógica imperante, pero desde la mirada de los genuinos movimientos, de la realidad misma de este país, no la mediática, y las urgente salidas, lo acaecido ayer es la captura por parte del poder político actual de la protesta y el desencanto para ellos administrar las salidas del desencanto. El mismo poder político se está armando en el lodo para desarticular las movilizaciones. La llegada de Bachelet algo nos debería hacer ruido. No es por su brillantez y menos casualidad que la ex directora de ONU Mujeres esté de vuelta, más si ella sabe todas las grietas de su anterior administración con sus respectivas culpas. Ella sabe cómo opera el poder en Chile, que la trajo de vuelta.

Beyer es la oreja del animal que la opinión pública necesitaba, según el poder, nada más. Por eso, estimado Iván, nada que celebrar, nada de histórico.

Concuerdo contigo en relación al relato o la narrativa que los movimientos sociales deben ejecutar

Saludos cordiales.

05 de abril

Buena columna, una reforma a la democracia chilensia debe considerar la forma en que se “cuela “el conocimiento científico en la politica.Y bueno, es imposible superar los esquemas tecnocráticos cuando ni siquiera son reconocidos como tales en el funcionamiento de la política. De hecho en la belle epoque concerta fue cuando la paradoja tecnocrática se hizo presente, lo importante es reconocer e explicitar los roles de politicos y expertos, y que finalmente la representación tenga el peso ponderativo en las decisiones.

Salut!!

05 de abril

Me parece oportuno citar aquí a San Agustín de Hipona (en versión libre):”La esperanza tiene dos hijos, la INDIGNACIÓN y el CORAJE; la Indignación nos enseña a no aceptar las cosas como están; el Coraje a cambiarlas”. Felicitación a los diputados que votaron favorable, por su Coraje. Siento representada, en ese acto, mi Indignación.

santelilla

05 de abril

Excelente aporte don Iván. No será un triunfo total o definitivo,Pero es el recomienzo de algo importante que nos llevará a logros mayores y para ello hay que luchar, hay que apoyar y en el futuro cercano saber elegir a los legisladores que tendrán la misión de ralizar los cambios reales.

05 de abril

De acuerdo con todos los puntos tratados. n muy buen trabajo, creo que es para abrir nueva formas e adelante,

Gonzalo

07 de abril

¿Cual será el “Alinco” del Senado? Puede haber varios Alinco cercanos a los tecnócratas, que no se van a dar por vencidos facilmente, tienen manija con algunos senadores a los que les pediran que usen los famosos datos empiricos para justificar un voto que salve a Harald Beyer, salvavidas de plomo por cierto. Que le daría la razón y mucha mas energía al movimiento social por una educación sin lucro.

Humberto del Pozo Lopez

08 de abril

La POLITICA tiene que hacerla los ciudadanos no los técnicos por muy bien intencionados que sean.

Entre los ciudadanos hay experiencias de muchisimo valor y sabiduria por lo que no puede decidirse una política sin contar con la participación completa y directa de los miembros del grupo afectado por dicha política: NADA SOBRE NOSOTROS SIN NOSOTROS.

Voy a dar un ejemplo de la CEGUERA de la Técnica, uno con consecuencias humanas brutales o inhumanas sobre un grupo de seres humanos vulnerables:

¿Sabia usted que la trisomía 21 es una condición al nacer que conlleva híper laxitud en su tonicidad muscular (1 de cada 400 nacidos cada año en Chile y en algunos años recientes 1 de cada 100) por lo que deben ser estimulados desde los 45 días como se hace en Argentina (desde hace mas de 15 años) para que desarrollen su musculatura buco-faríngea, ya que eso les permite hablar en forma inteligible?

Resulta que en Chile no habia NI UN SOLO profesional fonoaudiólogo o de la educación que supiera siquiera que existe la técnica, al menos no hasta hace unos meses cuando una agrupación de padres con niños con trisomía 21 financió un taller para fonoaudiólogos con un instructor traído de Argentina.

Aquí la CREENCIA es que los niños con Down no hablan de manera inteligible porque su cerebro tiene dificultades cuando la realidad es que se trata de un problema equivalente al de rehabilitación física o fisiológica mucho más simple si se toman las medidas a tiempo, porque si se tarda ya no se logra lo que es posible a temprana edad. Y se desperdicia la oportunidad de desarrollar algo tan humano como la habilidad para el lenguaje hablado… o ¿no es acaso un DERECHO que a una persona que lo necesita se le de la asistencia competente necesaria? ¿No es para eso que queremos profesionales Universitarios?

¿Qué paso ahí con los técnicos, los profesionales… UNA VERGUENZA NACIONAL!

NO PODEMOS CONFIAR en los técnicos y profesionales! UNA POLITICA DE DESARROLLO HUMANO tiene que construirse o formularse considerando la experiencia en sus problemas y soluciones de los afectados: NADA SOBRE NOSOTROS SIN NOSOTROS.

A diferencia de Chile en Argentina muchísimos de estos niños son incluidos en las mismas aulas y colegios o escuelas con todos los demás y aprenden a leer, escribir, las operaciones matemáticas básicas, a Pensar, y cursan mínimo hasta 8vo básico (algunos llegan a ser profesionales) y así quedan INCLUIDOS con Dignidad o Respeto en la Vida de la Nación.

¿Sabia usted que en Chile a los niños que nacen con trisomía 21 no les dan matricula mas que en las “escuelas especiales” donde unos iluminados “educadores diferenciales” especialistas en “retardo mental” según lo que hay estampado en su titulo universitario, los cuidan, y digo los cuidan porque esta probado que de educación nada, un rotundo fracaso?

Ahí no aprenden ni a hablar de manera inteligible, ni a leer, escribir o hacer las operaciones aritméticas, a pensar o aprender a aprender, como si ocurre por ejemplo en Argentina y en Europa (hay titulados de Profesor de Estado, concertistas en piano, traductor interprete trabajando en Naciones Unidas, jefe de producción en un McDonald, jefe de cuentas bancarias en la Municipalidad de Madrid, Bibliotecaria en Bergato, etc…).

Entonces la discriminación y la segregación y la soberbia de la primacia profesional y técnica en Chile es sistémica.

Una Canallada de los “retardados mentales” del Ministerio de Educación, del retardado mental Harald Bayer, del retardado mental Joaquín Lavín, de muchos más que fueron MINISTROS de Educación, y de los Rectores y Decanos “retardados mentales” de las Universidades. Todo promovido desde el PODER!

¿O será que no es retardo mental sino insensibilidad que se debe a que la burbuja técnica y profesional no les permite ver los puntos ciegos y las miserias y necesidades de los ciudadanos que no son de su clase? Y por eso es bueno y tenemos derecho a exigir: NADA SOBRE NOSOTROS SIN NOSOTROS.