#Política

Auge y caída de la Concertación

2 |
COMPARTIR
EN WHATSAPP
COMPARTIR
EN WHATSAPP

El triunfo del Presidente Sebastian Piñera en las urnas en enero de 2010 cerró un prolongado ciclo político para la Concertación que estuvo nada menos que 20 años en el Gobierno. Sin duda que existen muchas deficiencias y asuntos pendientes pero lo central es destacar el exigente umbral que dejó la centro-izquierda en Chile.

Es fundamental preguntarse de modo más analítico por qué razones la Concertación logró mantenerse en el poder al encabezar un extendido ciclo político. Luego de ese examen, es importante  procurar describir algunos de los factores que inexorablemente explican el fin del ciclo político concertacionista.

A continuación se fundamentan las características de un ciclo político exitoso cuyo protagonista es una elite política que emerge luego de un interregno autoritario y que se ajusta al caso de Chile:

En primer lugar, se verifica la existencia de una elite política coherente que cuenta con un claro “mapa cognitivo” compartido que indica la existencia de un pacto o acuerdo político de largo aliento.

En segundo lugar, la elite que se instala en el Gobierno cuenta con una visión estructurada y comprensiva de las reformas y políticas que deben ser abordadas en los más variados campos.

En tercer lugar, este cuerpo elitario, a la luz de los aprendizajes que elaboró durante el régimen autoritario anterior, despliega una política gradual de consensos sociales con un amplio abanico de actores.

En cuarto lugar, la elite política, ya desde las postrimerías del régimen autoritario, durante la transición e instalación de la democracia, cuenta con buenos equipos técnicos y profesionales.

En quinto lugar, la elite política que inaugura la democracia es capaz no sólo de contar con una clara y nítida solvencia técnica sino que también tiene la virtud de elaborar un “mito fundacional” que le confiere una amplia legitimidad social. En sexto lugar, la elite política, en consecuencia, cuenta con una amplia legitimidad social y una apreciable mayoría socio-política En séptimo lugar, la elite es portadora de una orientación socio-cultural de centro-izquierda que tiene como bagaje su lucha en contra de la dictadura previa. Ello le entrega el apreciable valor de encarnar los valores de la democracia, la igualdad social y los derechos humanos. En octavo lugar, la elite política que se desenvuelve en un régimen presidencial cuenta con un decisivo grado de lealtad del Parlamento, en donde existe una coalición de partidos que la sostiene.

Con todo, el punto conceptual que se quiere plantear es que para adentrarse en la comprensión de un ciclo político extenso de una elite se ha adoptado la visión de las capacidades que ésta despliega en varios sentidos para gozar de legitimidad, sustento social y electoral de modo duradero.

Sin embargo, es menester examinar los aspectos que explican el fin del ciclo político de la elite de centro-izquierda chilena. A nuestro parecer ello se revela por el progresivo desgaste y abierto deterioro de los aspectos “positivos” descritos anteriormente. En otros términos, de forma inexorable el paso del tiempo va minando la fortaleza y legitimidad de la elite de centro-izquierda en Chile en cada ámbito indicado, como ocurre en otros contextos democráticos de ciclos políticos largos.

Primero, se produjo un agotamiento evidente de la elite gobernante y partidaria en energía e ímpetus de cambio y crisis de representatividad de los partidos que componían la coalición de gobierno; segundo, aquella crisis fue un claro indicador de la carencia de una batería de ideas-sistemáticas- que le dieran cuerpo a un renovado programa político de la elite de la Concertación.

Tercero, la desafección que ha mostrado la ciudadanía con el sistema institucional ilustró, en parte, el cansancio de la sociedad con la elite gobernante vinculada a la Concertación puesto que no hubo una renovación sustantiva del personal de gobierno. Cuarto, los crecientes síntomas de pérdida de eficacia y credibilidad de la elite en la gestión de gobierno son también gravitantes. Quinto, otra dimensión relevante del cierre de un ciclo se evidencia hacia el final del periodo de 20 años por las crecientes presiones sociales “desde abajo” de movimientos sociales variados que dan cuenta de los límites estructurales de un conjunto de políticas públicas. Sexto, también es relevante la verdadera “camisa de fuerza” que constituye el sistema electoral binominal, que perfila a los actores políticos en dos grandes coaliciones y que, si bien actuó como aglutinante para el caso de la Concertación, impidió la entrada de otros actores políticos y estimuló, al pasar los años, una sostenida fragmentación de esta coalición que vivió fugas y “salidas” de diversos liderazgos.

Todo lo anterior se vio coronado por el definitivo desgaste de la fractura política histórica evidente en el eje dictadura/democracia. En otros términos, la coalición de derecha se vio beneficiada por el paso del tiempo como por el hecho que efectuó una campaña política que perforó el umbral que había construido la centro-izquierda en el país, al buscar asumir de modo deliberado importantes banderas de la Concertación en lo tocante a la dimensión de los derechos humanos, la protección social, la relativa aceptación de la diversidad de las opciones sexuales y su regulación jurídica y otros.

Adicionalmente, la Concertación no supo recoger los cambios sociales que ella misma había promovido cuando se observa que los sectores medios denominados “aspiracionales” no votaron por la coalición concertacionista—como había sucedido– sino que por la opción de derecha.

Si los argumentos anteriores constituyen gruesamente los procesos que denotan el fin del periodo de los gobiernos de la Concertación, vale la pena preguntarse ¿y ahora qué?. Cuando se observan otros procesos políticos existe un tiempo inevitable de introversión de las elites y de cierta perplejidad. Sería presuntuoso pretender prescribirle a la elite política lo que debiera hacer. Antes que nada como indica la psicología del aprendizaje, las elites derrotadas tienen que “ vivir la experiencia”. El único alegato final es que no se debería “tirar la bañera con la guagua adentro”. Ahora es el tiempo de conectarse con la sociología de la calle y enrumbar un renovado proyecto que abra a los partidos, refresque los acuerdos históricos y persevere en un proyecto socialdemócrata moderno. No es poca cosa.

* Para leer el documento completo, abrir el archivo adjunto

————————————————————–

Foto: Todos somos multicolores – marthax / Licencia CC
 

TAGS:

Los contenidos publicados en elquintopoder.cl son de exclusiva responsabilidad de sus respectivos autores.
Te invitamos a conocer nuestras  Reglas de Comunidad

Comentarios

Quedan 1500 carácteres.

Ordenar comentarios por:

09 de agosto

Interesante el texto. Resulta particularmente inquietante el énfasis en lo de ‘elite’ del sujeto político analizado, tomando en cuenta la vocación popular que encarnaba como actor político la Concertación. No sería precisamente esa, la elitización del conglomerado y su progresiva desconfianza de las organizaciones sociales de base ( sindicatos, partidos políticos, organizaicones juveniles, etc.) lo que terminó enajenando la confianza del votante medio, que la castigó asignando el triunfo ( por estrecho margen) a otra elite que logró convencer con un discurso más llano y cercano a la gente?

09 de agosto

Alvaro sin duda que existen diversas opciones de análisis y en mi caso abordé una de ellas. Me parece que los gobiernos extensos que cubren varios periodos deben ser analizados de modo multicausal y quienes dirigen en todas las democracias son las elites políticas.Me parece que la ciudadanía finalmente optó por probar con la coalición de derecha y está por verse si logran sentar las bases de un ciclo diferente y renovado. Hasta ahora se observan muchas impericias y aguda falta de experiencia. No es claro hacia dónde quieren enrumbar al país.La otra elite me parece no ganó por cercanía a la gente sino porque después de muchos tumbos se dieron cuenta que había que estar con las mejores banderas de la centro-izquierda,etc junto con decir que lo harían mejor. Veamos cómo lo hacen. Los dinosaurios están ahí y el dilema es si logran recrear una elite diferente a tono con la modernidad plural que hoy existe. En fin.

Ver todos
Ocultar

Nuevo

VER TODO

Nuevo

Queremos que los educadores disfruten de su profesión, que se sientan realizados y orgullosos de tener uno de los trabajos más relevantes, que benefician a quienes nosotros consideramos justamente las per ...
+VER MÁS
#Educación

Educación de párvulos, la profesión más importante del mundo

La ley de pesca es mucho más que pesca, es una deuda pendiente con Chile. Es la luz de alerta para entender que nuestra democracia es frágil y las políticas públicas pueden conllevar privilegios inexpli ...
+VER MÁS
#Política

Ley de pesca, mucho más que pesca

Se espera que en este mes de campaña el sector de los grandes empresarios y las consultoras y bancos de inversiones redoblen sus mensajes sobre el impacto positivo para la inversión si gana Piñera y vice ...
+VER MÁS
#Política

El balotaje y un nuevo ciclo político

Hagan lo que hagan los seguiré respetando, esto es política y todo puede cambiar en dos segundos, pero si queremos dejar de lado las políticas del terror, pensar que no hay ningún punto de acuerdo entre ...
+VER MÁS
#Política

Pacto RD-RN-Evopoli

Popular

Baradit deja al desnudo aspectos políticamente incorrectos, ha tocado la fibra del conservadurismo doble estándar de la elite criolla, aristocrática, oligárquica, momia. Para ellos, es de muy mal gusto ...
+VER MÁS
#Sociedad

El caso Baradit, o el arte de develar lo incómodo en Chile

Nuestra participación y la de muchos otros es la que hace posible orientar la dirección de un país en un sentido u otro. Un grano de arena no hace una montaña, sin embargo un gran número de granos, sí ...
+VER MÁS
#Política

¿Por qué no votar?

Será interesante saber si Piñera y Guillier ofrecerán nuevas propuestas en materia científica, y si rescatarán propuestas e ideas de los programas de las otras candidaturas, en particular si quieren bu ...
+VER MÁS
#Ciencia

Segunda vuelta: ¿qué esperar para la ciencia?

El capitalismo es una buena herramienta, siempre y cuando y por una avaricia desmedida genere abuso, se destruya el medio ambiente y deshumanice las relaciones entre las personas.
+VER MÁS
#Sociedad

El Burro, la Zanahoria y la utopía del crecimiento económico eterno