#Género

#NiUnaMenos: reaprendizajes imprescindibles

2 |
COMPARTIR
EN WHATSAPP
COMPARTIR
EN WHATSAPP

Imagen


La necesidad de avanzar en erradicar el machismo que mata no se agota en penas y acciones policiales, sino que se vincula también con entender de una vez que el amor no agrede ni daña. Y menos aún, mata.

Imposible es emprender estas líneas sin hacer alusión al crimen ocurrido el fin de semana en Coyhaique. A ese acto de sadismo -y, aunque eso lo dirán los expertos, locura- que afectó a una joven madre en la madrugada del sábado en nuestra ciudad. Hecho aún inexplicable y sobre el cual sería irresponsable adentrarse a dar en una explicación desde el ámbito de la sicología, con los limitados elementos que se manejan.

Lo que sí es posible es analizar la espontánea manifestación que ese mismo día se autoconvocó en la capital regional en las cercanías de los recintos de ambas policías, que para el efecto da la casualidad que se encuentran una frente a la otra. Una marea de indignación e incredulidad que se extendió también a Puerto Aysén, una oleada de hombres y mujeres, familias completas, que no solo salieron a las calles para llamar la atención sobre la inseguridad ciudadana que reflejaría el hecho sino a la vez para solidarizar con una vecina, una persona para muchos hasta ese momento desconocida, víctima de una salvaje agresión a manos, todo apunta en tal sentido, de su pareja.

No está claro aún por qué la ciudadanía en este y otros casos es capaz de salir de su espacio individual para unirse a otros para emprender una acción con profundo sentido humano y político. No se reunieron convocados por una fiesta, un partido de fútbol. No fue un legítimo encuentro de esparcimiento, sino de protesta que interpela a un cambio social e institucional necesario.

Que el machismo mata, es una realidad. Como se ha aclarado recurrentemente por parte de las organizaciones y organismos que impulsan la reflexión y acción en este sentido, permeando a quienes vamos aprendiendo de su mano, el femicidio y la agresión contra las mujeres no tiene su origen en los celos, los ataques de ira o el amor, sino en la profunda construcción social que hace que muchos hombres consideren a la mujer como su propiedad.

Asumo en esto que, quizás, seguir hablando de “mi mujer” cargue con un germen propietarista del cual no he llegado a descargarme, aunque en el caso personal sienta que va más bien por el sentido de vínculo profundo que por el de enseñoramiento sobre otro ser humano. Es un concepto al cual habré de poner más atención, dado que el lenguaje construye realidad.

Porque el machismo no son solo crímenes que nos espantan de tanto en tanto. Se traduce en cotidianeidades que hemos aceptado históricamente, pero que en algún momento hacen click al individuo y, en otras, a la sociedad, develando lo que ya no puede seguir tal cual.

Un buen ejemplo de ello son los porcentajes actuales de conformación por género en la Cámara de Diputados y el Senado. Aún no he encontrado a nadie que me explique el sentido democrático de que un magro 15,8 % de sus integrantes (el mismo porcentaje en ambas cámaras) sean mujeres. Incluso si alguien dijera que es por una dudosa falta de capacidades, interés o compromiso con la política, la respuesta más lógica sería que es fruto de barreras de entrada previas que es preciso abordar. Porque si hay inquilinos e inquilinas que deben estar fielmente representados en dichos espacios (por legitimidad y porque con su mirada inciden en el cuerpo normativo que nos rige) son los hombres y la mujeres. Y, claro, también las otras especificidades que definamos como país y que consideremos esenciales: territoriales, étnicas, sociales, culturales, de visiones de desarrollo. Seguir reflexionando sobre aquello es un imperativo.

Es ahí cuando uno comprende que la necesidad de avanzar en erradicar el machismo que mata no se agota en penas y acciones policiales, necesarias para abordar la urgencia de la situación. Se vincula también con inocular con el virus de la reflexión y autocrítica a cada uno de nosotros y nosotras, más aún a quienes no tuvimos la oportunidad de entender desde un inicio –por motivos familiares, culturales, epocales- aspectos tan fundamentales para vivir en comunidad.

O para coexistir con la pareja, compañera o compañero, socia o socio. Porque, entendámoslo de una vez, el amor no agrede ni daña. Y menos aún, mata.

TAGS: #NiunaMenos Machismo Violencia de Género

Los contenidos publicados en elquintopoder.cl son de exclusiva responsabilidad de sus respectivos autores.
Te invitamos a conocer nuestras  Reglas de Comunidad

Comentarios

Quedan 1500 carácteres.

Ordenar comentarios por:
El Burrito

26 de mayo

Falta, aun falta mucho, pero muchisimo por avanzar

Cuando evolucionemos, nos sinceremos y reemplacemos frases como
“Los hombres no lloran”
“Esas no son actitudes para una señorita”
“Respeta a las mujeres porque vienes de una”
“La homosexualidad es anti natural”
“mi mujer”
“todos los hombres son iguales”

por su equivalente, sincera autocritica y positiva

-Que paso amigo, que te aflige? puedes contarmelo si quieres
-Deberias considerar lo que haces, tal vez no sea la actitud mas correcta que una persona pueda tomar
-Respeta a las mujeres porque son personas. De hecho, respeta a todo el mundo
-Me intimida que tu orientacion sexual sea diferente a la mia, pero comprendo que asi es tu identidad y es lo que mas te acomoda, por tanto yo respeto eso
-Mi esposa
-He tenido la mala suerte de relacionarme solo con malos hombres

Luego cuando la lucha deje de enfocarse a grupos para satisfacer intereses economicos de privados y se enfoque en Humanos, recien se podra avanzar, cuando evolucionemos al punto de que no nos horrorice el hecho de que un hombre golpee a una mujer, sino que una persona agreda a otra, recien ahi habran avances, mientras tanto lo unico que veo es una lucha vacia, sin un trasfondo claro y miles y miles de borregos que repiten como idiotas las mismas palabras que los organismos internacionales vociferan mientras se llenan los bolsillos y el tercer mundo sufre, aun hay esperanza, pero pasara mucho tiempo antes de ver reales cambios 🙂

Pin poyo

08 de junio

Ver todos
Ocultar

Nuevo

VER TODO

Nuevo

Donde las prácticas a las que se apunta con fiereza (incluso con cierto espíritu de superioridad moral) como responsables de la deslegitimación de la institucionalidad, del ejercicio de lo público, no s ...
+VER MÁS
#Política

Tropiezos del Frente Amplio: ¿Crónica de un fracaso o de aprendizaje?

Medio siglo después exorcicé aquellos fantasmas de Life que me producían tanto espanto y escribí un novelón de 400 páginas sobre el infierno del Somme entre 1916 y 1918 que algún día estará en los ...
+VER MÁS
#Sociedad

Un verano en el Somme

Proteger la identidad cada día se hace más urgente y necesaria. Aysén no puede ni debe cerrarse a ninguna actividad productiva o de servicio; pero debe exigir que las actividades se desarrollen con una b ...
+VER MÁS
#Desarrollo Regional

Los proyectos ZOIT en Aysén, deben incluir estudios de carga

El boxeador que privilegia el espectáculo, lo hace en desmedro de su propia salud, más en una época en que incluso el uso del bucal era escaso, con guantes que apenas cumplían las medidas de seguridad m ...
+VER MÁS
#Deporte

Manuel Castillo: el estilista contra el público

Popular

El tema de fondo es cómo no se desperdicia la oportunidad histórica de conquistar una sentida demanda del magisterio, por más que hoy se desdibuje por la conducción actual del Colegio.
+VER MÁS
#Educación

La desmunicipalización y la postura errática del Colegio de Profesores

No sé usted, pero nunca he visto a alguien usando trigonometría en la calle para medir la altura de un árbol o ecuaciones para comprar pan (y mucho menos para calcular el impacto de un kame-hame-ha)
+VER MÁS
#Educación

Las matemáticas de la vida real

Así que, mis queridos contertulios, si realmente están interesados en opinar de política, participen e involúcrense, porque si ya resulta difícil conseguir que los chilenos vayan a votar por algún pol ...
+VER MÁS
#Política

El joven Giorgio Jackson

Debemos replantear la participación del Estado, replantear el modelo de Licitaciones y prestaciones de servicios públicos por parte de las empresas privadas. Que no se confundan los Liberales, no estoy ne ...
+VER MÁS
#Política

La funcion Pública no es concesionable ni licitable