Nadie, en su sano juicio, podría decir que una aprobación de 45% para un mandato presidencial que comienza es un mal resultado. Sin embargo, el guarismo entregado por la reciente encuesta del Centro de Estudios Públicos no debe estar siendo bien evaluado en La Moneda.
1. Cazados en sus propias expectativas.
Cierto, este gobierno no entró con un ánimo refundacional, pero si prometió, en plazos cortos, mejoramientos sustantivos respecto a la gestión y la forma de hacer las cosas. Bajo el lema una nueva forma de gobernar se reunieron las ideas de un “gobierno de excelencia”, un compromiso “24/7” y un cambio en la forma de hacer las cosas, instalando “una cultura de hacer las cosas bien”. Las cosas no se han hecho del todo bien y, aunque el gobierno en muchos sondeos ha sido mejor evaluado que el Presidente, esto no basta para contener las expectativas que se habían generado. Mucha energía ha sido concentrada en responsabilizar a los gobiernos de la Concertación de determinadas políticas y de lo nuevo, poco.
2. La comparación con otras administraciones en el mismo período.
Se ha destacado este punto, ya que las administraciones de la concertación muestran un mejor record que el actual gobierno para el mismo período. Sin embargo, aún es temprano para dichas comparaciones sobre todo considerando la evolución posterior de algunas de esas mediciones.
3. La cercanía no se fabrica.
No está claro que hay de este afán de los estrategas de palacio de querer mostrar un Presidente cercano en vez de destacar sus atributos más fuertes. Lo que sea, la idea no está resultando. Más de la mitad de los entrevistados lo encuentra lejano. Todavía más, el supuesto atributo de un liderazgo con autoridad -que es uno de los habituales puntos fuertes de los gobiernos del centroderecha- muestra una distancia bastante relativa entre quienes consideran que el Presidente ha actuado con firmeza (46%) de quienes juzgan que ha actuado con debilidad (38%). Sorprendente.
4. Bachelet, incólume.
La evaluación acerca de Michelle Bachelet se mantiene incólume: 77% aprueba su gobierno, 58% la considera la figura más importante de la Concertación y un 66% aprueba como se condujo la economía en ese período, tema que ha estado en el debate intra Concertación puesto con bastante intensidad.
5. El horizonte 2014.
Y en el listado de los liderazgos con evaluación positiva (no implica necesariamente adhesión), destacan: 1) la baja de Marco Enríquez, quién ya no tiene una campaña presidencial de plataforma; 2) una igual evaluación del Ministro de Educación respecto al Presidente, ambos ampliamente superados por Michelle Bachelet en este punto, quién además tiene apenas 4 puntos de evaluación negativa; 3) una buena ubicación en el ranking de la nueva Presidenta del PPD, Carolina Tohá (quién secunda a Michelle Bachelet en las sub muestras de quienes se declaran de centro y de quienes se declaran de izquierda) y de la Senadora Soledad Alvear, quién además tiene una ubicación destacada en la sub muestra que mide a los independientes.
6. A la concertación no le va mejor.
La concertación no aparece bien evaluada y en la encuesta se considera que la tarea más importante de los partidos de la Concertación es aportar con ideas diferentes a las del gobierno para solucionar problemas.


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