#Educación

¿Siguen los parches y el fundamentalismo en educación?

1 |
COMPARTIR
EN WHATSAPP
COMPARTIR
EN WHATSAPP

El actuar desde el Mineduc puede observarse como una típica sucesión de intentos o “parches” para dar con la ruta adecuada hacia un mejor nivel educacional general. Y, claro está, no sólo en el ejercicio del actual ministro. Aunque, este último tiene la singularidad de poseer una importante participación en una universidad privada, por lo cual, bien podría colegirse un particular aprecio por  la “solución” privada en los asuntos educacionales.

Hemos sido testigos, entre otras cosas, de la propuesta de una semaforización (señalar vía colores de semáforo a los apoderados y padres, cuáles establecimientos educacionales andan bien y cuáles no, con el objeto de que puedan –de nuevo la ideología metiendo su cola-  elegir, y elegir bien).  Después,  nos enteramos de la idea de hacer un aporte público  sin distinciones entre Universidades públicas y privadas, con el consiguiente perjuicio de algunas de aquéllas, en particular, la U. de Chile. Al mismo tiempo, se ha hablado de promover colegios y/o liceos de excelencia que destacan por sobre el resto.

A ello hay que agregarle el aumento en horas para lenguaje y matemática en perjuicio de la historia. Y, para no ser menos, aparece ahora la “revolución” educacional: evaluacionismo, productivismo y estímulo remuneracional para impulsar las pedagogías y la labor docente. Al estilo de una gestión empresarial: sin consulta ni deliberación con los principales afectados. En fin, bien a fondo ha calado el utilitarismo meritocrático por estos lados. Pero, en ninguna de estas decisiones se escucha la  necesidad de revalorizar el concepto de educación pública. Tampoco resuena en ellas el desafío urgente y necesario de la justicia educativa. 

Lo público es mirado con recelo y desconfianza ideologizada. Al mismo tiempo, no es difícil darse cuenta de la admiración que produce en sectores de la elite,  la experiencia finlandesa en educación. Como se sabe, la educación finlandesa está muy bien considerada a nivel internacional. Cuando usted revisa algunos ingredientes de esa educación se percata  de su fuerte carácter público, tanto en financiamiento como en orientaciones curriculares, al mismo tiempo que incorpora el respeto de las especificidades  según educandos y lugares geográficos.  

Es decir, fuerte gratuidad, exigencias de calidad universalizables,  reconocimiento societal del valor de la tarea pedagógica, apoyo en recursos. Como se ve aquí ha primado claramente una orientación público-estatal y societal de la educación (bien común), sobrepasando el fundamentalismo neoliberal que aun domina entre nosotros, para el cual lo importante es que cada quien decida –como en un supermercado- qué educación está dispuesto a pagar y dónde. La educación, vista como un negocio y como un producto de mercado. 

El supuesto dilema de lo  privado y/o público no es el tema.  Una buena educación y a nivel nacional –es decir, para todos-, no resulta producto de la evolución del orden espontáneo de las reglas de mercado, como reza el dogma liberal por estos lados.   Eso lo supo ver a tiempo Finlandia. La tarea educativa es una tarea político-nacional, más aun en tiempos globalizadores. Una en la cual tienen que decidir los propios  ciudadanos y sus mediaciones representativas –el Estado en primer lugar-, su dirección y el apoyo en recursos para ella. Sin embargo podemos constatar que aquí el fundamentalismo de nuestras elites sigue anclado a prejuicios de clase. O, dicho de otra manera, nuestras elites de algún modo quieren mantener las barreras de clase existentes, y para ello, el control de la educación es un aspecto  muy importante.  

Fíjese que ya el mismísimo J. Rawls, y hace muchos años, se percataba de esto  cuando afirmaba que “las probabilidades de adquirir los conocimientos y técnicas culturales no deberían depender de la posición de clase; asimismo el sistema escolar sea público o privado, debería ser diseñado para destruir las barreras de clase”. ¿Habrá sido ese el objetivo de la contrarrevolución autoritaria cívico-militar de mediados de los setenta, también en educación? ¿Será ese, a su vez,  el espíritu que guió el consenso desde arriba para la Ley General de Educación o esta nueva “revolución” educativa?

Juzgue usted mismo.

* Pablo Salvat Bologna, Director Magíster Ética social y Desarrollo humano Universidad Alberto Hurtado

TAGS:

Los contenidos publicados en elquintopoder.cl son de exclusiva responsabilidad de sus respectivos autores.
Te invitamos a conocer nuestras  Reglas de Comunidad

Comentarios

Quedan 1500 carácteres.

Ordenar comentarios por:

24 de noviembre

Felicitaciones todo muy bien expuesto.

Ver todos
Ocultar

Nuevo

VER TODO

Nuevo

Es evidente la vulneración de la Constitución española por parte de Generalitat, por ende, no puede sorprender que un Estado de Derecho utilice los medios coercitivos para defenderse cuando se promueve u ...
+VER MÁS
#Internacional

El Intríngulis de Cataluña

"Los gritos atrajeron a José. Sabiendo cientos de personas en el lugar al mismo tiempo, aprovecha la ocasión; estando cerca de una mujer manifestante le ofrece una paleta"
+VER MÁS
#Internacional

José, hablando de lo dulce y lo amargo

Canal 13, con las palabras de Bofill en su tuit y sus decisiones editoriales, entiende la democracia en un espacio bizarro, donde sus límites están definidos por la parodia y la movilización de otros dec ...
+VER MÁS
#Medios

Los hombres aparte de la bizarra democracia del debate

Desde los medios y con el pretexto del concurso se hace un énfasis en el rol docente como técnico experto en metodologías y estrategias de enseñanza y se devalúa el rol de activismo social del docente, ...
+VER MÁS
#Educación

Global Teacher Prize ¿estrategia de neoliberalización filantrópica?

Popular

Lean el Informe Valech: en este país, personas fueron violadas por perros, les metieron ratas y arañas en sus genitales, les extirparon a las mujeres hijos de sus vientres metiéndoles los brazos a travé ...
+VER MÁS
#Justicia

Reserva de identidad de la Comisión Valech

Pero esto es la típica actitud del nuevo progresismo: individualizar las problemáticas y no ver más allá. Tal vez le resulta más fácil no detenerse en que la dictadura es más que un panelista que dic ...
+VER MÁS
#Política

El problema no es Melnick

Muchos expertos asumen que las cosas se hacen bien, parece que no ven esta discusión como algo sobre lo cual haya que preocuparse y para que hablar de los medios de comunicación; éstos consumen cualquier ...
+VER MÁS
#Sociedad

En el país de los ciegos, el tuerto es rey: Encuestas de opinión en Chile

Así las cosas, el DOM de Santiago tendrá que aplicar el artículo 53º de la Ley Nº 19.880 para invalidar el mencionado permiso y en tal sentido le enviaremos esta columna por WhatsApp a Felipe Alessandr ...
+VER MÁS
#Municipales

Municipalidad de Santiago beneficia con ardides a cierta empresa