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Kidzania: reescribiendo el mundo que no queremos leer

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Les estamos negando la posibilidad a los niños de pensar en un mundo distinto. Deberían tener el derecho, al menos, a imaginar un mundo peor. Pero no igual. Mi sobrino ya no quiere hacer pan con barro: sólo lo quiere hacer en la panadería Castaño, de Kidzania, con harina de verdad. El barro se convirtió para siempre en barro y en nada más.

La única forma de entrar a Kidzania, si se es adulto, es acompañando a un niño. Comienzo diciendo esto para dejar en claro que, por supuesto, yo nunca llevaría a un niño a Kidzania y que, por tanto, nunca he entrado. Así que escribo esto informado por la página web y por los relatos de mi sobrino político. Este pequeño niño de cinco años sí fue a Kidzania, y lo pasó maravillosamente bien. De sus entusiasmadas crónicas hago el presente resumen.

Kidzania es un centro de juegos de rol para niños, presente en varios países del mundo, entre ellos Chile. Hay más de cien profesiones y oficios disponibles, tales como periodista, piloto, panadero, médico o mecánico.

Al ingresar, los niños cambian en el Banco su dinero por un cierto monto de billetes de Kidzania, llamados KidZos. Para ejercer cada profesión, los niños deben pagar más o menos KidZos, los cuales serán recuperados una vez que se desempeñen laboralmente y reciban su sueldo. Si el niño o la niña logran ahorrar un poco, pueden dejar su dinero en el Banco. De este modo, cuando regresen a Kidzania, tendrán intereses que les permitirán tener un mayor poder adquisitivo. Es lo que le pasó a mi sobrino. Tiene sus KidZos ahorrados y se soba las manos pensando en los próximos intereses. Además, podrá sacar el dinero directamente desde un cajero automático. Recuerdo, por última vez, que mi sobrino tiene cinco años.

Por otra parte, los niños-piloto, por ejemplo, no son pilotos de la Aerolínea Kidzania, sino de LAN. El Banco es el Banco de Chile. La pizzería es Pizza Hut. El supermercado es Jumbo, la escuela de Minería es AngloAmerican, el taller mecánico es Goodyear, la farmacia es SalcoBrand: Kidzania, la “República de los niños”, tiene más de cuarenta socios comerciales.

Insisto en que a este lugar no pueden entrar adultos solos. Es, efectivamente, un lugar para los niños. Diseñado para ellos.

¿Por qué Goodyear, por ejemplo, invierte dinero para estar en Kidzania? ¿Acaso el niño tomará la decisión de comprar los neumáticos del auto de su padre en esa empresa y no en otra? ¿Acaso el niño elegirá, en el mundo real, el banco donde su madre pedirá un crédito? No. Hoy no. Pero mañana sí. Y el recuerdo de ese día feliz volando en LAN pesará. Sin ninguna duda, pesará. Y las empresas lo saben.

Durante 2012 y 2013, realicé un ciclo de charlas para alumnos de Educación Media en diversos colegios. La charla se titulaba, El poder de la ficción: escribamos el mundo que queremos leer, y versaba sobre la importancia de la imaginación y la ficción en nuestros días, y también sobre mi trabajo en este ámbito como escritor y cuentacuentos de la Compañía La Matrioska. La charla comenzaba, justamente, con una discusión sobre Kidzania. Después de informar, objetivamente, sobre este lugar, se abría el debate…

Pero el debate no existía porque todos levantaban la mano para decir cosas como “es que nos quieren hacer creer en su sistema”, “no nos permiten imaginar”, “quieren replicar la injusticia y la segregación social”.

En Kidzania, si alguien quiere ser médico, por ejemplo, debe ir a la universidad. Y por supuesto, la universidad debe pagarse. Un alumno una vez me preguntó: “¿cómo entonces vamos a convencernos de que la educación debería ser gratuita, si desde niños nos hacen creer lo contrario?”. Impecable razonamiento, y lamentablemente, irrefutable.

En la charla mencionada, yo preguntaba a los alumnos si a alguien le gustaba el mundo tal y como estaba. Más de mil jóvenes han escuchado la charla y nunca nadie me ha podido responder que sí. ¿Por qué, entonces, insistimos en replicar lo que no nos gusta? En lo personal, entre todas las muchas atrocidades de Kidzania, lo que me resulta más doloroso es que les estamos negando la posibilidad a los niños de pensar en un mundo distinto. Deberían tener el derecho, al menos, a imaginar un mundo peor. Pero no igual. Mi sobrino ya no quiere hacer pan con barro: sólo lo quiere hacer en la panadería Castaño, de Kidzania, con harina de verdad. El barro se convirtió para siempre en barro y en nada más. La imaginación comenzó a perder la batalla.

Una alumna muy perspicaz me dijo, terminado el “debate” sobre Kidzania, que ya que todos sabían que el mundo era una mierda, pero quería saber si yo proponía algo o sólo criticaba. La pregunta me vino como anillo al dedo para continuar con la charla, que estaba enfocada justamente a eso: a demostrar cómo los cuentos, las historias, y la ficción en general, permiten pensar en otro mundo y “escribirlo como lo queremos leer”. Los cuentacuentos, por ejemplo, trabajan solamente con la imaginación de los niños y nada más. No hay dibujos, no hay disfraces, no hay títeres: solo la voz y las palabras que penetran en los niños y los obligan a imaginar dentro de sí mismos el cuento narrado. Es algo increíble fijar la atención en las caras de los niños (y también de los adultos) cuando escuchan cuentos: es una absorción total del mundo, casi una catarsis, como si durante esos quince o veinte minutos de narraciones pasaran a otra dimensión. En mi Compañía de Cuentacuentos la hemos llamado, a falta de mejores definiciones, la “cara de cuento”. Es una cara, una expresión facial, que no otorga ni la televisión, ni el juego, ni nada que yo haya visto. Sólo la imaginación.

No ahondaré aquí en detalles sobre la respuesta a la pregunta de la alumna, pero sí me referiré a la anécdota con la que he cerrado esta charla. Cuenta una narradora oral que, en cierta ocasión, antes de empezar una función en una sala de clases de un jardín infantil, decidió jugar con una pelota roja e imaginaria. La pelota invisible iba pasando de niño en niño, rebotaba, chocaba con un vidrio, regresaba a la cuentacuentos. Luego la narradora les dijo a los niños que iba a dejar la pelota imaginaria abajo del pizarrón, para poder empezar a contar los cuentos. Cuando terminó, se despidió de los niños y se dirigió a la puerta para ir a otro curso a repetir la función. Estaba por salir cuando sintió que una manito le tiraba de la falda. Era un niño de cuatro años, que le pasaba algo invisible diciéndole “Tía, se le quedó la pelota roja”.

La pelota existe porque en esa sala todos quisieron que existiera. Esa pelota será, el día de mañana, justicia social, igualdad, en fin, todas las utopías de nuestro siglo. Pero para eso, debemos evitar que la aguja de Kidzania la pinche. Si no lo logramos, la narradora se irá de la sala sin su pelota roja, porque ya no tendremos niños que quieran leer el mundo con los ojos de la imaginación.

TAGS: Kidzania

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Comentarios

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Joselo Soto

13 de junio

No le gusta, no vaya, es así de simple y es la gracia de la libertad de poder elegir si uno quiere ir o no a un lugar.

14 de junio

Y también la gracia está en poder opinar con libertad de lo que uno quiere o no para sus hijos… ¿No le gusta lo que lee? No lea.

Paulina Díaz

17 de junio

No se trata de ir o no ir, eso esta en al libertad individual. Lo importante es estar INFORMADOS, para poder elegir y saber el trasfondo de las cosas, y de que manera “entretenemos” hoy en día a los niños y como los perjudica o favorece. Saludos.

luis reyes cortes

14 de julio

Claramente don Joselo no entiende el trasfondo del mensaje, esto no es solo de ir o no, es de construir realidad, es el mundo que le mostramos a nuestros hijos, mi hija fue y a partir de este artículo obviamente lo pensaré antes de llevarla nuevamente, este sistema quiere adoctrinar desde pequeños a nuestros hijos, permitírselo depende de cada uno, si usted quiere dejar a sus hijos al sistema es du derecho, pero al menos agradezca que alguien es capaz de ayudarle o tratar de ayudarle a abrir sus ojos….su mente.

16 de julio

Aca hay un tontito que ya no tiene imaginación jaja

16 de julio

Es usted quien elije si llevar a sus hijos, no ellos. Mientras ellos sean niños, usted decide por ellos para enseñarles que esta bien y que esta mal. Claramente, aquí el autor le esta tratando de abrir los ojos, mostrando le que si los lleva a un mundo como Kidzania, solo le enseña que el mundo está perfecto como esta. Se conforman con lo que les va a tocar en el futuro, pues al ser niño, creen que es entretenido. No se les da la posibilidad de soñar, de crear un mundo mejor, y de luchar por el cambio. Las marcas al asociarse a kidzania, solo buscan lavarle el cerebro a las personas desde pequeños. A mi lo de la universidad me dejo mal…porque es cierto, ¿Como se quiere lograr algo diferente si les enseñamos desde pequeños que eso está bien?…
No sea egoista, piense primero en sus hijos, no en si usted o no quiere ir al lugar. Los niños siempre quieren TODO, es por eso que el rol de padre es decidir que cosas es bueno darle para su crecimiento.
PS; este pobre niño del ejemplo, desde los cinco años ya piensa solo en el dinero…que será de las nuevas generaciones si se les enseña el valor del dinero desde tan pequeños. Puede que sean mas audaces, como también mas avaros y egoístas. En donde no aprecien lo simple de la vida y las cosas que no necesitan dinero, como es la imaginación.

catalina

17 de julio

SIEMPRE leo este comentario, no está permitido opinar.

18 de julio

No se trata de ser tan individualista, se trata de querer algo mejor PARA TODOS, no de “dejar la caca en el pasto porque yo camino por otro lado”, es sacarla porque el día de mañana alguien la podrá pisar y cuando se embarre la culpa no será de él sino de quien la vio antes y no hizo nada por cambiarlo.

23 de julio

Cuando tu hijo esté en un trabajo que no le guste, culeandose a la mina que NO LE GUSTA, aguantando un almuerzo que NO LE GUSTA será tu responsabilidad, por dejarle en la cabeza el mensaje de que él puede ser mucho más de lo que los empresarios quieren que sea”.

Viviana Ausensi

23 de junio

Pero se agradece que la orienten a una, así no cometo el terrible error de llevar a mis sobrinos, pensando que era algo novedoso y entretenido, pero con un trasfondo terrorífico.

lorena encina

13 de junio

Mi hija fue con sus compañeritas , lo paso regio , llegó con regalos ,pero sigue jugando con barro , todo depende de la crianza y como dice arriba , no le gusta , no vaya 😉

18 de junio

Pero en lo mas intimo de su cerebro ya quedo: Banco “Tanto”, Panadería “Tanto” , etc. aunque juegue con barro después.
Cuando sea mayor de edad inconscientemente, elegirá Banco”Tanto”, preferirá la Panadería “Tanto”, etc.
En resumen, el “CONSUMISMO” la va a orientar y hacer “feliz” inconscientemente, aunque se endeude de por vida.
Cuidado con el “NEUROMARKETING”!!

alfredo

18 de julio

lei tu respuesta hacia rodrigo y amigo ud tiene serios problemas…
no confunda socialismo-capitalismo (ojo que lo digo como algún tipo de modelo a tratar) con corrupción, porque lo que tiene Venezuela, hoy en día, es corrupción en su máxima expresión.
mira con respecto a kidzania, no es que este de acuerdo, pero no olviden que es labor de nosotros completar el aprendizaje de futuro, ellos dan un punto de vista (con mucho marketing), pero es un punto de vista.

14 de junio

Es otro mas de los artículos contra Kidzania.
Y resulta, normalmente, ser un catalizador de las tendencias políticas de cada persona que contesta: en un altísimo porcentaje, puedo prácticamente asegurar, quienes odien Kidzania tienen pensamiento de izquierda; y los que encuentren que no es tan malo, o simplemente que es un juego o para el rato, por lo general serán personas mas cercanas a la derecha. Por lo tanto, estos artículos sirven para levantar esas sensibilidades a través del ejemplo de Kidzania. Pero se podría hacer también con otros emblemas como son el McDonalds o similares.

Andres

22 de julio

No tiene nada que ver con si eres de derecha o de izquierda. Que retardado..
El punto es que desde niño te enseñan que sin dinero no eres nadie, que tienes que si te enfermas tienes que ir a la clínica mas cara, que si quieres estudiar tienes que pagar.. prácticamente te obligan a participar de un patrón de vida que es una mierda y que en este país lo valoran.

27 de agosto

Andres, “participar de un patrón de vida que es una mierda y que en este país lo valoran”…
¿no es esa una declaración de izquierda?
Y, declarar a alguien retardado porque opina distinto, ¿te parece ciudadano? ..es como que yo declare que los cuentacuentos son una estupidez que le da pega a los fracasados. ¿no te parece agresivo?..
Eso último lo puse solo por demostrar el punto de vista, pues valoro sinceramente la labor de contar cuentos e impulsar la imaginación. Pero el tipo de declaraciones descalificatorias siempre lleva a otra.

14 de junio

El ejemplo de la pelota roja es exactamente lo que hacen las dictaduras en el mundo: obligan al resto a creer en la pelota roja; aunque cuestionen su existencia, el Estado les repite una y otra vez lo linda que es la pelota roja, lo maravilloso que es el mundo con puras pelotas rojas, etc. Porque un mundo imaginario se sostiene solo por un rato, pero no puede construir futuro a menos que se aisle del resto del mundo e impida ser “contaminado” por otras lógicas.

14 de junio

Bajo esa lógica sería lo mismo decir: “ves lo lindo que es volar en LAN, comprar pan en el Castaño y poner tu platita en el Banco Chile”.
Y si realmente crees que un mundo imaginario se sostiene sólo por un rato, estamos re-mal… El mundo entero está construido gracias a que alguien imaginó en algún momento aviones, barcos, submarinos y hasta empresas. El mundo ES imaginación!
Saludos.

14 de junio

Rodrigo, es cierto, la imaginación es un motor de vida. Y me parece fantástico que los cuentacuentos lo favorezcan.
Me remití explícitamente al tema de la pelotita roja, no por el hecho mismo que describe el autor, que representa como la imaginación infantil fue capaz de mantener la ilusión durante un rato; sino por la frase final descrita: no debemos dejar que los malevolos Kidzania, realidad del trabajo, o cualquier otra cosa, “pinche” la realidad que queremos que todos se imaginen. Eso mismo tiene a los Venezolanos imaginándose ahora que tienen papel higienico ….
Saludos

Guillermo Fokker

14 de junio

Toda la razón a la columna. Terrible que a nuestros niños le “impriman” el modelo desde pequeños. El individualismo y el consumismo desde chicos, es lo que mencionó longueira y allamand en el debate: hay que fomentar la competencia porque compitiendo se impone el individualismo, ya nadie ayuda a nadie, si el otro tiene problemas que se joda. Lamentablemente nuestros hijos no conocerán la vida en comunidad y con profundo sentido social. Como padres debemos inculcar valores sociales para que no se pierdan nuestros hijos en el consumismo.

Mauricio Velasquez Robles

14 de junio

Hay que ser muy ciego para no ver el mensaje real de la crónica, mas que el color político, esto trata de justamente de mensajes validos o no, en términos de valores como ser humano, sin duda que la crianza en casa es lo importante , pero cuanto tiempo dedicamos todos a esa educación , seria bueno antes de criticar y hacerle un paralelo político, sentarnos a re-pensaren los detalles , por algo tenemos una sociedad como la de hoy.

Ana María gazmuri

14 de junio

No puedo editar más de acuerdo con lo planteado por Andrés Montero. Me parece que este atentado a la imaginación de nuestros niños es una forma de abuso y violencia hacia la infancia que ha sido invisibilizada, aceptada… Y hasta aplaudida !
No hay buena intención detrás de esta iniciativa, sólo manipulación convirtiendo a nuestros niños en futuros adultos alienados y serviles al modelo. Duele el corazón .
Proteger la integridad de nuestros niños con delicadeza y respeto debiera ser nuestro norte al generar los entornos que acogen tanto su formación educativa como sus tiempos de esparcimiento y juego …
Ana María Gazmuri

Ivonne Jiménez Muñoz

07 de julio

Me sumo a tu comentario Ana María Gazmuri, excelente reflexión!

Karin Valencia P.

16 de julio

Me sumo a tus comentarios, solo agregar que la educación en Chile también manipula, convierte e inserta en la mente de nuestros niños, tal como tu lo indicas, en futuros adultos alineados con el modelo. La gran parte de los colegios subvencionados, politécnicos y municipales educan a nuestros niños para ser empleados y no emprendedores, nuestra educación limita y por lo tanto permitimos que estos invasivos programas infantiles, graven en la mente lo que se debe elegir. La mayoría de las familias chilenas siguen este patrón por la base educativa que nos han entregado desde hace mucho tiempo. También creo en la libre elección, en la libertad de ser consumidores, pero lo que me preocupa son las cadenas que esta libertad de elección genere en la vida de las personas y sobretodo en mis hijos. Para esto nuestra labor y misión como padres es mostrarles todas las opciones.

Mauricio Astudillo

14 de junio

El análisis que realizas es de un adulto que reflexiona, el niño solo ve un mundo de juegos y la posibilidad de jugar a ser adulto un rato. Yo llevé a mi hija y lo pasó bomba, no analizó si la educación es o no gratuita, si el trabajador la explota o si la isapre le subió el plan. Se fue contenta porque pudo ser doctora, periodista, actriz y farmecéutica 🙂
No seamos tan graves, podemos llevarlos a Kidzania, que lo pasen bomba y después tener una muy buena charla con ellos y que aprendan lo bueno y lo malo. No le traspasemos la responsabilidad a los demás, de lo que cada uno es responsable como padre.

17 de julio

Tu comentario me interpreta completamente. Yo también llevé a mis hijos y lo pasaron el descueve. Pero además, ellos viven una realidad que no los obliga a trabajar, por lo que no tienen un sentido claro del costo de cada cosa. A su edad (8 años), yo quería un libro, un libro caro que mi padre se negó a comprarme (era caro, estaba en inglés y yo no podía leerlo). Trabajé hasta comprarlo y aún lo tengo en mi biblioteca. El asunto es que los niños deben aprender que si quieres algo, es necesario trabajar por ello. Que si te gastas todos tus Kidzos en jugar, en algún momento tendrás que trabajar en algo para poder seguir jugando. Y esto también se aplica a la educación gratuita y de calidad, porque, ¿que sea gratis significa que será fácil? Al contrario, para que sea de calidad necesitamos que los profesores sean buenos, pero aún más, requerimos alumnos comprometidos con su propio aprendizaje.

Francis Villarroel

14 de junio

No se trata de si no le gusta, no vaya, por que la gente cree que por pensar distinto está mal y no tiene derecho a opinar?, eso si es dictadura, opresión y régimen, “todo bien por que pensamos igual”. Un niño que vaya lo pasará bien, por que es el lugar de moda, y por que vvivirá el mundo que ve que viven sus padres y cercanos hoy, y claramente yo a mis hijos quiero enseñarles un mundo distinto,donde estudiar una profesión sea más que dinero, por que esa es mi realidad hoy.

Francis Villarroel

14 de junio

.

ignacio arentsen

17 de junio

No el gusta…no vaya

17 de junio

Si se hubiera construido Kidzania en otro lugar seria licito el “no le gusta no vaya”. Pero se construyo en terrenos municipales.

De hecho, Contraloria inicio una investigacion por la concesion del terreno. http://www.defendamoslaciudad.cl/index.php/noticias/item/3429-contralor%C3%ADa-detecta-irregularidades-en-concesi%C3%B3n-a-kidzania-por-municipalidad-de-las-condes . ¿Cual es el problema? La Municipalidad de las Condes en un comienzo se llamó en las bases de licitación a las empresas para contruir un parque acuático abierto a la comunidad, no un centro comercial, lo que es realmente Kidzania.

Con lo cual se presenta el problema: llevar a los niños a Kidzania, un lugar bajo acusacion de no haber cumplido la ley, es, de hecho, apoyar la irregularidad.

No, no es opcional llevar o no a los niños. Ningun ciudadano conciente debe apoyar a empresas que cometen irregularidades del calibre de las cometidas por Entretenciones Boetsch S.A. Ningun ciudadano y ningun consumidor responsable.

18 de junio

Esto, más que una entretención es una “ADOCTRINACION” temprana, para crear futuros “CONSUMISTAS”, pero……..en especial de las MARCAS que les dejan marcadas en sus pequeños cerebros, a los Niños.
Esto, en cualquier parte del Mundo sería un “CRIMEN” a la Niñez, lavándoles el cerebro y llenándolos de MARCAS, SABORES y es muy posible, complementado por Música para que quede mejor “marcado” en sus cerebros.
Esto se enmarca en el “NEUROMARKETING” (suena siniestro) pero aplicado a los indefensos Niños $hilenos.
? En que están y estaban las AUTORIDADES, que permiten que esto suceda?

19 de junio

a fomentar la lectura !!!

Gianfranco Passalacqua

19 de junio

Pensar que si llevo a mi hijo a Kidzania significaría que el va a tener como concepto exclusivo del mundo y la sociedad lo que ahí le muestren, es como pensar que el único responsable de la educación de mi hijo es el colegio. Si como padre no soy capaz de dirigir la educación de mi o mis hijos, si no soy capaz de que él o ella entienda la diferencia entre ficción y realidad, si lo quiero educar como un resentido sin argumentos, bueno, este artículo cumple con eso. Es bastante más fácil, eliminar lo que creemos dañino a educar y hacer entender la diferencia entre ficción o realidad, entre correcto e incorrecto o lo que queramos enseñar. Este artículo es como la historia del sillón de don Otto. Es absolutamente irresponsable y ridículo hacer responsable a un centro de entretención de los conceptos económicos y sociales que vana tener mis hijos. eso, es responsabilidad mía!!!!!

Valentina Pires

07 de julio

Estoy de acuerdo en parte con lo que planteas, pero no sería diferente si la aerolínea fuera “volemos con imaginación” o la panadería fuera “Panadería Don Juan”, en lugar de LAN y Castaño? Creo que es a eso lo que se refiere este artículo, el ir imprimiendo un mundo de consumo en los niños, más que un mundo de entretención con imaginación. No es el acto, es el trasfondo de cómo se presenta la entretención.

20 de junio

Uno parte leyendo el artículo y se forma su opinión, revisando los posteos puede decir que está o no de acuerdo con una u otra opinión, es interesante ver la diversidad de puntos de vista y es lo bueno de la libertad de expresión.
Les comparto el siguiente link para que vean que existe también el Partido obrero de Kidzania: https://www.facebook.com/PartidoObreroDeKidzania con sus propias demandas:
Nuestras Demandas son las siguientes:
-Fin del sistema de “pulperias” y de remuneración con fichas solo utilizable dentro de Kidzania, remuneración en moneda real.
– disminución de las jornadas laborales para poder dormir la siesta
– Fin al sistema de privación de libertad, Cada niño puede salir o entrar a kidzania sin la necesidad de ser acompañado por un adulto represor
– ley que permita las huelgas dentro de cualquier empresa de acuerdo a la constitución vigente y el código laboral
– bono de dos helado a los participantes de la huelga
El incumplimiento de nuestras demandas derivara en la toma de medidas mas radicales.
Por una kidzania libre del yugo capitalista
Partido obrero de Kidzania

La resistencia siempre estará en todas partes desde Terminator a Kidzania.

Katharine Meza

24 de junio

jajajajaja…excelente planteamiento…

21 de junio

Estoy muy de acuerdo con Andres porque es verdad que los niños después se les queda inconscientemente las marcas que usó.
No se trata de que si no le gusta no vaya, porque es algo que afecta a toda la sociedad y en consecuencia a todos nosotros.

Katharine Meza

24 de junio

que estupidez mas grande…lleve a mis hijos ahi…los niños no ven maldad en esto ni quinta pata al gato..( me imagino que con ese pensamiento sus hijos si…todo depende de como los padres planteen todo a los niños…)….buscar idea nuevas se agradece..incentivar a los niños..tambien…pero buscar maldad en un lugar o un proyecto interesantisimo para que los niños aprendan y entiendan un poco como es la vida del adulto..no le encuentro nada malo.. Señor cuentacuentos solo un pensamiento retrogrado y me atreveria a decir carente de sensibilidad…

07 de julio

No es una estupidez criticar a Kidzania.

Y no lo es porque no es ni siquiera buscarle la quinta pata al gato.

¿Que hace Gasco en Kidzania? Jaime Norambuena, Gerente de Estrategia Comercial y Marketing Gasco GLP lo dijo con todas sus letras: entraron en el proyecto, como una forma de descomoditizarse y de que los menores “se transformen en nuestros clientes del futuro, en nuestros promotores, que transmitan esa experiencia en el futuro”.

Fidelización, se llama en lenguaje de marketing.

Fensa y Mademsa estan en Kidzania porque para Ignacio Toro, gerente de Marketing de Electrolux, ” el segmento de interés para nosotros son los papás de esos niños”, y que el recambio de un producto de línea blanca es de tres a cinco años, por lo que la idea es estar presentes en la mente de los adultos en ese período.

Y no es maldad criticar a Kidzania, se llama ser “consumidor responsable”. Si ud gana su dinero, y le cuesta ganar su dinero ¿por que no aprende a usarlo de manera adecuada, y no ser engañada por la publicidad?

De hecho ¿se da cuenta que ha caido en la publicidad al creer que tenia que llevar a sus niños a ese lugar, cuando le habria salido mejor llevarlos directamente al supermercado de su barrio y enseñarles a comprar? ¿Que necesidad hay de llevarlos a un lugar a que paguen cuentas, cuando deberia llevarlos directamente al Servipag y enseñarles lo que implican las cuentas? ¿Por que, en vez de que un niño gaste dinero kidzanio, no darle una mesada y que aprenda a usarla?

No veo lo retrogrado de criticar a Kidzania, mas bien veo que los que defienden este mall no se han dado cuenta que habria sido mas beneficio para sus propios hijos enseñarles realmente lo que implica vivir en este mundo enseñandoles las cuentas reales de su casa, o cuanto cuestan las cosas en el supermercado, o enseñarles a hacer pizza o galletas en su propia cocina y no llevarlos a una seudofantasia de $12.500 para niños de 4 a 14 años.

Montserrat Casanueva

15 de julio

Katharine, los niños no necesitan saber como es la vida de su padre y tener responsabilidades, necesita jugar y divertirse con sus amigos y NO terner responsabilidades más que estudiar, necesitan imaginación, y con respecto lo que dijo Marcela. es verdad, claro los niños no ven la maldad de las marcas, por que no ingenuos, pero cuando crescan y tengas 17 años y le mande a comprar algo al supermercado ira directamente al Jumbo, o a comrar pan a la panaderia “tanto” o comprara sus neumaticos en “tanto” lo que les queda estará en su subconsciente bien guardado hasta que lo necesite, ya re le daran recuerdos de Kidzacia cuando esté en esos lugares

Laila

23 de julio

Creo que lo que menos tiene este artículo es carencia de sensibilidad

Marcela Stranger

07 de julio

Mis hijas han ido dos veces y ni se acuerdan de las marcas, sólo dicen ‘hice pan, volé un avión o hice pizza’. Además es sólo una entretención entre muchas otras. Cómo dicen muchos, es deber de los padres guiarlos en todo momento.

Carla Valenzuela

07 de julio

Estimado…si nos ponemos a pensar así, finalmente no podríamos hacer nada con nuestros niños. Creo que si criticamos y no hacemos nada por mejorar este mundo, es muy difícil lograr algún buen propósito

María Isabel Álvarez Castillo.

19 de agosto

Todo depende, cómo el niño salga de casa…….. para luego seguir jugando con barro,.

19 de agosto

Yo no pagué, no he pagado ni pagaré por que una “empresa de entetenimiento” enseñe lo que yo debo enseñar como madre, prefiero mil veces llevar a mi hijo a comprar, entregarle su mesada, enseñarle el valor del ahorro y el dinero por mi misma “en vivo” ante que una empresa de “eduentretenimiento” haga lo que debo hacer yo.

La educación económica familiar me corresponde a mi, no a Kidzania y tampoco me molestaré en llevar a mis hijos, prefiero que me odien por ello hoy y mañana me agradezcan mi decisión antes que darles el gusto en ver lo que no debieron a través del neuromarketing.

Camila

14 de julio

Yo pienso que es válida la opinión del autor que escribe este artículo. La cual encuentro muy bien fundamentada. Sin embargo, en ningún momento alude a que los padres que llevan a los niños a Kidzania los dañan, sino más bien que hace una invitación a mirar desde otra perspectiva este gran lugar pensado para niños y evaluar cada decisión.

Cada persona es libre de manifestar su opinión. Se generan discrepancias pero eso no es indicio para desdeñar a otro porque no comparte mi visión de mundo. Las opiniones son subjetivas, dependen del sujeto que las emita pero deben ser siempre bajo argumentos sólidos, debemos estar informados.

Uno que a asistido a este lugar, puede considerar la experiencia como un espacio lúdico y educativo para reforzar contenidos curriculares como la enseñanza de oficios y profesiones, haciendo ahínco que los oficios son tan importantes como las profesiones. El punto es que en nuestro país el tema de los oficios tiene una desvalorización social inmensa por no ser bien remuneradas, cuando debiesen ser carreras que se deben potenciar.

Ahora bien, este parque puede fortalecer el estilo de vida que tiene
un grupúsculo de niños con un capital sociocultural mucho más amplio de aquellos que pertenecen a un estrato social más bajo. Estos últimos son los que corren el riesgo de no poder acceder a futuro a las instituciones de este parque y resentirse socialmente.

Se debe orientar a los niños a comprender el mundo que los rodea, hay que dialogar con ellos sobre lo que pudieron percibir de esa vivencia, si les pareció entretenido, lo que aprendieron y a medida que transcurra el diálogo se explica lo experimentado. Hay que intencionar la reflexión y metacognición para que el niño haga una introspección y se de un ” aprendizaje significativo”. Esto es parecido a cuando uno va al cine y ve una película, se debe reflexionar sobre el contenido de la película y opinar con argumentos sobre lo que le pareció la trama.

El tema de seleccionar marcas se da en todo ámbito social, de hecho diría que desde la clase social baja y media tienden a auspiciar marcas en su vestuario o tecnología. Es más, desde mi trabajo y experiencia diría que gran parte de la familia chilena procura invertir en cosas materiales como un plasma, celulares último modelo, autos. No poseen un incentivo por enriquecer su hogar y cultura ya que encuentran aburrido y un desperdicio de tiempo el acudir a teatros, escuchar música clásica, bibliotecas, leer, acudir a museos a diferencia de ir a Discos, Pubs, o fomentar el vicio. Hay dinero para drogas legales pero no para la cultura. Eso si bien es una responsabilidad de las políticas educativas, la familia es la gran responsable de educar a sus hijos para que contribuyan a una mejor sociedad. Desde la cuna se generan los cambios.

El adulto a cargo debe fomentar y modelar en los niños el tiempo para la imaginación, desde entregarles oportunidades para la lectura hasta darles el espacio para la creatividad. Es muy común, que los padres proporcionen de tecnología a los niños porque así están más tranquilos y descansan del ruido o de las frases constantes de ” estoy aburrido”. Los niños actuales han olvidado jugar e interactuar con otros porque los adultos los hemos privado de esta vivencia.
Es más fácil tener una Wii o Xbox que darse el tiempo para enseñar juegos tradicionales, compartir en familia, dialogar, crear historias, etc.

Es en la primera infancia dónde hay que estimular a los niños para desarrollar su cerebro y capacidades, la familia debe hacerse responsable de su rol como agente educativo y no delegar su rol a otros profesionales.

Verónica

14 de julio

Me aburrí de leer los comentarios…me impresiona la dificultad de muchos por entender lo que el sistema nos esta haciendo y esto queda demostrado aquí.
La liberta se transa en la lógica del consumo..nada más!!
Y declaro mi libertad de elección, no soporto los mall y no quiero que a mis hij@s les guste, les impediré con todas mis fuerzas adscriban a esta sociedad de consumo y embotamiento mental y espiritual. Prefiero que sean un@s inadaptados capaces de adaptarse a cualquier situación con inteligencia y capacidad crítica. Así son los vivos, a los que no podrán pasarle gato por liebre, ni les venderán la poma…ahí estaré feliz, riéndome de los ajilados que sufren cuando les tiran las verdades en el rostro, los que sufren cuando no pueden tener las tonteras que el ritail les “obliga” a consumir.

vicente ruiz

15 de julio

Hay que ser bien tarado para no darse cuenta de lo que quiere decir el columnista. Se están metiendo en la mente de los niños desde ya. Es el nuevo sistema que están aplicando estos monstruos del mercado. A mediados de los 90, los bancos comenzaron a entregar cuentas corrientes a jóvenes estudiantes de primer año de universidad. Muchos de ellos, se cortaron las manos al no contar con los recursos para responder a las obligaciones comerciales al emitir sus cheques, traspasando estas deudas a sus padres o bien, pagando como se paga en Chile cuando se le debe a un grande, con cárcel. Hace sólo una semana me enteré que mi nieta iría a Kidzania con su colegio. Las entradas eran el premio que entregó el Mineduc por su alto puntaje SIMCE el año pasado…..que tal???

Luis González R.

15 de julio

Comparto la idea de que estas “Instituciones” buscan algo más que simular experiencias del mundo adulto influyendo con marcas o empresas específicas que pudiendo tener intereses creados marginan la imaginación de los niños. Sin embargo, los principales responsables de su trascendencia e influencia esta en nosotros los adultos, especialmente en los padres. En el fondo no importa la empresa o marca asociada a la profesión u actividad laboral si somos capaces de dar a los niños el poder de abstraerse de ello, es decir, si en Kidzania solo existe la aerolínea LAN, en alguna oprtunidad ir al Aeropuerto y mostrale todas las aerolíneas y variedad de aviones, funciones y asociados, si sólo esta el supermercado Jumbo, no faltara la oprtunidad de ir a otro supermercado y mostarle que hay variedad. En fin, la idea es darle las bases para que no solo se queden con lo que ven en na visita a un parque o centro de entretenciones o lo que sea, siempre debemos sacar provecho de lo positivo. Por otro lado veo muy díficil cambiar los intereses de los creadores de este tipo de ideas ya que sería obvio negar que es por fin de lucro. Hoy los niños estan muy avanzados en comprensión, aprovechemos entonces de dejarles nuestra experiencia (en sus terminos) para evitar que el oculto mensaje subliminal no produzca el efecto y por el contrario sean capaces de elejir. Cómo comentario final sucede o mismo con los adultos cuando se utilizan medios acorde a la necesidad del negocio o ¿quién no recuerda la canción de los Prisioneros “Sexo”?

15 de julio

Hola Vicente, gracias por comentar. Lo que cuentas del premio del Mineduc al curso de tu nieta es impresionante. Voy a investigar aquello, es simplemente indignante. Eso pasa cuando en vez de un pedagogo, tenemos a un economista como ministro de Educación.

15 de julio

Excelente columna! Trabajo al lado de Kidzania y veo día a día cómo los padres hacen creer a sus niños que solo un buen trabajo y ganar mucho dinero los hará mejores personas. Por lo general, esa gente que solo valora a los que tienen dinero, terminan enviando después a sus hijos a Kidzania! Muy buena columna, lamentablemente hay personas que no entienden el punto, pero qué… da lo mismo. Muy buena columna, ojalá todos la leyeran con altura de miras. Un saludo

Martina

15 de julio

¿y de tu escritorio puedes oir a los padres decirle esos a sus retoños? pucha que tienes buen oído.

Alonso Sepúlveda R.

15 de julio

Buen texto…felicito al autor.Lamentablemente ya se estructuró hace rato la falta de derecho a elegir. Los que hablan acá de libertad….lo que conocen hoy como libertad es algo pseudo-dirigido inventado por el mercado. Me quedo con la triste frase “La imaginación comenzó a perder la batalla”. Saludos!

Maripaz

15 de julio

Mi hija fue despues de hincharme mas de un año que quería ir, no ibamos porque viviamos en el sur y luego fuera del país, a la vuelta fue parada obligada. Lo pasó chancho, preparó pizza, apago un incendio, dirigió el transito, fue doctora…. en fin…
Repito que viví en una bucólica ciudad del sur (sin mall y sin cine!) y luego un año en una pequeña ciudad europea (sin mall, sin cine, y le añadimos estar sin tele), asi que somos gente super alejada del exitismo, del consumo, etc y SI tambien creo que el articulo dramatiza demasiado sobre las marcas y sus oscuros propósitos.
Al menos debe tener fe de que los ferreos opositores de este “antro del adoctrinamiento” actuén en consecuencia y no permitan que sus hijos vean tele y menos vayan a llevarlos algún día a Disney.

Montserrat Casanueva

15 de julio

Bueno, tengo 19 años y NO tengo hijos, pero pienso como adolescente que esto de Kidzania, el celular, el computador excesivo para un niño dentro de los 3 y los 12 años esta super mal, mi primer celular fue cuando entre a la universidad, para contactarme con mi mama avisandole cuando llegaria a casa, por que en la universidad aveces uno no sabe cuando puede estar libre, pero darle un celular a un niño de 7 años con todas las aplicaciones posibles es muy absurdo, primero por que sabremos siempre donde estará, por que los papas lo iran a buscar y a dejar, el niño nunca llamara a sus padres ya que lo llevaron a ese lugar y quisas se le pierda. Segundo le quitas la opcion de conocer amigos y salir a jugar, puede conocer bastante gente por medio del telefono, hasta ladrones, drogadictos, etc. yo lo encuentro super mal que este en su pieza casi todo el dia por que se descargo la ultima actualizacion de el juego “tanto”. Kidzania te puede “ayudar” con como ven tus padres el mundo, pero le quita toda la magia al niño de disfrutar su infancia, yo crecí con 4 hermanos y siendo scout desde los 7 años, he viajado por muchas partes de chile, y teniendo amigos sin la necesidad de tener el celular o ir a Kidzania, pienso que a un ñino que ya está con todo este tema metido en su cabeza se le puede ayudar con el arte, integrandolo en cursos de pintura, musica, teatro etc. o bien scout, que en casi todos los colegios debe haber un grupo. Tercero, para terminar, invito a los papas a ver a sus hijos como se comportan con otros niños, fuera del colegio, no saben muy bien como relacionarse, no tienen la personalidad de hacerlo, por internet puede hacer maravillas pero cara a cara con otro niño, no sabra ni como decir hola, perdon si estuvo muy largo, solo queria decir lo que pienso, saludos

vania gallegos

16 de julio

Alguna vez tuve una pelota roja me gustaría encontarla para darsela a mis hijos

emilia

20 de julio

Inventa una ahora ya, mañana puede ser tarde!!!

Mónica Aldea

16 de julio

Soy profesora y opino lo mismo que lorena. Los niños también se quedan con el recuerdo del auto que tuvo el papá, el maquillaje qiue usa la mamá, el supermercado en el que hacen las compras en su hogar y el avión donde viajan de vacaciones, los que lo hacen.
Hay un elemento que no deben dejar de lado que es mostrarles a los niños la realidad para que aua aprendizajes tengan sentido. Hacer pan, pagar la universidad o escoger en qué quieren trabajar puede abrir el debate y la reflexión con los padres o adultos que acompañen esta experiencia. Está demostrado que los aprendizajes BASADOSen realidad son mas profundos. AHORA BIEN; esos aprendizajes deben ir acompañados de mediación reflexión y análisis.
Lleve a su hijo a kidsania y converse con él, expliquele su opinión. Si trabajó en Jumbo, llévelo a lider, santa isabel, tottus y cuéntele que esos supermercados cumplen la misma función que el Jumbo y que ennla vida real optamos.
Aunque usted no lo crea los niños por muy pequeños que sean tienen opinión y entienden éstas cosas.
La imaginación de los niños también se trabaja hoy en día porque es muy difícil jugar a las muñecas cuando vienen formateadas para hacer solo algunas cosas como pipi, comer, dormir, el problema no es kidzania el problema es que los padres ya no juegan connlos hijos les compran juguetes para que jueguen.

Pedro Aravena Arriagada

16 de julio

El punto es: ¡El mundo llegó a ser tristemente así, mucho antes que Kidzania existiera! De manera que Kidzania no tuvo ninguna influencia en que todos nosotros nos conviertiéramos en unos miserables neoliberales. Entrar a Kidzania es un ejercicio de realidad. Asi es la cosa. Lo bueno es que cada niño entra con un adulto, ¡un adulto! El mismo que puede decirle, al pasar por cada dintel, al pagar y cobrar, ‘Niño, el mundo no es necesariamente así’, ‘El mundo puede ser distinto’. Eso yo lo encuentro notable. Quejarse de ver una sucursal del Banco de Chile es lo mismo que reclamar contra la Gran Capital porque terminas comprando Gasco si te sale 6 en los dados. Es como Metrópoli en 3D. Nada nuevo bajo el sol. Sin embargo, hay una oportunidad extraordinaria, que mi padre no tuvo en Chile, porque nuestro Kidkania fue con tanques en lugar de carros de Coca Cola. No tuvimos mas opcion que vivir en la Kidzania universal que nos metieron con bayonetas. Al menos, ahora puedo llevar a mis hijos y mostrarle lo que hicieron con el mundo, como si fuese un juguete, y animarlos a armar un lego diferente. Hasta en la basura pueden hallarse tesoros.

Carlos Aedo

16 de julio

Con la educación generemos niños libres, libres de pensar y sentir… no encasillados como así nos empuja este sistema!!!
Hay que estar atento!!! Si llevas a tu hijo a Kidzania o ve mucha TV o lo que sea… date un tiempo y explícale como deberían ser las cosas, como deberíamos vivir con justicia y en armonía. Hoy, muchos son los estímulos que nos dibujan un mundo ideal y no es así.
Gracias Andres

Alvaro

16 de julio

Tu teoría sería mas valida si los niños vivieran, estudiaran o fueran al menos una vez por semana, por el resto de su infancia, a Kidzania. Bastante difícil que sea así. Una critica sin mucho sentido y alarmista.

Francisco

16 de julio

Es excelente que no nos acostumbremos a Kidzania, pero también esta ciudad de juguete nos sirve como un espejo para ver y darnos cuenta que los adultos también estamos insertos en un “Kidzania”.

Si sabemos que estamos “jugando” nosotros mismos, la vida tiene un sentido más lúdico y hasta podría ser más sano salirse de estos círculos consumistas que todos hemos sufrido alguna vez.

Soy optimista al respecto pensar que el sistema tendrá y va tener un cambio cuando nos demos cuenta como “niños adultos” que el juego que jugamos ya se puso aburrido y que hay otros “niños adultos” que no pueden jugar y han sufrido mucho por eso.

Nora Arce Espinoza

16 de julio

Lamentablemente no es un tema de Kidzania, es nuestra sociedad en general, la escuela también busca permanentemente replicar el modelo, no olvidemos que el status quo es justamente lo que necesitan el pequeño grupo de poderosos que generan tremendas brechas de desigualdad en todo… salud, educación, vivienda, entre otros… muchos suman al mensaje cabezas gachas y sin reflexión, debido a que se convencieron de que eso es lo “natural”. Mientras sigamos “naturalizando” lo que grupos de poder deseen todo seguirá igual… y el chico brillante de la población tendrá que patear piedras. Lo importante no es evitar ir a kidzania… debemos ser capaces de formar niños reflexivos y críticos que sean capaces de ver cuando les quieren meter el dedo a la boca.

Margarita Cereceda

17 de julio

Al principio estuve reticente de llevarlos por la asociación con las marcas. Pero para un cumpleaños los llevé y aunque hay cosas que me mantuvieron alerta hubo muchas otras q me gustaron. Los niños jugaron a ser albañiles o lavar ventanas o ser bomberos, con tanto entusiasmo como jugaron a ser doctores. No hubo diferencia de estatus ni nada. Podían ser lo que quisieran y no solo lo q les dicen que les toca o les “corresponde” . Para ser doctores o dentistas o periodistas no necesitaron ir a la U como señalan en el artículo. Eso era opcional. Todos los roles o trabajos son compensados casi de la misma forma. Mis hijos prefirieron lavar ventanas o pintar muros porque era mas entretenido que ser doctores. Como en todo y lo relevante es que estaban conmigo y fue mi tarea explicarles de qué se trata. Como bien dicen, son niños y el rol de padres es nuestro.

Jaime Paz

17 de julio

Yo lleve a mi hijo de 5 años y lo paso increible, sigue siendo un niño con mucha imaginacion y juega con tierra, con barro, con agua o tan solo una ramita.

Tambien todos los dias les leo un cuento a mis hijos antes de dormir, les encanta y veo sus caritas como dice nuestro narrador.

Sin embargo, no comprendo porque tanta resistencia a las marcas, si estamos llenas de ellas en nuestro hogar, cuando salimos, obviamente nuestros hijos repiten y copian muchas cosas de sus padres, siempre y cuando les guste lo que ven de nosotros.

No se si nuestro narrador ha llevado al cine a sus hijos, a fantasilandia, mampato u otro lugar, esta lleno de auspiciadores y marcas, y si encuentro que tiene razon en el marketing que hacen las empresas con los niños, tampoco es malo que comiencen a darse cuenta de todo lo que les tocara vivir.

17 de julio

Muy interesante

Alvaro Carvajal

17 de julio

Considero que cada cosa tiene su tiempo, los niños deben conocer el mundo, PERO OPORTUNAMENTE, para qué meterlos antes a este funcionamiento nuestro?. A mí me gusta el mundo que vivo, los disfruto, claro que uno siempre tiene ideas u opinión acerca de lo que se “podría mejorar”, pero no por eso meteré a mi pequeña a este mundo antes, hago y haré todo lo que pueda para que ella disfrute su mundo de infancia lo más perfectamente que pueda, sin la violencia ni la turbiedad que existe, hasta cuando ella pueda razonar e identifcar las cosas que le serán nocivas.
Gracias por el artículo.
Alvaro

Ricardo López

17 de julio

Que ocurre con los zoológicos, es que a caso no le entregamos también una visión del mundo errado a nuestros hijos?, en el zoo conviven animales en cautiverio por lo que su modo de comportarse dicta mucho de la realidad, por tal afirmación es que debemos entonces llevar a nuestros hijos a la selva para que no se empapen de una realidad errónea y fantaseada por los zoo?.
Sin defender ni atacar en este caso a kidzania creo que el valor de las cosas es y será siempre responsabilidad de los padres darlos a sus hijos, esta en los padres el indicar que esto es solo un mundo de fantasía al igual que tantos otros…..

Pamela Zúñiga Henríquez

18 de julio

Estimado Andrés: Muchas gracias por esta columna. La verdad es que soy una mamá joven, y fui criada siguiendo todos estos esquemas de vida. No niego que me ha servido, ya que soy profesional y eso me da la posibilidad de ser independiente, pero quiero cambiar esa formación en mi hija. Bueno, primero tengo que convencerme a mi misma, ya que cuando supe lo de kidzania no se me pasó por la cabeza lo negativo que puede ser para ella. Y ella por supuesto tiene muchas ganas de ir. Somos de Chillán, así que en realidad las posibilidades son escasas, pero con esto, prefiero mil veces gastar ese dineral en otros paseos. Por otro lado, trato de incentivar la lectura en ella y por lo mismo te quería pedir alguna recomendación de tus libros que sean para su edad (9 años).
Desde ya, muchas gracias!!

atte
Pamela Zúñiga Henríquez.

18 de julio

Hola Pamela! Muchas gracias por tu comentario y me alegro de que te haya gustado el artículo. La verdad es que yo no escribo cuentos infantiles sino para adultos … lo que hacemos es contar cuentos para todo tipo de público,a eso nos dedicamos, pero cuando contamos cuentos para niños tomamos historias de otros autores. Si quieres me puedes escribir a mi correo y te puedo recomendar literatura infantil que consideró de calidad y que aporta a la imaginación. Mi correo es andresmontero90@gmail.com

jocelyn

18 de julio

Yo opino con conocimiento de causa, trabaje en kidazania durante un tiempo no menor, conociendo todos los pros y contras. De partida decir que ahi trabajan solo jovemes estudiantez del area de la educacion yque cada uno sabemos como fomentar en los niños la imaginacion en cada dinamica, en mi caso y de varias ex compañeras, les haciamos juegos, preguntas, que utilizaran la imaginacion y el recuerdo de lo que hacen en sus casas, todo antes de.comenzar la dinamica y, aunque no estaba permitido dentro del parque, yo por lo menos jamas mencione el nombre del lugar donde estaba, sino que trataba de transformarlo a lo que el niño conocía…

Por otro lado me acuerdo perfecto cuando fui a la entrevista y al entrenamiento de 2 dias antes de entrara a la empresa, donde lo primero que te dicen es las marcas comerciales que hay en kidzania son por que queremos que los niños conozcan las marcas oor que influiran en sus padres al momento de comprar y lo recordaran pr el resto de sus vidas, por lo que yo me hubiese dado la vuelta y adios, pero lamentablemente TODOS lo jovenes que trabajamos ahí, lo haciamos para pagarnos las carreras por que ademas el horario es tan flexible que no queda de otra opcion mas que aceptar.

Lo aberrante de todo esto, no es el hecho de el comercialismo en si, sino que todo lo que se hacía de comida estaba vencido, el pan de castaño vencia y despues de un mes se utilizaba igual, aveces con aspecto realmente asqueroso debiamos molerlo para poder votarlo, la masa de la pizzeria, uno al dia… etc… y para que decir que las condiciones en que trabajabamos… los olores a putrefaccion que habia cuando llegabamos, las muchas veces que tuvimos que limpiar nosotros mismos las asquerosidades; era una situacion horrible, por lo que lo mejor era salir de ahi.

Hace mucho tiempo no piso la mini ciudad, pero lo que si puedo decir es que JAmAs llevaria a mi hija para alla, no la llevaria a intoxicarse ni pegarse infeccinnes y a mucho menos llenarle su cabecita con la fabrica de comercio que es kidzania…

18 de julio

Hola Jocelyn. Soy el autor del artículo, me gustaría contactarme contigo. me podrías escribir a mi correo? andresmontero90@gmail.com te lo agradecería mucho

18 de julio

Estoy muy deacuerdo. Y me siento aliviada de no haber llevado a mi hija de seis años aún a ese lugar. No conocía los detalles del sistema Kidzania, pero desde la poca información que tenía me lo hacia poco atractivo. Me parece que hay tantos otros lugares que aportan más a la creatividad de un niño en nuestro país! Mucho mas baratos, claro que con menos marqueting!

Gerardinsky www nunclux com

19 de julio

fue usted a kidzania?
bueno yo fui de invitado, no pagaría por ir esta claro
mi hija lo paso increíble y el principio no es el consumismo, es el valor de las cosas. si quieres pan, hay que pagarlo, si quieres diversión hay que pagarlo ¿Como? trabajando, ¿en que? Correo, medico, arquitecto, mensajero, y otros.
mi hija tiene re buena imaginación y no la perdió por ir a kidzania.
pero aprendió una lección las cosas tienen valor y no por que el papa saque plata de una tarjeta para comprar, la plata aparece mágicamente en el dispensador de plata (cajero automático).
aprendio que hay diferentes oficios y diferentes profesiones y que todas son respetables y todas tienen valor.
solo quiero resumir que en todo en la vida puedes sacar una enseñanza
1.- Esta sociedad imperialista se esta pudriendo al enseñarle a pobres mentes inocentes la importancia del consumismo….
2.- Es bueno que los niños entiendan que en una sociedad conviven diferentes oficios y profesiones para que todo funcione.
Los niños aprenden por juegos, pero lo que aprenden va directamente relacionado con quien los guia.
si te portas bien te compro un libro, si te portas muy bien tu lo elijes
-el niño aprende que el libro es un premio-

Javier Saavedra

19 de julio

¿Cuentacuentos? no gracias, si tengo hijos les enseñaré a leer, no a que un desconocido lea por ellos.

Gabriela

19 de julio

A cualquier edad, se les puede contar cuentos para fomentar el gusto por la lectura, y desarrollar la imaginación.
Tiene razón el autor que el espíritu de kidzania es meterles marcas a los niños, y un sistema maldito de esclavitud, porque les da todo hecho y pensado por otros.
Jugar con barro, con un trompo o un caballito de palo es lo mejor! Echar un bote de papel a un charco, lleva a un niño de viaje hacia donde él quiera!

Gerardinsky

28 de diciembre

desde la guatita de la madre… hasta los quince… ygual comprale sus propios libros…

maca

19 de julio

Todo parte por casa, la enseñanza la realizan los papas, lo demás solo un paseo de finde semana.

Maria Angelica Espinoza

19 de julio

Me pareció sencillamente creíble y simple, solo realidad!
Felicitaciones Andrés!
Como te contacto?

19 de julio

Hola María Angélica, puedes contactarme a mi correo andresmontero90@gmail.com . Saludos!

Jaime Muñoz

19 de julio

llevamos a nuestra hija a Kidzania, lo que mas le gusto fue ser Bombero, para ella solo fue un paseo de fin de semana nada mas……
me pregunto cuantos de los que opinaron dejan que sus hijos jueguen con barro, al trompo o en un caballo de palo….apuesto a que ni los conocen.
increíble como opinan sobre imperialismo, comunismo, socialismo…..uds., si dan miedo no me gustaría ver a ninguno de Uds., cerca de mis hijos. (Uds., son los típicas personas que decían que los capitalistas te esclavizan y los comunistas se comen a los niños……jajajajajajaj…solo que mas modernos).

Raúl

20 de julio

Una catedral infantil para alabar al dios Dinero… Los alienados fundamentalistas agradecen la existencia de estas escuelas de catequismo, les facilita el traspaso de su fe a sus vástagos inocentes… La libertad de ser ovejas es más fuerte q la necesidad de ser realmente libres de espíritu… Si no le gusta, no vaya, no interrumpa el catequismo de esos pequeños potenciales consumidores.

emilia

20 de julio

Yo tengo una hija de 6 años y no la he llevado a kidzania porque me da lata que de cierta manera se involucre tan pequeña al sistema, es probable que si yo no la llevo vaya por el colegio, y decidi no prohibirle ir, sino conversar despues con ella y guiarla. A veces subestimamos a los niños, y terminan sorprendiendonos con sus capacidades analiticas independiente de lo que el sistema quiera inculcarles.

Pia

21 de julio

A veces los padres piensan que no llevando a los niños a un lugar, o no contandoles toda la historia el niño está “protegido”, pero la verdad es que los hacen más vulnerables al mundo de hoy. Lamentablemente nuestra vida “hoy” es la que tenemos.. y es indiscutible… no por haber vivido en la guerra significa que te va a gustar eso.. La educación es la que damos los padres.. no un lugar, somos nosotros los que debemos criar a nuestros hijos… no dejar esa tarea a otros.

Entiendo que a muchos no les guste y están en todo su derecho, tanto así como los que llevan a sus hijos. Ni una ni otra es la opción buena, son sólo opciones diferentes, y maneras de criar distintas… el resultado es lo que tendremos en 20 años más…

Daniel Carpentier

21 de julio

Yo siempre jugué con la imaginación porque fui Scout toda mi vida, y fui Mowgly en el libro de la selva junto a Akela, Baloo y Kaa .. Y fui un caballero de la mesa redonda con rey arturo y luego de varias etapas en mi vida, seguí creyendo, porque fui yo el que tenia que contarle los cuentos y leyendas a los que entonces eran los niños ..

Ahora y luego de dejar de ser Scout activo hace 5 anos, estoy empezando un proyecto de una idea gringa, luego de vivir 4 anos alla, donde los niños eligen que quieren hacer según sus aptitudes y talentos. Según lo que se imaginen y crean, sin barreras de un NO eso no se hace, ni reglas del colegio. Yo no quiero mandarlos a todos los psicólogos o psicopegagodos que tuve que ir yo cuando niño .. Quiero mandarlos a crear sus pequeños mundos, los de la imaginación.

Esto sera en Santiago, durante el Verano .. Niños de 5-6 a 12 años .. y me muero de ganas de que empiece este camp. Si quieren meter a sus hijos, me contactan, feliz de darles espacio para imaginar con cartones de que están en una nave espacial o en un castillo!

Saludos
Dani Carpentier

Nicolas Avsolomovich

22 de julio

Interesante perspectiva, he llevado a mis hijos a Kidzania, pq ellos me lo pidieron, lo habian escuchado y en verdad que lo pasan bien. Es lúdico, y aprenden jugando, es lejos mejor q una tarde de cine o de fantasilandia, happiland, etc….

Pero claro, puede tener este lado “oscuro”, este neuromarketing, como decia un post anterior.

Creo que mientras sea un de vez en cdo está bien, eso combinado con caminatas, bicicletas, playa, piscina, dunas, dará realidad.

Mónica Pinto

22 de julio

Buhh.. todo mal… Mal análisis. cuando dice: “Es lo que le pasó a mi sobrino. Tiene sus KidZos ahorrados y se soba las manos pensando en los próximos intereses”. Eso no es culpa de Kidzania. El niño aún no había estado ni 5 minutos. Es culpa de sus padres y entorno familiar. Además es una conducta no propia de un niño, sino una copia del actuar de los adultos. Dicho de otro modo, eso es lo que ese niño observa… y copia. Yo llevo a mis hijas a Kidzania. Lo pasamos súper. Todo depende del enfoque. Si demonizamos a nuestra sociedad sólo tendremos niños agresivos y desagradados. Un ejemplo: Primero: Cuando van a kidzania mis hijas y sus amigas hacen una sociedad, una especie de cooperativa. La premisa es una para todas y todas para una. Es decir todos los kidzos van a un fondo común y luego colectivamente deciden por qué los cambian (destaco que no es fácil ponerse de acuerdo, es un gran ejercicio) . Segundo… la premisa es que deben trabajar y disfrutar.. es decir alternar entre las actividades de trabajo y de ocio.. (algo muy importante en la vida real). Tercero… Hay un límite… primero de horario… (no pueden estar más de 3 horas en kidzania, por lo tanto deben organizar su quehacer), y segundo, de cosas que pueden comprar. (Ambas tb enseñanzas fundamentales para la vida). Cuarto: Mis hijas y sus amigan han aprendido conceptos como “publicidad engañosa”, y precio justo. ASí en la “vida real” , ya comienzan a diferenciar entre las fantasías de la propaganda versus el producto “real”, y comprenden lo que es un precio abusivo. Bueno.. así mis hijas y sus amigas… aprenden en kidzania y también en otras instancias de la vida (guiadas por sus padres y cercanos) estrategias para vivir más equilibradamente en esta sociedad, y no acumular odio y frustración respecto de lo “que les tocó vivir”. . . Para terminar comento que yo sí habría podido responder de buen modo la pregunta de la estudiante respecto de qué propongo al respecto. No la habría eludido ni contestado con una moraleja que se expone al estudiante a modo de bofetada moralista. Basta con eso. Si uno es profesor, hay que enseñar a convivir en sana medida. Sólo eso solicitan los estudiantes.

22 de julio

Está muy bien lo que hace usted con su hija y sus amigas, ojalá todos los padres tuvieran un espíritu tan Dumas como el que propone usted, pero lo dudo. No podemos esperar que todo el mundo llegue a KidZania con la intención de hacer una cooperativa, con límite de tiempo, etc (además, harto cara la actividad de aprendizaje, para ser profesora me parece que le equivoca a la utilización de recursos).
Mala capacidad de lectura, señora profesora, si lee bien, en ningún momento en la columna he dicho que no respondí la pregunta de la alumna, si no que no la he escrito aquí para no alargar innecesariamente la columna. La “moraleja” (?) a la que hace mención es el final de la charla, y no la respuesta a la pregunta de la alumna.

23 de enero

Me agrada su opinión, es equilibrada.

victor manuel duran castro

22 de julio

Yo creo que una educación enfocada a como ser padres en secundaria seria mas efectiva , siempre lo digo ser padres es un privilegio y debemos estar preparados para ello y saber como educador a un nino desde el comienzo, darle toda la atención que necesita ( 100 % ) hablarles mucho ,como alimentarlos sanamente y iremos necesitando menos kidzania . Digo Yo ! No es una critica es una idea que creo es muy positiva y alcanzable ,se de esto un poco !

Nina

23 de julio

¿La señora Mónica Pinto lleva a sus hijas a Kidzania para que aprendan los conceptos de “publicidad engañosa” y “precio justo”? ¿! ¿No le habría salido más barato llevarlas a la feria?

Javiera 20

24 de julio

Creo que hoy en día los niños no son los que juegan con barro siempre, o los que ”toman agua de la manguera”, antes de ellos había otra generación, como la mía… Yo jugaba en mi casa a lo mismo que se hace hoy en día en KidZania, a tener plata (los sobres de té simulaban los billetes), jugaba al doctor, a ir a la Universidad, a ir al supermercado, a las tacita, a viajar en LAN (porque era la aerolinea que cuando chica mas use), etc… Al final te das cuenta que ir a KidZania hoy en día es lo mismo que hacias cuando chico pero más real. Yo encuentro por un lado genial KidZania, si pudiera volverme niña iría sin pensarlo. Enseñarle a los niños de pequeños que para ser profesional hay que ir a la Universidad es algo positivo, incluso si ellos saben que tienen que ser ”los mejores” para poder estudiar, que sepan lo que es ir a un banco o como se valoriza la plata, no es darle plata a las empresas, es ser realistas. Mi hermana tiene 12 años y ha ido varias veces, créanme que es más madura de lo que puedan imaginarse y para ella no fue nada del otro mundo ir, porque tiene valores y educación desde casa, ella solo fue a divertirse, pero eso no le quito ”dejar de jugar con barro”. Quizás este no es un mundo perfecto, y lo siento amigo, nunca lo será, pero nosotros si podemos ser alguien para este mundo y creo que KidZania no va a cambiar nada a los niños si nosotros le partimos dando una educación distinta por casa.

Mi hermana de 12 años aun sigue teniendo una imaginación genial, sus amigas también, y todas han ido a KidZania más de 2 veces. Creo que depende de cada niño lo que pase ahí, en ese mundo tan irreal, pero tan entretenido para ellos.

Saludos.

Nina

24 de julio

Suena bonita tu historia Javiera 20, pero mientras tu hermana puede ir a Kidzania todas las veces que se le dé su regalada gana, hay otros niñitos en Chile, en el otro Chile, porque tenemos 2 Chiles ¿no?, que no pueden ir a Kidzania y que tampoco juegan con barro porque a ellos les gustaría jugar como los otros niñitos, los que van a Kidzania. En el fondo, a lo que voy, es que lugares como Kidzania fomentan un tipo de entretenimiento excluyente y NADIE SE LO CUESTIONA. En palabras del autor de este artículo: “Les estamos negando la posibilidad a los niños de pensar en un mundo distinto.”

Pedro

27 de julio

Pero que parte de que los niños vayan a kidzania está fomentando la exclusión?

Por favor, siempre van a haber cosas que la gente o familias con plata van a poder hacer, y la gente más pobre simplemente no. Así es la vida, aquí y en cualquier otro país.

Ir a Disney no es excluyente? vamos a empezar a criticarlo porque hay gente que no puede pagarlo?

Ya se está llegando al extremo.

Nina

27 de julio

Pedro, mi crítica va a que lugares como Kidzania salen como si nada bajo las piedras, los hay y muchos PERO NO PARA TODOS y repito, dije y tú me lo confirmas con tu comentario: NADIE SE LO CUESTIONA. En cambio, iniciativas INCLUYENTES, lugares de calidad que puedan disfrutar todas las familias, incluidas las familias de menores recursos y sus hijos NO LOS HAY. La sección de libros infantiles de las bibliotecas chilenas, por ejemplo, son un BODRIO. Allá no van ni los niños ricos ni los pobres con ganas. No me vengas con que en todos los países los niños de menores recursos no tienen opciones más económicas y hasta gratis de entretenimiento y cultura. ESO NO ES ASÍ. Por tu comentario que dice: “siempre van a haber cosas que la gente o familias con plata van a poder hacer, y la gente más pobre simplemente no. Así es la vida, aquí y en cualquier otro país.” se nota que te DA LO MISMO esos otros niños, los más desposeídos, mientras TÚ tengas plata para tu Kidzania ¡Lindo el mundo! ¿no? Ya veo, por tu comentario, que Kidzania nos ayuda a tener un mundo mejor JA,JA.

Pedro

27 de julio

Y uds. creen que cuando acompañan a la mamá al Jumbo, o van a comprar juntos a comprar dulces y Pan al castaño, no le quedan grabadas esas marcas?

Los monitos y comerciales que ven en la tele?

Yo aún tengo marcadas todas las marcas de cuando era chico y el banco al que iba mi papá (banco Santiago). Mis autitos de juguete todos eran de alguna marca (toyota, audi, etc) y tenía una estación de servicio de juguete tapizada en calcomanías de Castrol.

Para mi esto no tiene importancia alguna, ya que los niños siempre jugarán con otras cosas. Esto de ninguna forma mata la inocencia ni la imaginación de los niños, en mi opinión.

Nina

27 de julio

Ja,ja bueno Pedro, de acuerdo a tu lógica, como ya hay una tremenda polución del aire en toda la linda ciudad de Santiago, no habría problema con meter a los niños en un espacio cerrado contaminado con gases de tubos de escape. LINDA TU LÓGICA. Dejemos todo como está, no analicemos nada críticamente, aquí no ha pasado nada, mientras YO esté bien, TODO bien.

Kriss

10 de agosto

Que buen mensaje, definitivamente depende de nosotros el que los niños no pierdan la magia de imaginar, de soñar y de pensar un mundo mejor, en los tiempos de hoy esto es cada vez más dificil, el mundo adulto “racional” vive mostrandole a los niños lo duro que es vivir, que las sonrisas duran poco, que deben hacer algo y pagar un precio para conseguir cualquier cosa que quieran…
En mi infancia mi unica preocupación era que el día estuviera bonito para salir a jugar afuera o de lo contrario inventar algo divertido dentro de la casa para disfrutar con mis hermanos, hoy los niños si no estan inmersos en la realidad, lo más lejos a lo que llega su imaginacion es a conseguir más vidas en algun juego virtual…
Les propongo que volvamos a ser niños y que juntos con ellos dejemos los tablet y disfrutemos de juegos inventados, de hacer pasteles con barro o ensaladas con ojas caidass de los árboles, de nosotros depende que nuestros niños tengan lindos recuerdos a futuro y la capacidad de pensar y desarrollar ideas propias.

Kriss

10 de agosto

Que buen mensaje, definitivamente depende de nosotros el que los niños no pierdan la magia de imaginar, de soñar y de pensar un mundo mejor, en los tiempos de hoy esto es cada vez más dificil, el mundo adulto “racional” vive mostrandole a los niños lo duro que es vivir, que las sonrisas duran poco, que deben hacer algo y pagar un precio para conseguir cualquier cosa que quieran…
En mi infancia mi unica preocupación era que el día estuviera bonito para salir a jugar afuera o de lo contrario inventar algo divertido dentro de la casa para disfrutar con mis hermanos, hoy los niños si no estan inmersos en la realidad, lo más lejos a lo que llega su imaginacion es a conseguir más vidas en algun juego virtual…
Les propongo que volvamos a ser niños y que juntos con ellos dejemos los tablet y disfrutemos de juegos inventados, de hacer pasteles con barro o ensaladas con ojas caídas de los árboles, de nosotros depende que nuestros niños tengan lindos recuerdos y que puedan crear ideas propias

23 de enero

Estuve a punto de jugar mi voto por el cuenta cuentos y de repente me acordé de la televisión. Pero si los chicos ven televisión todos los días, y el piloto es de LAN, el ejecutivo es del Banco de Chile, etc. ¿Cuál es la diferencia con lo que ven en Kidzania? Por lo menos el papá le dedicó tiempo al chico y logró sacarlo un rato de la computadora. En cualquier caso, estéticamente es desagradable. El problema es ¿de qué otro modo financiamos Kidzania o algo parecido?

23 de enero

¿Cómo es eso de que me acordé de la televisión? Plaf, plaf, me cacheteo. Pero si apenas el chico sale a la calle ve publicidad. Y por lo demás, el concepto de simular la realidad es compatible con la publicidad. ¡Pero si esa es la vida moderna!, no es un simulador de mundos de fantasía, ¿de dónde ha salido este mal concepto del comercio, de tenerlo por sucio, por reprochable, por deshonesto? Se me ocurre que es tema para una columna.

Patricio

22 de julio

Tengo casi 50 años en mi casa no hubo tv hasta que tuve 10 jugué con autitos de carretes de hilo tuve negocios en los inviernos jugaba con 2 de mis 5 hermanos uno tenía un banco otro un almacén yo era dentista a mi
Modo de ver kidzania no le impone nada a los niños ni los dirige solo los hace jugar a ser profesionales no le veo nada de mano hoy yo soy jardinero y no dentista mi hermano tampoco es banquero ni mi hermana dueña de un almacén veo más táctico a la cacería. De pokemones que jugar en un mundo paralelo al que viven. Creo que el artículo es extremista y no
Lo comparto

Patricio junemann

22 de julio

Tengo casi 50 años en mi casa no hubo tv hasta que tuve 10 jugué con autitos de carretes de hilo tuve negocios en los inviernos jugaba con 2 de mis 5 hermanos uno tenía un banco otro un almacén yo era dentista a mi
Modo de ver kidzania no le impone nada a los niños ni los dirige solo los hace jugar a ser profesionales no le veo nada de mano hoy yo soy jardinero y no dentista mi hermano tampoco es banquero ni mi hermana dueña de un almacén veo más táctico a la cacería. De pokemones que jugar en un mundo paralelo al que viven. Creo que el artículo es extremista y no Lo comparto en absoluto su analisus

Paola

11 de enero

Es terrible espantoso se me apareció una chaba muerta camino a kidzania ofreciéndome ir a kidzania por la noche a los viejos ductos me dijo Que pase buena noche y si quiere algo chido valla a las noches de amigos eventos espesiales que hacen cada siervos meses y métase a los ductos están completamente oscuros y la hermana de mi amiga e dijo que a mi amiga le ofrecieron lo mismo y ella si fue y cuando algien entro y reportó que avía una cica como mi amiga por eso nunca vallan a kidzania

Karla

11 de enero

Les voy a contar una verdad de kidzania en la cabina se morbian los botones cuando no avía nadie siempre algien quería ir acompañado comentan que en la construcción un señor se ahorcó y se ve su reflejo y le creo a la tal palo porque mi emana fue la difunta la ahorcaron una chava como de 18años

Fernanda

11 de enero

Es terrible se me apareció un fantasma

Mayte

12 de enero

No te culpo también me pareció ver a algien colgado en el teatro

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