#Educación

¿Es apropiado hablar de calidad en la educación?

2 |
COMPARTIR
EN WHATSAPP
COMPARTIR
EN WHATSAPP

Sin embargo y en base a la amplitud que simboliza tratar el tema educacional desde todas sus aristas cabe preguntarse; ¿Qué significa el término “calidad” propiamente tal? , y, ¿A qué apuntamos cuando utilizamos este concepto para abordar temas de educación? Sería pertinente indagar en aquellas ideas a las cuales queremos apuntar amparándolas en el término “calidad” y expresarlas tal cual

La demanda colectiva ha instalado en las calles y en el parlamento su sentir frente a las condiciones en las cuales se entrega la educación en nuestro país. Una educación que dicho sea de paso, hoy por hoy se enmarca de forma autopoiética en un sistema de organización impregnado de desigualdad y segregación.

El poder y la libertad con los que hoy goza el mercado han generado naturalmente un marco de competencias, dentro  del cual la educación como elemento integrador del sistema (subsistema), replica desde sus bases, de tal manera que en la concepción semántica del concepto, éste sea asumido  como un bien de consumo. Lo  anteriormente señalado ha traído consigo consecuencias sustanciales en lo que hasta el presente conocemos como “calidad”.

Dirigentes sociales, ministros y otras autoridades del Estado han utilizado este término para referirse a la situación educacional que vive el país.

Los diagnósticos apuntan a un desequilibrio en la enseñanza y una desigualdad que responde a las grandes brechas económicas que establecen posiciones dentro del  sistema imperante. Sistema manejado financieramente y que permite a quienes poseen más recursos económicos, acceder a mejores servicios.

Sin embargo y en base a la amplitud que simboliza tratar el tema educacional desde todas sus aristas cabe preguntarse; ¿Qué significa el término “calidad” propiamente tal? , y, ¿A qué apuntamos cuando utilizamos este concepto para abordar temas de educación?

Dentro de la variedad de definiciones que sustentan el concepto, sencillo es respaldarse en imaginarios compartidos socialmente que hacen referencia a la categorización de un bien adquirido de acuerdo a distinciones con otros de similar índole. Desde este punto de vista podemos ejemplificar en acontecimientos cotidianos que apelan a evaluaciones muchas veces inconscientes de determinados bienes; -“Este material es frágil, ¿Tiene otro de mejor calidad?”. “Disponemos de escaso presupuesto; ¿Optamos por la cantidad o por la calidad?”.

Ambos ejemplos dicen relación con expectativas y juicios valóricos al momento de evaluar determinados recursos (tangibles o intangibles). Más aún, la RAE define el concepto como una “propiedad o conjunto de propiedades inherentes a algo, que permiten juzgar su valor”. De acuerdo a lo anterior y dentro del contexto competitivo al cual nos tiene acostumbrados el sistema de capitales, es común escuchar hablar de “calidad” en el proceso de intercambio de productos, generando una importancia en el estereotipo mental que se transforma finalmente  en un significado simbólico al momento de pensar en  alguno de estos productos.

Es así como a partir de este intercambio se construye un valor según la utilidad de lo adquirido y su diferencia con el costo de adquirirlo. Habiendo planteado esto y desde una mirada crítica surge el cuestionamiento ¿Es oportuno utilizar el término “calidad” para asociarlo a la implementación de  un modelo educacional?

Al observar el modelo educacional vigente en la actualidad, es un acierto hablar de “calidad” cuando hacemos una evaluación entendiendo el espectro educacional como un bien de consumo, en donde aquellas instituciones que requieren un mayor financiamiento ofrecen mejores condiciones a lo que hoy se conoce como “servicio”.

Sin embargo y abordando los petitorios estudiantiles y las bases de una reforma en construcción que adquiere sustentabilidad desde un cambio en la concepción sistemática del modelo, el concepto de “calidad” pierde fuerza y respaldo, debido a que la educación como tal, dejaría de generar un valor a partir del intercambio de bienes, más aún, ésta dejaría de proyectarse como un servicio para concebirse como lo que es esencialmente; un derecho ciudadano que contribuye en la formación de niños, jóvenes y adultos.

La “calidad” no tiene cabida en la relación entre docente y estudiante, básicamente porque el acto de educar apunta a la adquisición de nuevos conocimientos, a la creación de realidades, al incentivo de ideas y al intercambio social, por ende el objetivo del nuevo modelo de educación no es crear singulares contribuyentes al modelo de mercado de forma mecánica, sino,  brindar herramientas de formación para el desarrollo y crecimiento personal y social.

Representaciones discursivas que mencionan términos como “modelo integrador e igualitario”, “formación cognitiva” “crecimiento personal”, “contribución social” e “intercambio de ideas”, son omitidas para referirse al modelo de educación y reemplazadas por el concepto aquí analizado, el cual más allá de representar un modelo educativo inclusivo, refleja parámetros evaluativos ante la adquisición de bienes mediante una transacción, por ende representa a la educación como un servicio y no como un bien de participación social.

De acuerdo a ello, sería pertinente indagar en aquellas ideas a las cuales queremos apuntar amparándolas en el término “calidad” y expresarlas tal cual. Esto permitiría por una parte establecer y comunicar de forma clara la raíz de aquello que pretendemos mejorar, y por otra, desistir en la utilización de un concepto lingüístico que es fiel reflejo de aquello que  precisamente nos hemos propuesto erradicar de nuestro sistema educativo; el lucro.

—–

Foto: matias asun / Licencia CC

TAGS:

Los contenidos publicados en elquintopoder.cl son de exclusiva responsabilidad de sus respectivos autores.
Te invitamos a conocer nuestras  Reglas de Comunidad

Comentarios

Quedan 1500 carácteres.

Ordenar comentarios por:
Mario Aguilar

29 de mayo

Muy bien el columnista. El concepto “calidad” es epistemológicamente inadecuado para su aplicación en educación porque su origen viene de una visión económico-empresarial y pertinente para ese contexto pero no para procesos de complejidad muy diferente como son los hechos pedagógicos.

jose-luis-silva

29 de mayo

Interesante su vision. Deberiamos tomar el agua con fecas y deshechos porque el tèrmino calidad es epistemológicamente inadecuado para aplicarlo en algo tan complejo e importante.

Ver todos
Ocultar

Nuevo

VER TODO

Nuevo

La propuesta de un mecanismo de justicia transicional es la genuina alternativa a la propuesta de "Paz para la Araucanía" que recoge el Plan Araucanía del gobierno, la cual reitera las propuest ...
+VER MÁS
#Política

Justicia transicional sin mano dura en Araucanía: la solución política

"Es claro que un candidato a las primarias presidenciales pudiera en segunda instancia, solicitar una prioridad con razones y argumentos válidos sobre un territorio."
+VER MÁS
#Política

Frente Amplio: una crisis, una prueba

La poca o nula conciliación entre un Chile del pasado más bárbaro de su historia, coronado en su Constitución con un TC politizado y una propuesta de modernidad democrática, representado en las reforma ...
+VER MÁS
#Política

Constitucionalidad: un desencuentro lleno de futuro

Con este raciocinio, el atropello en Barcelona sería no solo responsabilidad del grupo terrorista islámico que se lo adjudicó, sino que también de “muchos lados”. Entre esos muchos lados podríamos ...
+VER MÁS
#Internacional

Trump y el atentado en Barcelona

Popular

El tema de fondo es cómo no se desperdicia la oportunidad histórica de conquistar una sentida demanda del magisterio, por más que hoy se desdibuje por la conducción actual del Colegio.
+VER MÁS
#Educación

La desmunicipalización y la postura errática del Colegio de Profesores

No sé usted, pero nunca he visto a alguien usando trigonometría en la calle para medir la altura de un árbol o ecuaciones para comprar pan (y mucho menos para calcular el impacto de un kame-hame-ha)
+VER MÁS
#Educación

Las matemáticas de la vida real

La broma de Piñera daña, estigmatiza y, lo que es peor aún, podría afectar la vida de un niño, niña o adolescente que está en espera de una familia que lo acoja. ¿Quién podría sonreír al drama qu ...
+VER MÁS
#Política

Los chistes de Piñera

Porque no hay que olvidar que nuestro enemigo es el capitalismo y no sólo hay que cambiar la forma en que producimos y distribuimos los alimentos, sino que también todos los productos que consumimos a dia ...
+VER MÁS
#Sociedad

Un año de vegetarianismo, un año de aprendizaje