#Economía

¿Chile hacia el desarrollo o al empobrecimiento juvenil?

0 |
COMPARTIR
EN WHATSAPP
COMPARTIR
EN WHATSAPP

Con la incorporación de máquinas inhumanas inteligentes, sin el adecuado sistema educacional, se crean máquinas humanas analfabetas. Es de esperar que, en el futuro, los trabajadores de los actuales países en desarrollo, como Chile, estanquen su crecimiento en capital humano por especialización.

El pasado día viernes se realizó en el Palacio de la Moneda el IV Encuentro Internacional “Chile hacia el Desarrollo”, en donde el Ministerio de Hacienda, Sr. Felipe Larraín, presentaba su último gran seminario como gobierno bajo el mando de la Coalición por el Cambio. Y, dado el título del encuentro, se podría pensar que durante el evento, variadas personalidades entregaran su visión de cuales deberían ser los pasos a seguir por nuestro país para llegar al tan ansiado y esquivo desarrollo. Pero esto estuvo lejos de ocurrir.

Junto con nuestro ministro, se presentaron economistas de gran talla mundial, tales como Barry Eichengreen, Michael Boskin, Laurence Kotlikoff, Nouriel Roubini, Jeffrey Sachs y Robert Engle, este último ganador del nobel de economía el año 2003 por sus trabajos empíricos en modelos de volatilidad financiera. Y es muy razonable pensar que estas grandes mentes entregarían un gran abanico de comentarios sobre posibilidades para un país en vías de desarrollo, pero no fue así. En cambio, la mayoría de los expositores mostraron una postura casi idéntica: la liberalización económica y la disminución de la injerencia del Estado en asuntos económicos debía ser la premisa fundamental para que Chile pudiese llegar el 2018 (con un crecimiento del 5% del PIB per cápita PPP) al desarrollo (entendiéndose país desarrollado al que tiene un PIB per cápita de US$22.000 PPP, monto que sustenta el país como cota inferior de los que integran la OCDE). Y, evidentemente, fue una de las tantas oportunidades que el Sr. Larraín aprovechó para exponer los grandes logros obtenidos por Chile, bajo su administración, en variados ámbitos, como la disminución del déficit estructural o el crecimiento económico de 5,5% anual durante la presidencia de Sebastián Piñera, entre otros.

Las máquinas inteligentes y el empobrecimiento económico de Sachs

Pero, el análisis sobre desarrollo económico estuvo casi totalmente ausente, salvo por Jeffrey Sachs, que presentó una tesis ya casi olvidada por el mainstream económico: los cambios estructurales del mercado laboral pueden ser causados por cambios en la tecnología productiva, postura opuesta a la manejada convencionalmente en donde se piensa que simplemente la fuerza laboral se reubica y no aumenta ni disminuye en el largo plazo debido a avances tecnológicos. Según el profesor Sachs, en un trabajo realizado el 2012 junto con Laurence J. Kotlikoff llamado “Smart machines and long-term misery” [1], muestra cómo la introducción de tecnología a los procesos productivos hace que los jóvenes con baja habilidad sean reemplazados por esta y, al mismo tiempo, ayude a los más experimentados a aumentar su productividad. La consecuencia de esto, es la caída en el crecimiento de los salarios reales (salarios que no tienen incorporado el efecto del aumento sostenido del nivel de precios) de los más jóvenes de forma constante.

Como consecuencia, se tiene que a medida que avanzan las generaciones, los nuevos jóvenes tendrán menos capacidad monetaria para invertir en su educación y/o capacitación laboral, mientras que la productividad sigue aumentando por la introducción de nuevas máquinas mucho más eficientes.

Ahora, adicionalmente, es posible incorporar al análisis los diferentes grados de inversión en educación propuestos por Sachs y avanzar en su tesis. En un país como Chile, o cualquiera donde la capacidad de inversión de una persona está directamente relacionada con la calidad y nivel educativo que puede alcanzar, se crea una desigualdad gigantesca por el hecho de que sólo los que puedan pagar podrán alcanzar, digamos, educación de calidad y con mayores grados académicos. ¿Y qué ocurre con las personas que pueden pagar vía crédito sus estudios?, pues, al avanzar en el tiempo, los que puedan invertir estarán obligados a pagar en el futuro este monto con una disminución constante de sus salario relativo, y al avanzar las generaciones, los que empezaron con una capacidad de invertir mayor (clases altas) podrán seguir invirtiendo en educación de calidad, mientras que los demás con menor poder adquisitivo, no podrán hacerlo. Como conclusión, se incrementa la desigualdad sólo por el hecho de incrementar la tecnología en el sector productivo.

Chile y los analfabetos funcionales

Victor Nazar, sociólogo de la Universidad de Chile, entrega una visión poco alentadora frente a las nuevas generaciones de jóvenes en Chile: se están creando analfabetos funcionales [3]. Si la educación es manejada a través de un sistema en donde privados manejan los centros educacionales y el Estado no cumple con su rol regulador, los incentivos hacen que se entregue una educación de mala calidad a personas que tienen poca capacidad adquisitiva. Y esto, además, genera una segregación sin parangón en el mundo, donde nuestro país tiene el primer lugar por lejos. Durante los últimos años, la crisis educacional en Chile ha sido parte de la palestra en las temáticas tocadas por la clase política, que con indiferencia no ha tomado las medidas necesarias para que las nuevas generaciones puedan invertir (tanto a través del Estado como individualmente) para aumentar la esperanza de salarios reales a futuro.

Máquinas inteligentes versus analfabetos funcionales

Y lamentablemente, se llega a la unión de estas dos tesis: los avances tecnológicos con la consecuencia de disminuir la capacidad de inversión en educación, hacen que se profundice de forma exponencial la generación de jóvenes sin una educación, a todo nivel, de buena calidad y por consiguiente, sólo los más aventajados económicamente pueden alcanzar altos grados de conocimiento. Con la incorporación de máquinas inhumanas inteligentes, sin el adecuado sistema educacional, se crean máquinas humanas analfabetas. Es de esperar que, en el futuro, los trabajadores de los actuales países en desarrollo, como Chile, estanquen su crecimiento en capital humano por especialización, teniendo como ejemplo el impacto de Intel en Costa Rica
Aunque se tiene un conocimiento claro de los analfabetos funcionales en los países en vías de desarrollo, el impacto de los shocks tecnológicos no está internalizados en la forma presentada por Sachs y Kotlikoff, dejando espacio para que la baja de los salarios reales de las personas más jóvenes y más pobres, en sociedades desiguales y segregadas como la chilena, se ataquen con políticas públicas erróneas.

Contradicciones y posibilidades

Evidentemente, esta tesis tiene ciertos problemas. En primer lugar, aún cuando se tiene una baja en el crecimiento de los salarios reales en los percentiles más bajos, se observa una transición constantes desde la pobreza a la clase baja y media, por lo que el “problema” se centraría principalmente en la desigualdad. En segundo lugar, es posible observar que en países en vías de desarrollo los salarios reales no tienen una tendencia a la baja tan explícita como los países desarrollados, mostrando espacio para seguir incorporando tecnología al sistema sin mayor preocupación. En tercer lugar, esta tesis se centra en la producción más que en los servicios, por lo que no queda claro si se tiene el mismo efecto en sociedades típicamente desarrolladas intensivas en capital humano avanzado orientado a este último sector.

Es muy contraintuitivo pensar que aumentos tecnológicos puedan causar daño a la estructura del mercado laboral, ya que esta evidencia debería haber saltado a la vista hace mucho tiempo, cuando se pasó de una sociedad mercantilista a una centrada en el capital productivo físico.

Aún con todas estas dudas y/o puntos en contra, el que se presente en un encuentro internacional, orientado a analizar los posibles cambios en Chile para ser un país desarrollado, un aparataje ideológico enfocado hacia la reducción del Estado, es penoso. Y Jeffrey Sachs entrega sólo una pisca de lo que se debería haber conversado realmente en este encuentro, poniendo en duda la estructura productiva y, principalmente, conectándola con la generación de desigualdad no deseada.

Finalmente, el gran desafío para Chile no es alcanzar los US$22.000 p/c PPP, sino que analizar correctamente que se entiende por desarrollo económico, y como este afecta a la “totalidad” de la población, no sólo a “esa” pequeña parte que ya tiene un nivel del vida OCDE.

Notas:

[1] :  “Smart machines and long-term misery”, Sachs, J. and Kotlikoff, L., Working Paper 18629, National Bureau of Economic Research, Cambridge.
[2] : http://www.epi.org/publication/a-decade-of-flat-wages-the-key-barrier-to-shared-prosperity-and-a-rising-middle-class/
[3] : “La educación en Chile produce analfabetos funcionales”, Revista Economía y Administración, Facultad de Economía y Negocios de la Universidad de Chile, N°161, 2013.

TAGS:

Los contenidos publicados en elquintopoder.cl son de exclusiva responsabilidad de sus respectivos autores.
Te invitamos a conocer nuestras  Reglas de Comunidad

Comentarios

Quedan 1500 carácteres.

Nuevo

VER TODO

Nuevo

Así que, mis queridos contertulios, si realmente están interesados en opinar de política, participen e involúcrense, porque si ya resulta difícil conseguir que los chilenos vayan a votar por algún pol ...
+VER MÁS
#Política

El joven Giorgio Jackson

Enarbolar la pureza como un objetivo a conseguir, debe ser tal vez la gran evidencia de la carencia de un real proyecto transformador.
+VER MÁS
#Política

La impura política de los puros

La coherencia y la cohesión han estado ausente en la dirigencia del FA. No han tenido la coherencia para permitir que los militantes de base designen las candidaturas a diputados en los diferentes distritos.
+VER MÁS
#Política

¿El veto a Mayol es congruente con la renovación de la política?

No sé usted, pero nunca he visto a alguien usando trigonometría en la calle para medir la altura de un árbol o ecuaciones para comprar pan (y mucho menos para calcular el impacto de un kame-hame-ha)
+VER MÁS
#Educación

Las matemáticas de la vida real

Popular

La broma de Piñera daña, estigmatiza y, lo que es peor aún, podría afectar la vida de un niño, niña o adolescente que está en espera de una familia que lo acoja. ¿Quién podría sonreír al drama qu ...
+VER MÁS
#Política

Los chistes de Piñera

No sé usted, pero nunca he visto a alguien usando trigonometría en la calle para medir la altura de un árbol o ecuaciones para comprar pan (y mucho menos para calcular el impacto de un kame-hame-ha)
+VER MÁS
#Educación

Las matemáticas de la vida real

Porque no hay que olvidar que nuestro enemigo es el capitalismo y no sólo hay que cambiar la forma en que producimos y distribuimos los alimentos, sino que también todos los productos que consumimos a dia ...
+VER MÁS
#Sociedad

Un año de vegetarianismo, un año de aprendizaje

No es posible que acciones cuyo propósito es proteger los derechos, por ejemplo, cuando se decide la separación e internación de un niño, generen un daño del que nadie se hace cargo finalmente. Bajo ni ...
+VER MÁS
#Sociedad

La crisis permanente del sistema de protección de la infancia en Chile