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Sentido común y revolución cultural

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a pesar del bombardeo cultural que nos dice que todo está bien y que no hayalternativa. Debemos generar un nuevo consenso, romper el sentido común impuestoy generar uno nuevo. Es la única forma de que la molestia generalizada por la opresión ejercida por la clase dominante se canalice y sea útil para generar reformas estructurales.

Los movimientos sociales que se levantan enla actualidad exigen reivindicaciones que, al analizarlas desde la superficie, parecen justas. Pedir una mejora en los salarios mínimos, que en la práctica no permiten que una familia subsista cómodamente, nos parece algo justo. La demanda del movimiento calameño, que exige un mayor porcentaje de los beneficios del cobre que día a día se extrae de esa tierra, también aparece como una petición de total justicia. Justicia social, suele decirse.

Sin embargo, la realidad es que estas exigencias no sonjustas. Para nada. Lo que hoy en día demanda la sociedad es apenas un ruego por una explotación más piadosa y eso, de justicia, no tiene nada. A tal punto ha llegado la hegemonía de la clase dominante que nos sometemos acríticamente a sudominación y, de vez en cuando, “pataleamos” para pedir reformas superficiales que nos permitan llevar de forma más “placentera” la subyugación.

En palabras de Gramsci, hemos llegado a un consenso impuesto. El sentido común que hoy poseemos a nivel social es el sentido  común de la clase dominante y es esa la forma más efectiva de dominación. Un ejemplo: Cuando conversamos con algún cercano y le preguntamos acerca de su  vida laboral, comúnmente nos encontramos con respuestas del tipo: “Estoy muerto, lleno de ‘pega’, pero bien”. Hemos asimilado que la explotación es inherente al trabajo y, por lo tanto, no aspiramos a trabajos más “humanos”, sino a, por ejemplo, mejores sueldos, que compensen, de algún modo material, la explotación diaria; O, en última medida, nos levantamos para pedir leves mejoras en las condiciones laborales, que, en el caso de las capas menos favorecidas de la sociedad, corresponden a cosas tan básicas como el acceso a baño durante la jornada laboral.

Lo que tenemos hoy en día es una molestia colectiva, pero internalizada como natural. Y esa es la mayor victoria de la clase dominante: Someter a los dominados, no mediante la coerción, sino mediante la educación,  la cultura, la religión, los medios, etc. Si usted mira a la gente en la calle podrá comprobar que el ceño fruncido es permanente. Una mezcla de desesperanza y aceptación: “Me rompo el lomo todos los días, pero así son las cosas, no queda más que seguir adelante”. Y así avanzamos, acumulando rabia contra un sistema opresivo, pero con el sentido común impuesto diciéndonos que la vida es así y que sólo toca asumir.

 ¿Será sostenible esta situación? Creo que no y es por eso que considero urgente comenzar una modificación del sentido común para avanzar hacia una sociedad consciente y más humana. La tarea es identificar las molestias sociales y someterlas a análisis. Pronto nos daremos cuenta de que la relación hegemónica a la que estamos sometidos es completamente inaceptable y debe romperse. ¿Es posible sobrevivir con $205.000 al mes sin tener que endeudarse de por vida? ¿Es lógico que un Estado no garantice derechos humanos básicos, como lo son educación, salud y vivienda, y que, peor aún, permita que se negocie con ellos? ¿Es normal que un trabajador se levante a las 5 de la mañana, viajando en un sistema de transporte público precario, y regrese tarde en la noche, sin poder tener una relación familiar como la que sí tienen sus patrones? No, y es eso lo que debemos comprender, a pesar del bombardeo cultural que nos dice que todo está bien y que no hayalternativa.  Debemos generar un nuevo consenso, romper el sentido común impuestoy generar uno nuevo. Es la única forma de que la molestia generalizada por la opresión ejercida por la clase dominante se canalice y sea útil para generar reformas estructurales.

Si continuamos pensando según el modelo impuesto, seguiremos pidiendo una explotación piadosa. Si, en cambio, pensamos de forma autónoma y plenamente consciente, estaremos generando un terreno fértil para construir una alternativa al actual estado de dominación. “La conquista del poder cultural es previa a la del poder político”, dijo Gramsci, y esa esla clave de una revolución efectiva: La tarea primordial y más urgente, entonces, es la de modificar el sentido común, ya que ahí radica efectivamente la hegemonía de la clase dominante. ¿Cómo hacerlo? Mediante la infiltración de intelectuales en todos los mecanismos hegemónicos: Televisión,medios escritos, Universidades y otros. Debemos, todos juntos, luchar por la revolución cultural para vencer la explotación y avanzar hacia una sociedad realmente democrática,más humana y, lo más importante, más feliz.

 

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24 de marzo

Justamente, en eso estamos, cambiando el paradigma, el lugar desde dónde instalarse a observar la realiadad, expandir la conciencia. Desde ese estado mejor integrado del funcionamiento humano, se constata en la experiencia el absurdo inconducente del orden social actual, y brotan observaciones más lúcidas e inteligentes que promueven el trabajar por el bien común como obvio e ineludible.
El Poder Ciudadano Maduro, está penetrando la matrix.
Vamos que se puede!

26 de marzo

Interesante tesis. No obstante, para descartar algo en cuanto a considerarlo o no, dentro de lo justo o la Justicia, primero hay que definir qué entendemos por justo o Justicia.

Incluso puedo concordar con el diagnóstico, pues finalmente toda forma de dominación la clase dominante establece su hegemonía, incluso en sociedades “más justas e igualitarias” o “conscientes y humanas”.

El punto es entonces ¿Cuál sería ese nuevo sentido común, y cómo se construiría? ¿Qué significa modifica el sentido común? ¿Qué intelectuales deben infiltrarse?

Más importante aún ¿Cómo sería ese nuevo estado de dominación?

Porque la promesa del Hombre Nuevo que llegaría para instaurar el Edén en la tierra es cuento viejo…y sabemos cómo terminaron esas pretensiones.

Saludos y paz

26 de marzo

Los intelectuales que deben infiltrarse son aquellos que tengan la capacidad y autonomía para expresar las experiencias de vida de las clases subalternas, creando así una nueva cultura, una nueva intuición, una nueva forma de ver la vida, distinta a la impuesta por la hegemonía actual. Modificar el sentido común sería, entonces, erradicar la dominación de la intuición y generar un nuevo consenso que considere las necesidades y exigencias de los oprimidos.

Sobre el nuevo estado de dominación, claramente suena utópico hoy en día pensar en una sociedad libre de todo dominio de clases, pero es hacia allá donde, creo, los esfuerzos deben apuntar. Por eso la revolución debe ser cultural y no armada, como en el pasado. Con educación en lugar de fusiles.

Un saludo y gracias por el comentario.

26 de marzo

“Para Trout y Rivkin, el sentido común es «una facultad que posee la generalidad de las personas, para juzgar razonablemente las cosas». Yagosesky lo define como «la capacidad natural de grupos y comunidades, para operar desde un código simbólico compartido, que les permite percibir la realidad, o asignarle un sentido a personas, objetos o situaciones, que resulta obvio para el común de los integrantes de esa comunidad». Yash, Hipat Roses e Imeld lo definen como «el don provisto para saber distinguir todo lo que nos rodea: el bien, el mal, la razón y la ignorancia». (Wikipedia)

De acuerdo a esta definiciones, el Sr. Muñoz nos ofrece una equivocada interpretación de lo que puede considerarse “sentido común”. Las abstracciones y los estereotipos construídos por los medios de comunicación, por el medio social y por la cultura dominante, son precisamente eso e influyen ciertamente sobre el comportamiento humano, pero no son el sentido común.
Hay en el escrito una equivocada identificación de -por lo menos- dos conceptos diferentes: creencia y sentido común. Es el primero de éstos el que se perfila como resultado de la influencia de factores externos como la cultura o el medio social sobre la psiquis y la experiencia de los individuos. El sentido común, en cambio, es una facultad interna del individuo, ligada a su capacidad general de entendimiento y racionalidad, inherente a su condición humana inteligente. Plantear la posibilidad de “modificar el sentido común”, queda fuera de todo entendimiento. Tampoco es posible “romper el sentido común impuesto y generar uno nuevo”, pues, como capacidad humana inherente, el sentido común no puede ser “impuesto”. Lo único posible de modificar son los factores externos a él, por ejemplo, el medio social y cultural.

Elías Vera Alvarez

26 de marzo

Elías,

Utilicé (creí equivocadamente que quedaba claro en el escrito) la concepción gramsciana de “sentido común”, que es distinta a las que mencionas y se aparta de las definiciones que entrega la filosofía tradicional. Te dejo un documento que lo explica bastante bien: http://www.uca.edu.sv/facultad/chn/c1170/alfaro1.html

Saludos.

26 de marzo

Err sentido comúnme dice que:
desde la clase dominante no se impone un sentido común, sino que una realidad compuesta de:
procedimientos
legislaciones
mucha información
gran experiencia
amplia solvencia, etc…

En cambio, de la parte “explotada”, los ciudadanos comunes y rayantes de votos, los endeudados hasta las masitas, etc., lo que exhiben es:

Desorden …
Escasísimo poder relativo en comparación con su contra partida,

que es precisamente la que crea este estereotipo: dominante-dominados, realidad-imposibles, “endeudados-votantes”, descontentos-imposibilitados.

Ahora, para no redundar en el tema:
pasar del estado A (esta realidad) a
un estado B, en la que se “cambie el sentido común”:

necesita:

procedimientos, de la parte que hoy tiene los menos para su cometido (social);

Necesita herramientas de organización, debate y acuerdos…

Necesita poder económico que lo puede lograr con, precisamente, organización, debates y acuerdos.

Necesita planes políticos valorados “al centavo de dóllar”…

Necesita puntos de partida, con los que la sociedad civil se pueda poner en el camino correcto para lograr esa organización…

Necesita un sitio en internet para reunir a la gente; “la res de todos” podría ser su nombre; “res” y no precisamente “red”…

Necesita que quien maneje ese sitio, permita recibir las sugerencias y decisiones de usuarios vía votaciones, acerca de los servicios o bondades que debe poseer esa página.

La pregunta es:

¿Dónde esta la página donde se reune el pueblo chileno, o la parte de el interesada en hacerlo para conversar acerca de estas cosas?…

Esa es la pregunta:

¿Dónde está la página que organiza la resistencia social al sistema político-económico?…

Si sabes de la dirección de esa página, por favor informa acerca de ello…

Si no sabes de esa página: ¿La puedes crear y difundir en las redes sociales, de forma que nos podamos reunir en ese lugar digital?…

Si no conoce la página, si no la puede contruir, conversemos acerca de ello con nuestros amigos, y busquemos la página o a quién la habrá de construir.

Si no existe la página, y nadie la crea, o nadie difunde su necesidad, “cambiar el sentido común en la sociedad” es algo que puede tomar mucho tiempo…

Crear la página o encontrarla, en cambio, se asemeja a encontrar árboles plantados junto a los arroyos en los que la gente alguna vez decidió asentarse en ellos para vivir allí…

Utilizar la página, en términos simbólicos, tendría logros similares a los que tienen las saetas en manos de los valientes, es decir, tendría por destino la conquista (la conquista de lo social, o lo que “lo social” quiera conquistar)…

Y todo aquello con apenas un poco de organización

en la página señalada..

PD: Si la nadie se come la página, no hay postre…

Si nadie la construye y mantiene, no hay premio social…

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