#Ciudad

La Vivienda Social

9 |
COMPARTIR
EN WHATSAPP
COMPARTIR
EN WHATSAPP

Imagen

El engranaje técnico-político en el que deben desarrollarse las soluciones habitacionales para quienes menos recursos económicos tienen, siempre ha sido una tarea extensa y en la que todas las aristas pesan. La casa propia, como bien raíz, como inversión y como espacio para desarrollar cómodamente una vida es el anhelo de casi todos y todas. El trabajo que significa levantar la gestión de asignación de vivienda es arduo, pero no imposible. En éste intervienen las familias organizadas en Comités, intervienen las EGIS, fundaciones, el Estado y a veces aportes privados que ayudan a concretar estos proyectos. En Chile, la carencia de soluciones habitacionales que abarquen “de cabo a rabo” todas las necesidades que sus habitantes piden satisfacer, es magna. Y el problema radica esencialmente en cómo se piensa la vivienda; porque no es solamente una cuestión de metraje y discusiones dimensionales. Ello es solamente una parte de la cuestión, pero se suman factores que, pese al poco capital para construir, están dados por las mismas familias como la ubicación y orientación de sus casas, recintos necesarios para ritos o costumbres, cierto tipo de vegetación o incluso la cantidad de iluminación necesaria para algunos espacios.


Será imposible seguir creando proyectos sociales si a la comunidad se le ignora en qué quiere y cuando lo tiene, seguir ignorándola con qué necesita. Mantener una casa y los espacios públicos aledaños a ella será imposible si no se tiene dinero.

La explicación habitable de un plan arquitectónico tiene que cumplir con un protocolo mínimo que se relaciona con el respeto hacia quien se construye. Las familias tienen el gran porcentaje de participación en la creación de sus casas; es a ellas a quienes se les debe consultar el cómo quieren vivir. De nada sirve levantar edificios o comprar modelos de casas para replicarlos en cualquier lugar, de eso no se trata el trabajo con la pobreza, de eso no se trata la arquitectura. Un ejemplo de esto lo constituye la edificación de una casa en el sur, con cocina pequeña y utilizando albañilería para su estructuración. Aquel error evidencia faltas de conocimientos técnicos, pero tan importante y nefasto como eso, es pasar por sobre quienes requieren cocinas grandes, pues es su lugar de reunión y convivencia. Ese es el espíritu de “esa” cocina, no solo el acto de comer. Este ejemplo sencillo pone sobre la mesa la falta de comunicación de quienes firman un plano con quienes serán los dueños del plano. Y la “vivienda social”, conceptualmente, es el resumen de una sub-categoría  construida por la misma sociedad desde hace cuarenta años y hasta hace poco tiempo, que se pensaba en este tipo de recurso habitacional como una herramienta básica, de poca duración, de feo diseño y mala calidad. El discurso implícito detrás de ese error siempre fue: “es para pobres, qué importa” o “es mucho mejor que lo que tenían antes”. Y así nos enteramos de las mal recordadas “Casas COPEVA” o las más contemporáneas “Casas Chubi”, que fueron las resultantes de malas gestiones, malas voluntades y muchas faltas de criterios de parte del SERVIU, de municipios y de constructoras y donde se intentó pintar la pobreza con colores y tapar el sol con una brocha. La negligencia de haber entregado casas sin terminar solo habló de una pobreza y de una desidia en la política habitacional y que ha terminado por enlodar y estigmatizar a un formato que debería poseer el mismo respeto que cualquier otro tipo de organización residencial. Alejandro Aravena (Arquitecto, ELEMENTAL), plantea un método de construcción donde las familias son un agente opinante y responsable del futuro de sus proyectos. De esta manera divide la casa en dos procesos y construye el más caro, el más difícil de realizar por las familias y en el que aporta todas las terminaciones, materiales y apoyo que como profesional podría ofrecer. La otra mitad la plantea como un ejercicio de personalización, donde los dueños y las dueñas de casas podrán construir esa segunda parte y aportarán con sus distintivos constructivos en la creación de la ampliación. Es ese el camino que abre un territorio donde hay mucho que hacer. El escuchar a las familias y el quitarle la lástima y asistencialismo a un problema que por su condición de “social”, nos incumbe a todos (y a todas), logra un trabajo lleno de seriedad y de dignidad obteniendo en cortos, medianos y largos plazos; calidad de vida y aumento en las plusvalías si es que además, no se les aparta a periferias y se les logra ubicar en sectores cercanos a servicios. Lo hizo también la oficina de Bresciani-Valdés-Castillo-Huidobro con dos ideas por separado pero que obtuvieron un mismo resultado: la vivienda (1) y su contenido social (2), con un proyecto lleno de circuitos y ejes de comunicación, interacción y convivencia. Las características de un buen vivir son fáciles de replicar en espacios y en recintos, en llenos y en vacíos, en casas y en pasillos, pero para haber imaginado una Unidad Vecinal Portales (Villa Portales) con una prolongación extensa de su cuidado y mantención hacía falta inyecciones de recursos públicos.

Será imposible seguir creando proyectos sociales si a la comunidad se le ignora en qué quiere y cuando lo tiene, seguir ignorándola con qué necesita. Mantener una casa y los espacios públicos aledaños a ella será imposible si no se tiene dinero.

TECHO se preocupa del antes y del después, pues no se trata de entregar casas y reemplazar a las mediaguas porque eran diminutas y la casa de ladrillos es más grande. Crear cambios en los estilos de vidas y pretender que una casa sea el punto de partida de proyectos mayores, es una faena de largo aliento que requiere compañía, que demanda escuchar y trabajar. El desarrollo habitacional hoy en día debe ser pensado con todas sus aristas, con todos sus colores y con todas sus ganancias y sus “no ganancias”.  Una vez pensado debe ser planificado, para ser conversado, gestionado y construido. Es la manera en que las poblaciones se apropien de lo suyo. Es una herramienta (entre muchas otras) para dejar de ser pobre. Debe ser una ecuación donde todos los factores operen y no entregar resultados con ausencia de elementos. Hay que pensar en construir casas para personas, no pensar en construir casas para personas-pobres. Ese es el camino, ese es el acuerdo.

TAGS: Vivienda Social Viviendas sociales

Los contenidos publicados en elquintopoder.cl son de exclusiva responsabilidad de sus respectivos autores.
Te invitamos a conocer nuestras  Reglas de Comunidad

Comentarios

Quedan 1500 carácteres.

Ordenar comentarios por:
Rodrigo

03 de febrero

A quién corresponda:

Este planteamiento es demasiado “elemental”… el problema de la vivienda social trasciende estas consideraciones de participación de las comunidades o de los aspectos técnicos aquí planteados…

Las propuestas sobre vivienda social “deben” dar respuesta a cuestiones como: ¿por qué mientras innumerables familias tienen enormes dificultades para encontrar vivienda, otras (pocas por cierto) viven de sus rentas?… de lo contrario carecen de significancia…

Un par de links para ilustrar el punto:

http://www.theguardian.com/society/2015/jan/30/londons-march-for-homes-are-you-taking-part?CMP=share_btn_tw

http://gawker.com/dont-let-rich-people-own-apartments-they-dont-live-in-1621527767

servallas

04 de febrero

Quizás lo más cerca de una buena solución pudo ser Villa Portales si su magnitud no fuera tan elefantistica, el resto, nada, problemas endémicos, acumulación de miseria, guetos de pobreza. Nadie quiere solucionar este problema, a nadie le importa un bledo, ni a Aravena con sus inventos que le parecen casa sólo a él, ni a Techo ni a nadie. Ni siquiera a los mismos pobladores, estan tan acostumbrados a que los traten como ciudadanos de tercera, a sus abuelos, padres y a ellos, que no reclamarán nunca. Una pena inmensa porque esto podría ser un sello de la solidaridad chilena.

Juan Carlos Troncoso

05 de febrero

De acuerdo con el comentario, pero lo considero insuficiente. Tengo gran experiencia en el tema y como conocimiento importante, debo señalar el tema ” LUCRO ”
Una importante experiencia de viviendas sociales se dio cuando se creo el Fondo Concursable y se entregó a los Municipios la posibilidad de participar en esta externalizacio del Serviu , para construir.
Los Municipios con los Comités hacían Proyectos , estos se evaluaban y los ganadores, se les entregaban los recursos para construir. Se licitaba su ejecución y se entregaban viviendas Dignas.
Los recursos para la casa, se ocupaban 100% en la casa , los municipios no lucraban , con el mismo dinero se obtenía más metros cuadrados y mejor calidad.
Además los municipios aportaban , entre otros. Áreas verdes, etc mejorando los Proyectos.
De los terrenos que vendía el Serviu , sólo se cancelaba lo que se usaba para las viviendas , las viviendas sociales no debían pagar con el dinero de los Pryectos. Ni circulaciones ni áreas verdes.
Todo esto fue cambiando por básicamente dos razones.
No todos los municipios estuvieron a la altura y no recibieron suficiente apoyo en capacitación y segundo, la tremenda presión de la Cámara Chilena de La Construcción , que reclamo, ” competencia desleal “.
El Lucro desmedido que enriquece a las constructoras con dinero destinado a viviendas de los más necesitados , es tanto o más deplorable que los que lucran con la Educación .
Quien le pone el cascabel al gato.
No se puede lucrar con las necesidades básicas que el Estado y sus Gobiernos tienen para con los más desprotegidos.

Irene

06 de febrero

A diferencia de lo que piensa el señor Valladares, yo creo que sí hay gente a la que le importa la otra gente. Pienso que decir tan livianamente que Techo no quiere solucionar el problema es un poco apresurado, incluso irresponsable. Decir, además, que los pobladores están “acostumbrados” al mal trato es seguir perpetuando la representación de la persona pobre-pasiva; quizás estén desesperanzados, decepcionados, cansados del sistema, pero acostumbrados al mal trato es una frase que hay que erradicar, pues lo que verdaderamente ocurre es que los que van por la vereda de las oportunidades y los que toman las decisiones, son ciegos y sordos a la demanda ciudadana. El silencio no es de los pobladores, es de quienes teniendo el poder de levantar la voz para cambiar las cosas, no lo hacen.

En el caso de los pobres, es justamente la falta de apoyo primario, la indiferencia de los otros lo que hace que su condición se mantenga. Por eso me parece que Techo es una buena instancia, más allá de las diferencias ideológicas que muchos puedan tener con esa institución. TECHO entrega la primera vivienda: NO ES MIGAJA, es la primera vivienda. NO ES LA META, es un punto de partida.

Mientras los Estados no tomen conciencia de su rol en el Bien Común de las sociedades, instancias como Techo (u otras) constituyen la única voz a través de la cual las personas en condición de “vulnerabilidad” (eufemismo para hablar de la pobreza o la miseria) pueden expresar sus legítimos anhelos.

servallas

14 de febrero

Estimado, el problema de la vivienda en Chile no le importa a nadie, si importara, se pensaría una politica seria, se incrementarían los presupuestos al menos al triple, se estudiarían las demandas, usos y costumbres de los pobladores región por región y quizás comuna a comuna, se desarrollaría una industria asociada que permita innovar en sosteniblidad, calidad, y superficies además de otros aspectos urbanos, no importa que sea con capital estatal, se escucharía a los pobladores que se mueren esperando una vivienda mala, mal ubicada y desvalorizada y no se aplaudiría y daría publicidad a quienes dicen miren, miren el invento que soy capaz de hacer con 400 UF.

08 de febrero

Anteayer conversaba de esto con un arquitecto, y le sugería replicar para las viviendas sociales el tipo de mobiliario, creo que sueco, diseñado para la economía de espacio. Libreros que albergan camas, estantes que se convierten en mesas y en sillas. Es muy caro, me repuso. Difiero parcialmente. En Asia y en Europa las viviendas se achican y no solo las sociales, todas, porque ya no hay donde meter gente. Y lo caro no son los materiales, es la mente del diseñador. Eso significa que nuestros arquitectos mejor capacitados no desean dedicar su intelecto a ello porque el costo de oportunidad está en el diseño para los clientes más pudientes. Y es verdad, lo he visto en los arquitectos e ingenieros dedicados a operar con EGIS. Hay algunos incluso corruptos que falsifican la firma necesaria para la recepción de los trabajos, porque los beneficiarios no quedaron en absoluto conformes con las porquerías que hicieron en sus departamentos o casas en calidad de mejoras. Ningún interés o compromiso con lo que hacen. O sea, los dedicados a operar como EGIS vendrían a ser, usando términos de moda, el raspado de la olla. Es lo que pasa con la mayoría de los profesores municipales, respecto de los privados.

solopol

09 de febrero

En Chile la construcción es cara porque tiene que ser antisísmica, y como se hacen muchas torres de departamentos es probable que se haya encarecido aun más. El problema de la vivienda también tiene que ver con el suelo, más bien, se basa en el tema del suelo ya que este es el soporte de lo que es una vivienda, que en teoría puede ser de cualquier material. Se han hecho casas de contenedores, de madera, de camiones o vagones de tren, pero tienen que estar situadas sobre el suelo, que es un espacio conque no todo el mundo cuenta. En Chile el suelo es abundante, hay mucho territorio y poca gente, por lo que no debiera ser un problema. El construir torres de gran altura para economizar suelo me parece un error, porque esas torres emplean mucho material y deben ser antisismicas, por lo cual sus costos son también elevados. A veces pareciera que hay algo de histerismo en la construcción de viviendas en Chile, se hacen con una visión muy restringida de las alternativas, pensando en que las torres de departamentos son la única solución, casi como si estuviesemos ante una realidad distópica, de una sociedad aquejada de graves problemas de espacio, en un futuro amenazante. El argumento de que no hay más espacio y que hay que economizar suelo no parece muy convincente, porque cuando se vende una casa ya el precio probablemente es muy elevado debido a la expectativa que genera el vender terreno para un edificio enorme. Una persona que deba vender su casa a una inmobiliaria, y que sabe que allí se construirá un gran torre de departamentos, sabe que eso dejará mucho dinero, por tanto pedirá más. Y todo eso nos puede hacer aparecer como que el precio del suelo es muy elevado, y que hay muy poco y es muy escaso. El suelo en Chile no es escaso, puede que en Santiago lo sea pero no lo fue siempre, sino hasta hace poco, cuando la ciudad creció mucho más de lo conveniente, agotando terrenos agrícolas, de cultivo, debido entre otras cosas a la falta de descentralizacion, y a la falta de una red ferroviaria adecuada. Por tanto, actualmente, si puede que sea el suelo escaso en Santiago, aunque tampoco es tan escaso como por ejemplo, en Holanda o en Hong Kong. Y en Holanda no abunda la edificación el altura. Por tanto debiesemos reflexionar. El tema de la vivienda social también, creo, se relaciona con el suelo y con el acceso a él. Un edificio, del mismo material, por ejemplo de ladrillo, puede ser el mismo en las Condes que en Conchalí, pero la ubicación lo hace de diferente valor y asequibilidad para las personas. No es el material el costoso a veces, sino la ubicación, el equipamiento, por tanto una buena vivienda social debe contar con buenos servicios sociales, hospitales, escuelas, y ojalá ubicarse en un barrio que ya tenga esos equipamientos para no construirlos de nuevo. Es interesante que haya una preocupacion por el tema y debe involucrar a todos los actores sociales, no dejar fuera a nadie. Es un tema muy importante y debiera ser de interés general, saludos.

solopol

09 de febrero

Lo otro, en Europa hay muchas viviendas del siglo XIX, XVIII, que siguen en uso, por tanto también se pueden ocupar para fines sociales. No las han destruido, y ese activo económico sigue vigente, porque al ser usado durante varias generaciones no se ha descuidado y se le han hecho las reparaciones y actualizaciones necesarias. En palabras simples, hay muchas casas viejas en Europa que son bastante grandes y se arriendan como departamentos, y todavía sirven. En Chile se podría haber fomentado la reutilizacion de viviendas antiguas, el reciclaje, el loft, con ayuda de fondos estatales, por ejemplo, o por los mismos privados interviniendo estos edificios, reacondicionandolos y generando un negocio. En vez, se ha preferido destruir, y esa destruccion de capital economico es tambien la de barrios equipados, con parques, edificios publicos, servicios, salud, etc. Por tanto, insisto, hay un poco de histerismo con el tema de la vivienda en nuestro país, hay soluciones que son más simples y mas desprejuiciadas. La vivienda no tiene que ser nueva, ni se tiene que construir siempre, se puede reacondicionar, volver a poner a punto, sin expandir la ciudad más allá de un límite razonable, destrucción que ya se realizó y no tiene mucha vuelta atrás.

04 de febrero

Sobre el diseño de Alejandro Aravena comparto la idea de autonomía del futuro dueño de la vivienda para ampliarla según las necesidades de cada familia pero hago un reparo: la fachada debe ser construida y entregada como un “todo”, o sea no dejar ese espacio visible de la para que sea terminado por el futuro dueño pues se corre el riesgo de que la persona en cuestión no tenga los suficientes recursos económicos y por necesidad o urgencia recurra a materiales de mala calidad o coloque cualquier material transformando las fachadas en un “collage” que visiblemente restaran en vez de sumar al diseño. Es la única forma de ordenar visiblemente hablando las fachadas de las viviendas y que estas sean parte de un “todo” que aporten en armonía y diseño. Saludos!!

Ver todos
Ocultar

Nuevo

VER TODO

Nuevo

La industria 4.0 se apoya esencialmente en el análisis de grandes volúmenes de datos, la computación en la nube, la ciberseguridad, la robótica y la integración de los procesos. Se aspira a que toda em ...
+VER MÁS
#Tecnología

Hacia una empresa inteligente

Con la escasa información y poca congruencia que aún se tiene de los programas de los candidato(a) s a la presidencia y de cara a los resultados a obtener a marzo del 2022 así: ¿No sería lo mismo el ca ...
+VER MÁS
#Política

¡Atención electores de Chile!

Esto no se trata de quién gana y quién pierde, se trata de devolver la vida al boxeo, en general como historiador escribo columnas sobre la época dorada del boxeo entre 1930-1960 cuando el boxeo llevaba ...
+VER MÁS
#Deporte

La vuelta del público al boxeo

Entonces les enseñamos a los niños que si quieren ganar un partido deben dar directo al hueso para dejar deshabilitado al contrincante. Ese directo al hueso se refleja en las famosas planchas, (cuando ent ...
+VER MÁS
#Internacional

En el fútbol, como en la vida misma

Popular

Sólo nos quedará ver que pasa en la segunda vuelta, con los mismos actores que conocemos desde la vuelta de la democracia, que aunque las reglas han cambiado y nuevos actores han entrado, siguen siendo lo ...
+VER MÁS
#Política

Segunda Vuelta: La antesala de una crónica anunciada

El Chile de todos no merece un gobierno de derecha que signifique retroceder en los cambios de largo aliento, sino más bien uno que se atreva a generar políticas responsables que no dinamiten el camino t ...
+VER MÁS
#Política

El eterno retorno: Desafíos de la centro-izquierda chilena

Para algunos, en lugar de la resignación, la única alternativa podría ser la violencia, lo que supondría un retroceso en el desarrollo de la humanidad y un nuevo golpe contra la paz mundial.
+VER MÁS
#Internacional

España, capital Bagdad

Esperaríamos que este y futuros gobiernos anuncien con la misma fuerza que anuncian una operación policial claramente discriminatoria, un programa social destinado a enfrentar definitivamente la condició ...
+VER MÁS
#Política

Huracán y las vacaciones de Aleuy