Discusión Familias LGBT con el Gobierno: Reforma a Derecho de Familia

0 |

Senadoras(es) y Diputadas(os):

Nuestros hijos(as) necesitan que el poder legislativo trabaje para garantizar, proteger y respetar los derechos del niño, sin distinciones, ni discriminación arbitraria que provienen de prejuicios personales, de la desinformación y la falta de voluntad.

Necesitamos formar una mesa de colaboración, comunicación libre de prejuicios donde las familias diversas y el Estado discuten la urgente necesidad de realizar una reforma al derecho de filiación de los hijos de familias diversas. 

Necesitamos urgentemente reformas a la filiación, al derecho de familia en el código civil, ahora.  No requerimos una negociación de cuales derechos ustedes estimen otorgar o no. Sino que todo lo contrario, necesitamos y con urgencia que ustedes cumplan con lo suscrito en la Convención del Derecho del Niño, nada más y nada menos que eso.

El principio número uno de la convención al cual Chile está suscrito y debiese cumplir establece:

El niño disfrutará de todos los derechos enunciados en esta Declaración. Estos derechos serán reconocidos a todos los niños sin excepción alguna ni distinción o discriminación por motivos de raza, color, sexo, idioma, religión, opiniones políticas o de otra índole, origen nacional o social, posición económica, nacimiento u otra condición, ya sea del propio niño o de su familia.

La realidad de nuestros hijos es otra, nuestros hijos  no disfrutan de todos los derechos enunciados en la Declaración debido a la discriminación arbitraria en contra de la orientación sexual o la identidad de género de sus madres o padres.

Estos derechos del niño, han sido reservados única y exclusivamente para los niños de padres de distinto sexo y que hayan contraído matrimonio. Solo los hombres y  mujeres a quienes se les permite contraer matrimonio civil, puedan tener el privilegio de proteger a sus niños.

A pesar de lo suscrito en la convención, nuestros niños(as) son negados sus derechos a:

No ser discriminados arbitrariamente por el Estado u otras instituciones por la discriminación en contra de su familia, en este caso de sus madres o padres.

Un Registro Igualitario donde pueden ser reconocidos legalmente por ambas madres o ambos padres. Por esta razón quedan sin identidad familiar y solo figuran como hijo de una madre o un padre soltero. 

Derecho a que se les cumplan con las obligaciones y responsabilidades de ambas madres o padres con respecto a regulación de visitas o pensión alimenticia porque el Estado no les respetan sus derechos materno-filiales o paterno-filiales en caso de separación.

Derecho a herencia de ambas madres o ambos padres sin distinción alguna.

Derecho a una educación digna e igualitaria libre de selección de alumnos donde podrían asistir a colegios sin que las puertas se le cierren por la orientación sexual de sus padres o identidad de género de ellos.

Derecho a ser matriculados legalmente por sus madres o padres sin ser discriminados dentro del proceso de matriculación o durante su carrera escolar.

Derecho a gozar de del derecho a ser carga de la co-madre o el co-padre, es decir de los padres no biológicos en Isapres o Fonasa .

Derecho a que sus madres o padres puedan tomar decisiones por su salud y en cualquier emergencia medica.

La negación de sus derechos de ninguna manera es abogar por el interés superior del niño, porque a nuestros niños se les vulnera su derechos inherentes, día a día, gracias al prejuicio, causándoles un daño que de ninguna manera trabaja por el bien superior del niño.  

Existen desde los años 1970´s estudios de familias de madres o padres del mismo sexo, con otra identidad de género y estos estudios empíricos promovieron el respeto hacia los derechos de los niños a familia, sea esta del mismo o distinto sexo. Los invito a revisar un análisis sobre los estudios que se han realizado a través del mundo a través de este enlace: www.psychology.org.au-assets-files-lgbt-families-lit-review.pdf.url

Hoy en día existen familias diversas que en este momento están criando y cuidando de una futura generación de adultos que forman parte de la sociedad, y en vez de validar a la familia de los niños con padres o madres LGBTI, vemos como a vista y paciencia de todo un pueblo, al Estado chileno negarle los derechos a los niños de hijos de familias diversas.

Con argumentación prejuiciosa que proviene vergonzosamente de parte de Senadores y Senadoras del Estado, desde Diputados y Diputadas que francamente no trabajan desde el valor fundamental de la igualdad, y más grave aún no respetan el derecho del los niños(as) de gozar de todos sus derechos plenos y por igual.

Emitiendo dichos inconcebibles e inaceptables que lejos de ser argumentos con fundamentos valóricos solo son meros prejuicios basándose en la discriminación arbitraria de nuestros hijos(as). Es decir hacen uso de su libertad de expresión sobre los hijos(as) de un sector de la población y somos sometidos familias enteras a vivir bajo un régimen de segregación, sin derecho alguno a protección legal por nuestros niños.

Soy madre lesbiana, y junto a mi esposa no reconocida por el Estado, que es la otra madre de nuestra hija preciosa, excelente alumna, muy buena compañera, una niña colaboradora y comprometida con su colegio, con el medioambiente, y con el respeto hacia los demás. Nuestra hija tiene una sensibilidad y empatía enorme hacia sus pares.

Nuestra hija cursa 4 básico en un colegio Municipal que gracias a sus principios y valores les han enseñado a sus compañeras que en la vida existen familias diversas y que no hay que discriminar contra todo aquello que es diferente, porque en realidad aunque lo fueran, de eso se trata la parte hermosa de la vida, del respeto, y el amor por la diversidad. 

Sin embargo y a pesar de lo responsable y respetuosos que han sido sus profesoras, sus compañeras, y la dirección del colegio, aún falta que el Estado se haga cargo de la segregación que aún no repara.

¿Qué culpa tienen nuestros hijos e hijas de vivir en una sociedad donde el Estado los discrimina arbitrariamente por los prejuicios sin fundamentos del poder legislativo?

¿Qué culpa tenemos las familias de haber cometido el único crimen de amar a nuestros hijos e hijas incondicionalmente y criarlos con valores como el respeto hacia la diversidad en su forma más integral?

¿Qué culpa tienen los hijos e hijas de familias diversas de vivir en un país donde son completamente invisibilizados por otras causas negociadas por el gobierno, sin antes considerar escuchar a sus ciudadanos y ciudadanas que viven sometidos al apartheid?

Nuestros hijos e hijas no están solos en esta angustia. El daño que el Estado les han causado con la desigualdad de derechos se lo hacen a todos, y hay todo un sector de nuestra sociedad, detrás de ellos, ellas y elles.

Este gobierno y todos los anteriores tienen una tremenda deuda con los hijos de familias diversas.  El Estado no cumple cuando trabaja y protege exclusivamente a una clase de niños, de matrimonios de carácter heterosexual. 

Existen varias razones por lo cual es imperativo que el gobierno cumpla con sus deberes de una vez por todas con todos los niños por igual.

Principalmente porque el Estado tiene la obligación de respetar los derechos de todos los niños(as) de nuestro país, por igual, sin hacer distinciones arbitrarias basados en la orientación sexual o la identidad de género de sus madres o padres.

En conclusión nuestros hijos(as) de familias diversas están sometidos a una segregación legislativa, educacional, cultural, del sistema de salud, y anti-constitucional.

Necesitamos que el Estado genere la instancia para esta discusión con las personas afectadas y no detrás de 4 paredes sin la participación ciudadana de las familias afectadas por esta segregación, ahora ya.

 

Atte,

Claudia Calderón y Claudia Amigo

Familia Lesboparental

 
 
 

Comentarios

Quedan 1500 carácteres.